“Rainbow Warrior” de Greenpeace desafía al gobierno
GLASGOW (EFE).— La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático del municipio británico de Glasgow “es la más exclusiva” de todas las que se han celebrado, según el movimiento Global Climate Justice, que denunció en el arranque de la COP26 la dificultad de acceso de los países en desarrollo al foro climático.
El nivel de exclusión de la COP26 es “extremo” denunció en rueda de prensa esa plataforma, que criticó que el proceso de expedición de visas, las cuarentenas, desinformación y modificación de políticas en el último minuto por parte del gobierno británico ha propiciado la ausencia de representantes de países pobres.
“Nuestra presencia ha sido reducida”, declaró la activista filipina Dorothy Guerrero, quien lamentó que “esta es la conferencia del Clima más exclusiva” de toda la historia.
La activista explicó cómo el sistema económico, dominado por las grandes empresas, se materializó a través de la monopolización de las vacunas del país organizador, el Reino Unido.
“Tienes al Reino Unido vacunando más que 132 países juntos”, reflexionó Dorothy Guerrero, quien señaló que el problema está en no facilitar el acceso a la manufacturación de la vacuna, especialmente a países en vías de desarrollo, siendo este “una de las razones por las que mucha gente no ha podido venir aquí”.
Sin la doble vacunación no era posible procesar el visado ya que la mayoría de los participantes estaban en la lista roja de países afectados por el Covid-19 y se vieron afectados por las restricciones de viaje impuestas por el Reino Unido.
“Aún habiendo recibido la primera vacuna, no podían registrarse”, señaló Dorothy Guerrero, que lamentó que el “cambio de reglas de última hora afectó a los planes”.
La cuarentena en hoteles obligatoria a su llegada iba a ser pagada por el gobierno de Reino Unido, pero el Ejecutivo la suprimió dejando a los participantes sin alojamiento al estar reservados o ser muy caros, ya que el precio medio de estancia por noche ronda los 593 euros.
“Esta COP está pensada para todos aquellos que están en Europa y América del Norte, lugares que tienen un mayor porcentaje de vacunación, y eso no debería de ser aceptado”, denunció la activista de Global Climate Justice.
Por su parte, la ganización ecologista Greenpeace anunció ayer que desafiará a las autoridades y navegará hasta la cumbre del clima con su barco, el “Rainbow Warrios”, pese a que se le haya negado el acceso.
La embarcación zarpó el sábado 30 de octubre desde el puerto de Liverpool, en el norOeste de Inglaterra, rumbo a Escocia, donde planea llegar hasta Glasgow a través del río Clyde, donde las autoridades portuarias le han negado el acceso porque la zona está controlada por la policía escocesa.
Pese a la prohibición, el capitán decidió continuar con la travesía y el barco tiene programado llegar a la sede de la COP26 hoy por la tarde.
“Harán lo que puedan por llegar, pacíficamente”, declaró un portavoz de la organización.
El “Rainbow Warrior” lleva a bordo a varios jóvenes activistas climáticos de Namibia, Uganda, México y Bangladesh.
“Desde vacunas hasta visas y restricciones de viaje, hemos tenido que superar ya muchos obstáculos que los organizadores de la COP26 intentaron utilizar para excluirnos. Pero estamos aquí, estamos llegando y no nos detendremos”, declaró en un comunicado la activista mexicana María Reyes.
