in

Xkik’, propuesta empresarial con metas sociales

Barras de chocolate Xkik’

Chocolate responsable

Lo que empezó como una tesis de la Maestría en Responsabilidad Social, María Madero Cacep lo convirtió en un emprendimiento que concibe a esta ciudad como un destino chocolatero.

Xkik’ Chocolate es el nombre de las barras que se elaboran con granos de cacao adquiridos a productores de Chiapas y Tabasco y procesados en la fábrica de la empresa en la capital yucateca, a la que María eligió como punto de partida de un negocio dirigido “al turismo extranjero y personas que gustan de productos gourmet”, explica al Diario.

Los dulces, que obtuvieron cuatro premios en la Segunda Competencia de Chocolates de Centro América en 2018, son resultado directo de la decisión de la joven de cursar el posgrado en Responsabilidad Social en la Universidad Anáhuac Mayab. La suya fue una propuesta “para solucionar problemáticas ambientales y sociales en torno al cacao y el chocolate en México”, dice.

“Compramos directamente el cacao a los productores, les pagamos más por su producto, cuidamos que la cadena sea corta, no haya intermediarios, no se inflen los precios y el productor esté protegido”, apunta. “Yo voy a la selva, me presento con ellos, sé cómo viven. Es diferente de un producto que consumes y no tienes idea de dónde viene”.

Cada barra incluye “una etiqueta de diferente color con las características de ese chocolate en particular”.

María destaca la manufactura artesanal de Xkik’. “Con el vino, dependiendo del territorio, la variedad de uva y la cosecha tienes un sabor y aroma diferentes. Es lo mismo con el cacao”, expresa. “Si prueban un chocolate que siempre sabe igual lo más probable es que sea un chocolate industrializado. Cuando es artesanal puede variar el sabor”.

Movimiento

“En México hay un movimiento muy fuerte hacia la responsabilidad social y la sostenibilidad, la gente está buscando productos que ofrezcan apoyo al campo y a productores regionales”, indica María. “El extranjero que conoce este movimiento que se llama ‘del grano a la barra (Bean To Bar)’ busca también este tipo de chocolates, del que en México no hay mucha oferta”.

Para llegar adonde está ahora, con chocolates merecedores de dos premios de bronce y dos de plata en el certamen internacional de diciembre pasado, María debió enfrentarse a “una curva de aprendizaje supergrande y estar abierta a todo lo nuevo”. “Es un obstáculo porque puede dar mucho miedo, puedes decir ‘no puedo’, ‘a lo mejor no funciona’”.

El número y el tiempo que tomaba hacer los trámites, los requerimientos para el envío de los productos y los gastos de producción en principio la abrumaron. “Llegó un momento que dije: ‘A ver, esto es ser empresaria, resolver problemas y obstáculos, saltarlos y siempre van a ser más grandes, así que hay que hacerse fuertes’”.

Además de explorar el mercado de Ciudad de México, la directora de Xkik’ tiene varios planes en mente, pero recuerda que “parte del éxito que hemos logrado es dar pasos pequeñitos, no saltos cuánticos”, de modo que “seguimos en análisis de dónde vamos a dar el siguiente pasito”.— Valentina Boeta Madera

 

Xkik’

La fábrica se encuentra en Mérida. En la ciudad hay puntos de venta en cafés, hoteles boutique y tiendas.

Más información

En Twitter, Instagram y Facebook: @xkikchocolate, y en www.xkikchocolate.mx.

Decisión

La motivación para trasladar los conceptos de su tesis de maestría a la práctica la obtuvo María Madero de la reacción de personas al momento de conocer su proyecto. Sus respuestas le hicieron sentir “que era muy bueno lo que estaba proponiendo”.

Impulso

“Fue un impulso muy interno, de mucha intuición y de fuerza, de decir que lo iba a hacer a pesar de todos los obstáculos que se presentaran”, afirma.

“Blindaje” a los inmuebles

Prohíben a regidores tener dos trabajos