Abandonar la ''lógica del conflicto'', pide el papa Francisco a la Curia Romana

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CIUDAD DEL VATICANO.- Este lunes, el papa Francisco llamó a la Curia Romana a abandonar la "lógica del conflicto" y de las facciones entre progresismo y tradicionalismo e invitó a sus miembros a renovarse.

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"La Iglesia, entendida con las categorías de conflicto -derecha e izquierda, progresista y tradicionalista- fragmenta, polariza, pervierte y traiciona su verdadera naturaleza“, lamentó el Papa en su felicitación navideña a los cardenales y superiores de la Curia.

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Congregados en el aula de la Bendición del Palacio Apostólico, el santo padre ofreció un mensaje a los integrantes de la curia y al personal del Vaticano.

El papa Francisco proclamó ante los prelados que esta es la Navidad de la pandemia, de la crisis sanitaria, socioeconómica pero también "eclesial".

La crisis: un tamiz contra los escándalos

En este sentido trazó una distinción entre crisis y conflicto. La primera supone un momento de dificultades que “generalmente tiene un resultado positivo“, mientras que el segundo degenera en “una rivalidad aparentemente sin solución.”

La Iglesia, sostuvo, es “un cuerpo perpetuamente en crisis porque precisamente está vivo pero nunca debe convertirse en un cuerpo en conflicto, con ganadores y perdedores.”

La crisis, tal y como recordó el pontífice en alusión a la etimología de ese concepto, es “una criba que limpia el grano del trigo después de la cosecha“, que, de aprovecharla, sirve para identificar el bien del mal, la mies de la paja.

No juzgar precipitadamente a la Iglesia

El obispo de Roma llamó a no juzgar precipitadamente a la Iglesia por “las crisis que causaron los escándalos de ayer y de hoy” pues, dijo, “una lectura desesperada de la realidad no se puede llamar realista“, en referencia a los medios de comunicación.

Y es que en su opinión la Curia no solo encubre intrigas o recelos sino también destellos de bonhomía y honradez: “Hay muchos que dan testimonio con su trabajo humilde, discreto, silencioso, leal, profesional y honesto“, aprobó.

De esta manera, el papa Francisco llamó a los purpurados a no buscar culpables a quienes estigmatizar y despreciar por las corruptelas y escándalos que salpican a menudo a la Santa Sede.

Pues estas situaciones, a su parecer, demuestran que la Iglesia sigue en marcha pero necesita una renovación.

Una nueva llamada al cambio

El santo padre dijo en su mensaje: “Solo acabando con cierta mentalidad lograremos hacer espacio a la novedad que el Espíritu suscita constantemente en el corazón de la Iglesia.”

Porque esta, ilustró, “es una vasija de barro, preciosa por lo que contiene y no por lo que a veces muestra de sí misma.”

El papa Francisco concluyó su mensaje con un llamamiento a la hermandad: “Sería bueno que dejáramos de vivir en conflicto y volviéramos en cambio a sentirnos en camino“, refirió.

Los escándalos de la Iglesia no cesaron en 2020

La Iglesia católica ha estado a menudo envuelta en escándalos, como los casos de pederastia o de corrupción, y este año que está a punto de concluir no fue la excepción, algo que se añade a las limitaciones que la pandemia ha impuesto en su misión.

Precisamente, Jorge Bergoglio empezó su discurso parafraeseando a la filósofa judía Hanna Arendt: “Los hombres, aunque han de morir, no han nacido para eso sino para comenzar.”

Para terminar, antes de saludar a los trabajadores del Vaticano, el Papa regaló a la Curia dos libros, uno de ellos sobre la vida del beato Charles De Foucauld, “un maestro de las crisis“, dijo, que pasó del ejército a la mística búsqueda espiritual.- (Por Gonzalo Sánchez).