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Reflexiones de lo ocurrido en Torreón

Foto: Megamedia

Herminio José Piña Valladares (*)

Ante los lamentables acontecimientos ocurridos en un centro educativo en Torreón, Coahuila, es momento oportuno de reflexionar sobre el mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en el que se destaca, como primer punto, las condolencias a los familiares, a la comunidad educativa por los fallecimientos y las personas lesionadas.

También se ofrece una reflexión a todas las personas para pasar de la consternación a la acción propositiva y puedan ayudar como sociedad y fomentar un diálogo constructivo sobre este lamentable y doloroso acontecimiento.

Es necesario destacar que la educación es una tarea de todos, no solo de las instituciones escolares porque educar requiere una alianza social entre la familia, profesores, organismos intermedios, escuela, empresa, gobierno y toda la comunidad. Asimismo es urgente concentrarse en los destinatarios de la educación, que son los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

Un punto de reflexión muy importante es que educar es una tarea que implica, principalmente, formar de manera integral la vida interior del ser humano: su razón e inteligencia, afectos, memoria, imaginación, en una dinámica humana, cercana y solidaria. Por lo tanto, es necesario recuperar la centralidad de la persona en la vida educativa de la familia, la escuela y la sociedad.

También es urgente dedicar los mejores recursos humanos y materiales a la educación, en especial en el ambiente familiar, escolar y social.

Hoy nuestros niños y jóvenes requieren una alianza educativa entre el mundo académico formal y el no formal, en el que se encuentra el desarrollo del arte, el deporte, el escultismo, la vida religiosa y cultural.

De una manera respetuosa se hace un llamado a los padres de familia a renovarse en su responsabilidad de ser los primeros educadores de sus hijos y dialogar en todo momento con las autoridades escolares.

También a los maestros protagonistas insustituibles de la educación formal se les hace un llamado respetuoso a renovar su vocación de servicio, impulsando esfuerzos y promoción para responder de mejor manera ante este cambio de época que nos toca vivir.

El documento del Episcopado Mexicano menciona que como sociedad global tenemos el gran desafío de construir una humanidad que revierta la cultura de la muerte, con sus múltiples expresiones corrupción, violencia, consumo, indiferencia, desprecio de la vida humana, en una cultura de la vida, la solidaridad y la restauración de las relaciones humanas.

Abogado y asesor jurídico. hjpvdirector@hotmail.com Herminio José Piña Valladares

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