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Realiza emotiva representación

Los feligreses de Pacabtún reviven viacrucis de Jesús

Como ya es costumbre en cada Viernes Santo, en la parroquia de Cristo Rey de la colonia Pacabtún se llevó al cabo una representación viviente del viacrucis.

La actividad, una de las más esperadas, no solo en Mérida sino en toda la entidad, convocó a cientos de personas que desde temprano se dieron cita en la cancha de béisbol de la colonia donde se escenificó el arresto de Jesús (Rubén Armando Cáceres Torres).

Rubén Armando, de 29 años de edad y egresado de la carrera de Diseño del Habitat, dedicó su papel a su padre, quien falleció hace apenas un mes.

No es la primera vez que el joven toma parte en el viacrucis, pero sí que personifica a Cristo y para ello se comenzó a prepararse desde enero, ya sea levantando pesas o reuniéndose con el párroco. Su hermano, quien hizo de Cristo en cinco ocasiones, también le dio consejos.

Además de Cáceres Torres participaron en la representación unos 40 jóvenes de diferentes grupos apostólicos de la parroquia.

Lucía Segovia Itzá hizo de María; Nicté Ha Torres Gómez, de Verónica; Lluvia Cáceres Ruiz, de María Magdalena; Gerardo Cuevas Canul, Poncio Pilatos; Nielzer Vergara Cañetas, Cireneo; André Sandoval Gamboa, Juan; Jafet Sosa Díaz, Gestas; Martín Pech Santos, Dimas, y Bader Cruz Camargo, el Centurión.

Fue al mediodía y con una temperatura de 36 grados cuando el viacrucis arrancó, tras la oración inicial que dirigió el párroco Juan Pablo Moo Garrido, quien además invitó a los feligreses a poner una intención en cada una de las catorce estaciones.

“Esto más que un acto de simple pedagogía es un camino espiritual, quiero invitarles a que cada uno de ustedes ofrezca al Señor este caminar para que al llegar juntos al santuario podamos celebrar la palabra, adorar la cruz y recibir la sagrada comunión”.

Sin embargo, el párroco se tuvo que retirar antes de la cuarta estación para cumplir con su labor de ceremoniero en la Catedral y acompañar al arzobispo en la Liturgia de la Pasión.

En su lugar se quedaron el vicario parroquial Luis Miguel Polanco Chan y el seminarista Géner Méndez.

Para entonces más personas ya estaban congregadas en los diferentes puntos donde se escenificaron los pasajes bíblicos: la primera caída de Jesús, el encuentro con María, la ayuda del Cireneo, el encuentro con Verónica que le limpia el rostro, la segunda caída, el encuentro con las mujeres que lloran y la tercera caída.

A partir de la décima estación (Jesús es despojado de sus vestiduras), las demás representaciones (es clavado en la cruz, muere en la cruz, es bajado de la cruz y es sepultado) tuvieron lugar en la parroquia que para las dos de la tarde ya lucía repleta de feligreses.

Tan solo en el camino, del campo de béisbol a la parroquia, el viacrucis fue seguido a pie por unas 2,000 personas, entre niños, jóvenes y adultos, la mayoría protegida con sombrillas que les ayudó un poco a sobrellevar la caminata, aún con el intenso calor.

Y así fue en las aproximadamente quince esquinas del recorrido hasta que una hora y media después de la salida, el viacrucis llegó a la parroquia donde al final se realizaron los oficios propios del Viernes Santo: la liturgia de la palabra y la adoración de la cruz.— Iván Canul E.

 

De un vistazo

Organizadores

Verónica Bazán Méndez, Jassir Argüelles Chacón, Mariani Rivero, Amairani Apolinar, Ángel Díaz, José Ek, Geovani Quintal, Andrik Dzul y Axel Cua.

El calor

Se protegieron con gorras y sombreros, y unos más cargaban botellas de agua o refrescos.

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