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Por una conversión real

Parte de los cientos de fieles que acudieron ayer a la Catedral para escuchar la misa del Miércoles de Ceniza; a la derecha

Pedir perdón es el primer paso para el bien común

“Si en Cuaresma, todos los cristianos emprendieran el camino de conversión y de preparación para la Pascua, no solamente habría un cambio personal sino también social”, aseguró el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, ayer durante la misa de Miércoles de Ceniza que celebró en la Catedral.

El canónigo Alberto Ávila Buenfil y el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, dibujan una cruz de ceniza en la frente de las personas
Parte de los cientos de fieles que acudieron ayer a la Catedral para escuchar la misa del Miércoles de Ceniza; a la derecha

Con esa conversión, “se deberían acabar los feminicidios y toda clase de injusticias contra las mujeres, toda la violencia contra la mujer que existe en el estado de Yucatán”, subrayó. “También terminarían los abortos y todas las intenciones de dañar a la familia como institución creada por Dios”.

Si esto fuera una realidad, agregó, “se acabaría la inseguridad en México”.

Monseñor pidió que las personas tomen con seriedad este día “y vengamos con un corazón fraterno y solidario para no pedir perdón solamente por mis pecados sino pedir perdón por nuestros pecados: pedir perdón también en nombre de aquellos que no saben pedir perdón porque el orgullo se los impide”, expresó.

Incluso se debe pedir perdón por “aquellos que se van acercando a recibir la ceniza solamente por costumbre o por miedo a que algo les pudiera pasar, aquellos que no vienen con la conciencia clara de qué se trata”.

Subrayó que se “trata de un arrepentimiento, de un deseo de un verdadero cambio de vida, entonces hagámoslo, exhortó” el arzobispo.

En su mensaje, recordó que hay muchos motivos para pedir perdón al Señor. “Algunas personas dicen ‘yo no tengo pecado’, pero ya tienes el primero: es el pecado original, el de la soberbia, el de no reconocernos pecadores”, añadió.

“Acerquémonos a esta celebración de la recepción de las cenizas iniciando este camino de la Cuaresma”.

Ayuno, oración y limosna debe haber en toda la vida cristiana pero ahora la iglesia llama para un gesto particular más fuerte comunitario, de penitencia, en el que todos ayunemos, todos incrementemos nuestra oración y también incrementemos nuestra generosidad manifestada en la limosna, indicó

Explicó que el camino de Cuaresma se inicia con el Miércoles de Ceniza, la búsqueda de renovar o fortalecer la amistad con el Señor, reconocerse como pecadores pidiendo perdón por las faltas, acercándose con tristeza por los pecados, con humildad; reconociendo los mismos y a la vez con confianza sabiendo que el Señor es un Padre bueno que los espera con los brazos abiertos para redimir a sus hijos.

Monseñor Rodríguez Vega bendijo la ceniza y la recibió de manos del canónigo Alberto Ávila Cervera.

Después ambos colocaron la ceniza en señal de cruz en la frente de varios cientos de personas que asistieron al centenario templo.— Claudia Ivonne Sierra Medina

Sacerdotes

El arzobispo Gustavo Rodríguez Vega concelebró con los padres Justo Ceballos Uc, rector de la Catedral; Juan Pablo Moo Garrido, el canónigo Alberto Ávila Cervera y el diácono Alberto Buenfil Gómez.

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