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Separan con éxito a siamesas en el hospital ''Bambino Gesù'', del Vaticano

La operación de Ervina y Prefina demoró 18 horas

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— Ervina y Prefina, dos hermanas siamesas centroafricanas de 2 años que nacieron unidas por el cráneo, fueron separadas con éxito mediante una compleja operación en el hospital pediátrico romano “Bambino Gesù”, del Vaticano.

Ermine con Ervina y Prefina, las dos hermanas siamesas centroafricanas de 2 años, en sus camas de recuperación tras una compleja operación en el “Bambino Gesù”
Carlo Marras, gerente de Neurocirugía y líder del equipo quirúrgico, y Ermine, madre de los hermanas siamesas, asisten a una conferencia de prensa para presentar la separación exitosa de las niñas.- (EFE/EPA/Riccardo Antimiani)
Ermine con sus dos hijas ya operadas

La operación tuvo lugar el pasado 5 de junio, duró 18 horas y en ella tomaron parte 30 médicos y sanitarios capitaneados por el neurocirujano Carlo Marras, informó ayer el hospital.

Un mes después de esta complicada intervención, las dos hermanas están bien y el personal del hospital les dedicó a ellas y a la madre una fiesta por sus cumpleaños el pasado 29 de junio.

Ervina y Prefina nacieron en 2018 en la ciudad suroccidental centroafricana de Mbaiki, cerca de la capital, pero para sorpresa de todos estaban unidas por el cráneo, por la parte de la nuca.

El hospital de Mbaiki no estaba preparado para un caso similar y las hermanas fueron derivadas al centro que el papa Francisco mandó equipar en Bangui.

Ahí las conoció la directora del “Bambino Gesù”, Mariella Enoc, quien decidió llevarlas a Roma.

Enseguida se creó un equipo para estudiar el caso utilizando tecnología tridimensional para reconstruir el cráneo de las siamesas y solucionar el reto más complicado: la separación no del hueso, sino del sistema venoso que riega la zona y que compartían.

Se optó por proceder en tres fases para reconstruir dos sistemas circulatorios independientes: la primera intervención tuvo lugar en mayo de 2019, un mes después se llevó al cabo la segunda operación y la separación definitiva de las niñas fue el mes pasado.

La operación concluyó con éxito y, un mes después, el sistema venoso funciona correctamente.

El hospital “Bambino Gesù”, situado a los pies de las murallas vaticanas, aseguró en las redes sociales que las siamesas presentaban “una de las más raras y complejas formas de fusión a nivel craneal y cerebral”.

Esto hace de la operación “la primera de este tipo en Italia y probablemente la única en el mundo”, dijo.

Hoy, afirmó el instituto, están bien y pueden crecer como las niñas de su edad.

La madre, Ermine, expresó su deseo de que sus hijas sean médicas en un futuro para que salven vidas, como hicieron con ellas.

“Yo no fui nunca a la escuela, pero espero que mis hijas puedan hacer lo mismo que el resto de los niños de su edad y de mayores estudiar y convertirse en médicas”, dijo en una rueda de prensa.

La voluntad de Ermine ahora es conocer al papa Francisco para que bautice a las dos pequeñas.

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