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Yucatán no es ajeno al racismo: Imanol Caneyada presenta ''Fantasmas del oriente''

Imagen de la casa con arquitectura china, que sobresale en Mérida. Fotos de Internet

Imanol Caneyada es un autor que no teme poner el dedo en la llaga cuando se trata de hablar temas que han marcado la historia en México.

Así lo demuestra con "49 Cruces", una historia que aborda la corrupción y la indiferencia detrás de la tragedia de la guardería ABC; y ahora hace lo propio con "Fantasmas del Oriente" (Planeta, 2021), en el que recuerda ese pasado incómodo en México, con el genocidio chino de 1911.

Un tema del que, por cierto, Yucatán no es ajeno, como recuerda Caneyada en entrevista con Diario de Yucatán, a propósito de la presentación que tendrá de este libro, este sábado 24 de abril, en el marco de la Feria Internacional de la Lectura en Yucatán (Filey) 2021.

Desde hace una década, que Caneyada entró en contacto con esta parte de oscura del pasado en México, la idea fue rondando en su cabeza, hasta convertirse en ese una narración que parte desde la época actual, quizá para recordarnos que la historia es cíclica y tarde o temprano nos termina alcanzando.

Mexicanos son víctimas y victimarios

De hecho, Yucatán no es un estado ajeno a las muestras de racismo y no precisamente por los comentarios xenofóbicos de los que dan cuenta las redes sociales, sino precisamente porque en su historia también hay el dolor de una nación por sus compatriotas, que hoy aún intentan formar lazos de amistad con la entidad.

El racismo en México es algo que siempre ha existido y en Yucatán lo han vivido de manera atroz. El clasismo ni se diga, pero desde hace unos años, ciertos moviemientos sociales han empezado a visibilazar que no solo hemos sido víctimas de racismo, sino que también somos una sociedad racista, clasista y excluyente de todo aquello que no va con la idea de ser mexicano”.

En la calle 65, entre 44 y 46 del Centro de Mérida, en un edificio discreto se encuentra el Museo Conmemorativo de la Inmigración Coreana, que recuerda precisamente ese pasado en el que los coreanos dejaron su tierra con la promesa de una mejor vida, que en realidad se convirtió en años de esclavitud en la industria henequenera. Aún así, la comunidad de descendientes de coreanos y mayas —también esclavos— formó una alianza que hoy busca la fraternidad.

Una utopía, como dejó en evidencia la ola de comentarios racistas, tras la revelación de la escultura “Greeting Man”.

“El racismo, si bien no es exclusivo de México, a medida que investigaba y me documentaba para esta novela, llegué a la conclusión de que la clave del por qué, está detrás de cómo se construyó la identidad del mexicano”.

¿Qué significa ser mexicano?

En este sentido, explica que la construcción del mexicano es vertical y descendente, es decir; es el poder centralista y hegemónico, el que ha dejado por fuera a esas otras identidades que lo conforman al país: la comunidad asiática, africana y los propios pueblos originarios, que parecen no tener voz en la política mexicana.

“Son muchas las minorías políticas, empezando también por la mujer, que se quedó completamente fuera del proyecto de nación. A la mujer la mandaron a casa a tener hijos”.

''Fantasmas del oriente'': la lucha desde la marginidad

En ese sentido, tampoco es casualidad que Caneyada eligiera a Leonor, una joven policía, como la aliada de Itubide Ayón, otro de sus protagonistas; en su búsqueda de justicia.

“Tenemos la idea de que fuerte y rudo es exclusivo de los varones, y no, no tiene que ser así (…) Aunque esté mal decirlo, a Leonor le tengo un cariño especial, porque fue todo un reto construir este personaje, que tiene un peso fundamental en la trama”.

Imagen de la portada "Fantasmas del Oriente" de Imanol Caneyada

Tampoco es casualidad que Leonor sea policía, especialmente en una corporación —dice— conocida por todos por su imperativo machismo y códigos que van desde la corrupción hasta la normatizada violencia.

Una corporación con todas esas características, en la que se adentra una mujer que además cree en la justicia y en la honradez y en el deber de proteger al ciudadano”.

Es así como dos marginalidades —destaca— se unen en una búsqueda casi imposible en México: hacer justicia.

Una visión muy positiva, para un autor que sabe muy bien como mover consciencias con su narrativa. Por lo que quizá no debamos caer en la trampa optimista, pues “Fantasmas del oriente” no deja ser un libro incómodo, plagado de injusticias como la realidad misma.

La urgencia de desaprender para poder progresar

Lo cierto es que Caneyada busca que sus letras tengan el mismo efecto que parece tener para él la propia historia: cuestionar, entender y desaprender, para progresar.

“Insisto en que la clave es la idea detrás de la identidad del mexicano, ¿y dónde se forma esta? Pues empieza desde la familia, el primer espacio donde tenemos ese primer acercamiento las narrativas de quiénes somos”.

Esas primeras enseñanzas, valora, son las que replican los discursos de homofobia, machismo, xenofobia y violencia que siguen perpetuándose en México.

“Esta célula principal, ni siquiera se ha revisado. La familia continúa en un espacio privado, siendo la base que nos forma para la sociedad (…) es en el interior de éstas que se perpetúan las fobias, desde detalles tan pequeños como: ‘los niños no lloran’; cuestiones tan pequeñas que parecen inofensivas, pero que después se transforman en discursos más violentos”.

Así, valora que nosotros no somos ajenos al clasismo y que habría que admitir que no solo hemos sido víctimas, sino también victimarios y así; como muchos otros problemas en México, habría que desaprender todo eso que hemos normatizado y reconocer, así como los micromachismos, al microracismo, cuando llamamos a un amigo “El Chino”, solo por sus ojos más pequeños.

Éste, será sin duda un discurso que Caneyada querrá compartir con los yucatecos, este sábado 24 de abril, a las 16 horas, a través de la plataforma de la Filey virtual.

Escrito por Noemí Domínguez Montañez

Cecilia Noemí Domínguez Montañez, licenciada en Literatura Latinoamericana comenzó su carrera periodística en 2013, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Sus temas de especialización son:  espectáculos, salud, literatura, crianza respetuosa, feminismo y violencia de género.

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