GLASGOW, Escocia (AP).— Los líderes mundiales aumentaron la presión y recurrieron a la retórica apocalíptica ayer lunes para imprimir urgencia a las negociaciones internacionales sobre el clima.
Las metáforas fueron dramáticas y mixtas al inicio de la cumbre COP26 que se celebra en Glasgow, Escocia.
El primer ministro británico Boris Johnson comparó la situación del planeta con la de James Bond amarrado a una bomba de tiempo, tratando desesperadamente de desactivarla.
El secretario general de la ONU, António Guterres, aseveró que, si el mundo no actúa rápidamente, la población mundial “estará cavando sus propias tumbas”.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la canciller alemana, Ángela Merkel, se enfocaron en la política laxa.
Más mesurado
“No podemos seguir esperando de brazos cruzados”, expresó Biden en una advertencia más mesurada en la que también se disculpó porque su predecesor, Donald Trump, retiró temporalmente a Estados Unidos del histórico acuerdo de París de 2015, algo que, dijo, retrasó al país en sus esfuerzos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó que las naciones europeas ahora tienen que pasar de las promesas a la acción.
El primer ministro de la India, Narendra Modi, anunció que su país anticipa dejar de emitir gases dañinos a la atmósfera para el 2070, dos décadas después de Estados Unidos y una década después de China. Modi dijo que el logro de “cero emisiones netas” para el 2070 es de los cinco objetivos que la India se planteó para cumplir los compromisos adquiridos bajo el Acuerdo de París.
Johnson, anfitrión de la cumbre en la ciudad escocesa de Glasgow, comparó el tema con un James Bond atado a una bomba y tratando apresuradamente de desactivarla, pero la diferencia, agregó, es que el “dispositivo que hace tictac” no es ficción.
La conferencia tiene como objetivo lograr que los gobiernos se comprometan a frenar las emisiones de carbono lo suficientemente rápido como para mantener el calentamiento planetario 1.5 grados por encima de los niveles preindustriales.
El mundo ya se calentó 1.1 grados. Las proyecciones actuales basadas en recortes de emisiones planificados durante la próxima década apuntan a que llegue a 2.7 grados para el año 2100.
Naciones pobres
Los otros objetivos de la reunión son que las naciones ricas les den a las naciones pobres 100,000 millones de dólares al año en ayuda financiera para paliar los efectos del cambio atmosférico.
Sin embargo, los jefes de varias economías emergentes importantes no asistieron a Escocia, incluidos los de Rusia, Turquía, México, Brasil y Sudáfrica.
Eso deja a Narendra Modi, de India, como el único líder presente de las llamadas naciones BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica—, que representan más del 40% de las emisiones globales.
Antes de la cumbre climática de la ONU, los líderes del G20 ofrecieron promesas vagas en lugar de compromisos firmes, diciendo que buscarían la neutralidad de carbono “para mediados de siglo o alrededor de esa fecha”. Los países también acordaron poner fin al financiamiento público para generar energía con carbón en el extranjero, pero no establecieron objetivo alguno para eliminar el carbón en el mundo, un claro guiño a China e India.
