Salud e innovación

Científicos hacen crecer las patas dañadas de ranas

jueves, 27 de enero de 2022 · 00:00

Un equipo de investigadores estadounidenses logró, gracias a un cóctel de cinco medicamentos, hacer crecer de nuevo las extremidades traseras que se habían amputado a ranas adultas.

La descripción del experimento se publica en la revista “Science Advances” y, según los científicos de las universidades estadounidenses de Tufts y Harvard, el trabajo “nos acerca un poco más al objetivo de la medicina regenerativa”.

Mientras que la mayoría de los estudios anteriores sobre regeneración de extremidades se realizó en animales con capacidad de crecimiento natural, como el ajolote, los nuevos hallazgos demuestran la eficacia de una técnica para inducir la regeneración en un ejemplar incapaz de hacer crecer extremidades por sí mismo.

Los descubrimientos podrían servir de base para trabajos que exploren la regeneración en humanos, resume la revista.

Para las personas que perdieron sus extremidades por diabetes o traumatismo, la posibilidad de recuperar la función mediante la regeneración natural continúa estando fuera de alcance. “La regeneración de piernas y brazos sigue siendo cosa de salamandras y superhérores”, señala un comunicado de la Universidad de Tufts.

Para avanzar en esta investigación, el equipo desarrolló un biorreactor hecho de hidrogel, llamado BioDome, con la capacidad de suministrar un cóctel de cinco compuestos prorregenerativos a una herida.

Los científicos colocaron los dispositivos a 115 ranas (Xenopus laevis) amputadas, unos solo con hidrogel y otros con el tratamiento. Tras 24 horas retiraron los aparatos y evaluaron la regeneración de las extremidades posteriores de los animales durante 18 meses.

Cada uno de los fármacos cumplió con un objetivo diferente, como reducir la inflamación, inhibir la producción de colágeno que ocasionaría cicatrices y fomentar el crecimiento de nuevas fibras nerviosas, vasos sanguíneos y músculos.

La combinación de fármacos y el biorreactor proporcionaron un entorno local y señales que inclinaron la balanza desde la tendencia natural a cerrar el muñón hacia el proceso regenerativo, según los autores.

Las ranas que recibieron el tratamiento mostraron aumentos a largo plazo en la longitud del hueso, el patrón de los tejidos blandos y la reparación neuromuscular. Los animales pudieron usar las nuevas extremidades para nadar, de forma muy parecida a como lo haría una rana normal.

“Es emocionante ver que los fármacos que seleccionamos ayudaron a crear una extremidad casi completa”, manifiesta Nirosha Murugan, del Allen Discovery Center de Tufts y primera autora del trabajo.

“El hecho de que solo fuera necesaria una breve exposición a los fármacos para poner en marcha un proceso de regeneración de meses de duración sugiere que las ranas, y quizá otros animales, pueden tener capacidades regenerativas latentes”, añade.

Los investigadores detectaron, en los primeros días siguientes al tratamiento, la activación de vías moleculares conocidas que se utilizan normalmente en un embrión en desarrollo para ayudar a que el cuerpo tome forma.

El siguiente paso del equipo será probar cómo este tratamiento podría aplicarse a mamíferos.— EFE

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