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Su hogar es la danza

Alisa y Joseph en una clase. La pareja se hizo famosa por su participación en “World of Dance” de la NBC

Alisa y Joseph traen a Mérida su propuesta urbana

Para Alisa Tsitseronova y Joseph Tsosh, bailar es una forma natural de expresión, es “adonde pertenecemos”. Es, además, un canal para expresar sus sentimientos, desarrollar su capacidad creativa, divertirse, mantenerse en forma y viajar y conocer personas y culturas muy diferentes.

Como la cultura de México, país que visitan por primera vez para ofrecer un espectáculo de danza urbana en la Noche Blanca y nación de la que esperan ver y aprender más en los días que seguirán a su presentación, antes de que retomen su trabajo como maestros en Europa.

La pareja —él, griego; ella, estonia— es conocida por su participación en la tercera temporada de la competencia “World of Dance”, con Jennifer López, Ne-Yo y Derek Hough como jueces.

A la ciudad trae una propuesta de “algunas cosas nuevas y otras que están en línea y son bastante famosas; va a haber muchas obras que narran una historia”, dice Alisa al Diario.

“Diseñamos el show con obras que nos gustan mucho y nos hacen sentir bien, que nos hacen disfrutar el baile juntos en el escenario”.

Tendrán tres presentaciones: a las 8:30 y 11 p.m. en la Plaza Grande y a las 10:30 en el parque de Santa Ana.

Los artistas se unieron profesional y sentimentalmente en 2016, año hasta el cual se desenvolvieron en la danza “en un nivel más de estudiantes, viajábamos para entrenarnos con otros coreógrafos y maestros”, apunta Joseph. “Después de eso comenzamos a crear, enseñar, grabar vídeos y a recibir juntos más contratos como coreógrafos y maestros”.

En este tiempo han creado juntos una treintena de coreografías, aunque también han desarrollado obras en forma individual. “Coreografiar juntos toma un poco más de tiempo porque son dos opiniones diferentes y a veces es difícil ponerse de acuerdo; pero es fácil cuando el sentimiento es similar”, explica Joseph.

“Puede llevar una o dos horas una coreografía de un minuto, pero también varios días de avanzar y retroceder con la misma obra para añadir cosas nuevas, cambiarla o hacerla más agradable”.

Fondo musical

Una característica del dúo es el uso como fondo musical de composiciones que no se eligen habitualmente como acompañamiento de la danza urbana, por ejemplo “Stand by Me” de Ben E. King.

“A ambos nos gusta la música de jazz”, señala Joseph. “Cuando queremos contar una historia en una coreografía elegimos una canción que no es común… La primera que hicimos así fue con una canción de Frank Sinatra. Notamos que a la gente le gustó mucho, se divirtió, a algunos les hizo pensar en otros tiempos. Fue tan lindo y diferente, porque hacemos mucho hip hop y música urbana, y a veces es una bocanada de aire fresco escuchar una música que no es utilizada tanto”.

“Al usar este tipo de música también llegamos a personas que no son bailarines, y que les gusta y se divierten más al ver algo que tiene música de sus años de juventud o de tiempos pasados”.

También llama la atención la sincronía de sus rápidos movimientos, una cualidad que Joseph atribuye a su formación. “Tenemos entrenamiento para ser unos ejecutantes limpios. Al mismo tiempo que creamos una coreografía ensayamos para que nuestro ‘timing’ sea muy específico y sincronizado; pero si estamos compitiendo o vamos a tener una presentación debemos entrenar un poco más para hacerlo incluso más perfecto”.

La pareja, que vive en Tallin, capital de Estonia, ha tenido oportunidad de ver a ejecutantes mexicanos de danza urbana en eventos en el extranjero. A Joseph le parecieron “increíbles, mi primera conexión con bailarines mexicanos fue muy, muy buena, tenían alto nivel”. Y aunque Alisa no conoce a muchos, ha escuchado “que aquí hay bailarines muy buenos”.— Valentina Boeta Madera

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