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Sello libanés en el cine mexicano

El historiador libanés Carlos Martínez Assad durante una de las presentaciones de su libro “Libaneses en el cine mexicano”

De Zacarías a los hermanos Bichir en la industria

Salma Hayek siempre ha dicho que tiene raíces en Líbano, pero no es la única. Por las venas de los hermanos Bichir y José María Yazpik también corre sangre libanesa según revela el historiador Carlos Martínez Assad en su libro “Libaneses en el cine mexicano”.

El ejemplar, editado por la Filmoteca de la UNAM y el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, se presentará en el Club Libanés el miércoles 20 a las 8 p.m.

En entrevista telefónica, Martínez Assad, autor de libros como “Los libaneses maronitas y sus lazos de identidad”, “Los libaneses inmigrantes y sus lazos culturales desde México” y “Libaneses cristianos, judíos y musulmanes en México”, cuenta que el libro se dio de forma natural. “Tengo varios trabajos sobre inmigrantes y en mis investigaciones me fue apareciendo con frecuencia gente relacionada con el cine, sobre todo el director y productor Miguel Zacarías, quien lanzó al estrellato a María Félix en ‘El peñón de las ánimas’”.

Martínez Assad revela que le sorprendió la cantidad de descendientes de libaneses que han participado en el cine mexicano, desde productores, directores, actores y actrices y músicos. “Se cubrió un espectro muy amplio del cine y fue definitivo su impulso en la industria cinematográfica mexicana, particularmente en la época de oro del cine”.

En el libro, Martínez Assad señala que Zacarías es sólo el puntal de la cantidad de libaneses que trabajaron en el cine en los años 30. En los 40, la presencia es más notoria con figuras como Antonio Badú y Esperanza Issa.

En los 50 se destacó Mauricio Garcés, “quien probablemente ocultó su verdadero nombre (Mauricio Feres Yazbek) para tener más seguidores”, señala el investigador, quien también incluyó muchas fotografías en el libro.

“El libro busca entender el interés de la comunidad libanesa en la industria cinematográfica y que fue un éxito, algo contrastante porque por lo general los inmigrantes tienen dificultad para adaptarse al país al que llegan y sin embargo (los libaneses) con el tiempo se van consolidando como comerciantes”. La investigación le llevó unos tres años, además de que vio todas las películas que menciona en el libro “porque la fuente de información principal es el cine”.— Iván Canul Ek

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