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Siempre existe una luz de esperanza

Herminio J. Piña Valladares(*)

En memoria del sacerdote José Antonio López Rivera Cuessy y diacono José Trinidad Molina Casares

Vivimos en la actualidad una cultura de desesperanza, nos agobia el presente por sus múltiples problemas y nos preocupa el porvenir. Esta preocupación ante el futuro nos paraliza, nos impide seguir caminando y nos derrota aún antes de emprender el camino.

Todos tenemos problemas algunos personales, otros económicos, familiares o sociales y sobre todo por la pandemia del Covid-19. Pero el camino no es la evasión, no es cerrar los ojos para dejar de ver las dificultades y los problemas que nos rodean. Ante estas situaciones es necesario tener esperanza y fe para emprender un camino distinto, nuevo, lleno de gozo aún en medio de enormes adversidades porque siempre existe una luz de esperanza.

Confianza en Dios

La esperanza implica una total confianza en Dios. La esperanza es el ancla del alma. Ante la esperanza sobrenatural se eclipsan los intereses puramente terrenales.

San Agustín decía: “La esperanza no solo consiste en pensar en un futuro mejor sino sobre todo echar una mirada a la eternidad”.

Algunas aplicaciones prácticas de la virtud de la esperanza: El anhelo común de felicidad es la esperanza. Ser discípulo de Cristo es estar bajo el régimen de la esperanza e infunde la absoluta confianza que Dios cumple sus promesas.

Oración

La clave del alimento de la esperanza está en la oración. En la oración encontramos fuerzas para saber pedir ayuda y también apoyarnos y cuando nos encontramos en situaciones difíciles hay que orar más.

El auténtico camino de conversión solo se da a través de la fe y la esperanza. Jesús no ve en el pecador solo lo que ha sido sino lo que se puede convertir cuando es tocado por la misericordia divina.

La virtud de la esperanza es activa y acompañada de la alegría de vivir.

En este mundo con infinidad de problemas creer en Jesucristo es confesar que la última palabra del Padre no es la muerte sino la vida, por consiguiente vale la pena vivir y vivir con Cristo resucitado.

Abogado y asesor jurídico. hjpvdirector@hotmai.com Herminio José Piña Valladares

“La virtud de la esperanza es activa y acompañada de la alegría de vivir”

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