in

Triunfa con el cuento de una astrónoma maya

La maestra Sac Nicté Serrano Medina el día que

Una científica de Morelos, de hipil en cita mundial

La historia de una niña maya, una “cazadora de estrellas” que desea explorar el firmamento, obtuvo el primer lugar del concurso de cuento “Bajo un mismo cielo”, que la Unión Astronómica Internacional realizó en el marco de su centésimo aniversario de fundación.

El relato es de la autoría de Sac Nicté Serrano Medina, originaria de Cuernavaca y estudiante del doctorado en temas de formación estelar.

La licenciada en Ciencias en el área de Física por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y maestra en Ciencias (Astrofísica) por la Universidad de Guanajuato leyó el cuento en la reunión conmemorativa del centenario de la Unión, que tuvo lugar el jueves 11 y viernes 12 pasados en Bruselas.

“La herencia astronómica maya es internacionalmente reconocida y muy valorada”, indica al Diario la maestra Serrano, quien admite que “me gusta mucho escribir, pero lo hago para mí misma: escribo cuentos, historias y poemas para mí, mi esposo, mis sobrinos pequeños”.

“Siempre tuve miedo de pensar que no era buena, pero este premio significa mucho porque me da confianza de pensar que no son malas mis historias”, dice.

Cultura maya

Eligió a un personaje de raíces indígenas porque “mi esposo tiene ascendencia maya y he tenido oportunidad de convivir con su familia, viajar por pueblos mayas, escuchar el maya, me fascina; además, soy gran fan de (el escritor campechano) Jorge Miguel Cocom Pech”, cuyas historias “me parecen muy inspiradoras”.

El cuento llevó título en maya: “Ka’xan Eek’oobo’” o “La cazadora de estrellas”, el nombre que la protagonista recibe de su abuelo “porque le encanta ver el cielo en la noche, lleno de estrellas”.

“Es de una familia de bajos recursos que no puede garantizar que estudie en la universidad”, narra la maestra Serrano. “Aunque su familia no sabe leer, su abuelo le cuenta las leyendas mayas del pueblo, lo que imaginaban los mayas de las estrellas, que es como pienso que en muchos pueblos se transmiten muchas enseñanzas, oralmente, más que por libros o la escuela”.

“La niña, inspirada por las historias de su abuelo, se cuestiona cómo pudieron los mayas entender las estrellas, cómo habrá sido el cielo que ellos veían. En el futuro se vuelve astrónoma y recuerda su niñez con mucha alegría. Deja el mensaje de que, aunque el futuro no lo escriben las estrellas, seguir las estrellas puede llevarte a un gran futuro”.

“La Astronomía ofrece muchas oportunidades, no importa qué origen tengas, importa lo que sabes y puedes trabajar”.

Los participantes en el certamen debían enviar textos en inglés de hasta 150 palabras en cualquiera de dos categorías: “Bajo un mismo cielo”, para historias que mostraran el potencial de la Astronomía para unir a la gente, y “Estrellas que inspiran”, que expusieran el papel que esa disciplina juega para lograr la inclusión, la equidad de género y el respeto a la diversidad.

La maestra Serrano obtuvo el primer lugar en “Estrellas que inspiran”. Fue la única mexicana en la lista de ganadores de los tres primeros sitios y dos menciones honoríficas por categoría.

Quienes ocuparon el primer lugar fueron invitados a asistir con los gastos pagados a la cita conmemorativa de la Unión y leer su relato.

“Mucha gente me preguntó si hablaba maya, parecían muy emocionados de conocerlo”, afirma la maestra Serrano, quien acudió vestida de hipil, pues “quise resaltar la cultura maya y mexicana”.— Valentina Boeta Madera

Identidad

“Necesitamos que toda la humanidad se sienta orgullosa de su identidad”, dice la maestra Sac Nicté Serrano Medina.

Asistentes

En la reunión en Bélgica “había reconocidos astrónomos, Premios Nobel; era una muy buena oportunidad para un estudiante para darse a conocer a la comunidad internacional”.

Difusión

“Me encantaría poder traducir la historia en maya. Es muy importante inspirar, a las niñas sobre todo, a realizar trabajos profesionales; a todas las comunidades del país, como mayas, purépechas, a no tener vergüenza de su identidad, y a las demás a notar lo valioso que es tenerlas aún y lo que podemos aprender juntos”.

Académico señala falta de educación en temas sexuales

Las calles de Mérida, un viacrucis para personas con discapacidad