Prevén en Europa Central de nuevo un encierro total

Prevén en Europa Central de nuevo un encierro total

Escrito en MUNDO el
VIENA (EFE).— Con la incidencia de casos de Covid-19 imponiendo récords y la mortalidad al alza, varios países de Europa Central ya empezaron a aprobar duras restricciones, hasta el punto de que Austria, por ejemplo, debate entre la inmunización obligatoria y volver a confinar a toda la población. Países como Austria o República Checa, que en la primavera de 2020 pasaron la primera oleada con cifras de contagios y muertos muy bajas respecto a Italia o España, se ven más de un año después obligados a restringir la libertad de movimientos, con el denominador común de tasas de vacunación por debajo de la media de la Unión Europea. En Alemania, por su parte, el responsable de la agencia de control de enfermedades advirtió de que el país afrontará una “Navidad realmente terrible” a menos que se tomen medidas para contrarrestar el brusco aumento de los contagios de Covid. Los legisladores alemanes debatían ayer las medidas que sustituirían a las normas nacionales de epidemia, que expiran a final de mes. El Instituto Robert Koch, la agencia alemana de control de enfermedades, indicó ayer que se habían reportado 65,371 casos nuevos en día, para continuar la tendencia al alza de la que los expertos alertaron durante semanas. “Ahora nos dirigimos hacia una grave emergencia”, dijo el director de la agencia, Lothar Wieler. “Vamos a tener una Navidad realmente terrible si no tomamos contramedidas ahora”. Wieler dijo que Alemania necesita aumentar sus tasas de vacunación para que superen de forma considerable el 75%, respecto el 67.7% actual. En algunas regiones del país, la tasa cae hasta el 57.6%. También pidió el cierre de clubes y bares, que se ponga fin a eventos de gran escala y que se limite a muchos aspectos de la vida pública a personas con certificados de vacunación o recuperación del Covid-19. Wieler advirtió que los hospitales de toda Alemania están teniendo problemas para encontrar camas a los pacientes de Covid-19 y otras enfermedades. Ayer mismo se informó que Alemania ya trasladó a algunos pacientes al extranjero ante el aumento de la presión hospitalaria en medio de la cuarta ola de coronavirus que afronta el país, donde este jueves se registró un récord de más de 65.000 nuevas infecciones. Según datos de la Asociación Interdisciplinar de Medicina Intensiva (DIVI), publicados ayer, en 100 de 400 distritos solo hay una cama libre y hay 50 distritos que ya no tienen camas libres en cuidados intensivos. Aunque la cifra total de pacientes en la UCI, 3,400, es menor que la que las de los momentos más álgidos de la segunda y tercera ola —con 5,700 y 5,100 pacientes respectivamente— la escasez de personal ha hecho que bajen las capacidades de las UCI y que haya menos camas disponible que hace un año. La situación es especialmente dramática en Baviera (sur de Alemania) y Baden-Württenberg (suroeste). Eso llevo a que la semana pasada dos pacientes fueran trasladados en helicóptero de Múnich a Bolzano (norte de Italia), según dijo el director del hospital de Freising en Múnich, la capital bávara, Rainald Kaube. “Los servicios sanitarios están saturados, operaciones necesarias tienen que aplazarse, la incidencia crece y cada día se anuncian cifras récord de contagios”, dijeron en un comunicado conjunto la Cruz Roja de Baviera y otras organizaciones. El presidente de la Cruz Roja bávara, Theo Zellner, advirtió que la situación actual es más grave que la de diciembre de 2020. “La actual saturación de las UCIS y los servicios de urgencia, en buena parte a causa de pacientes no vacunados, hacen la situación claramente más dramática. Hay enfermos graves y de urgencia que tienen que ser trasladados a hospitales que están a horas de distancia“, explicó. Las autoridades sanitarias alemanas verificaron este jueves 65,371 nuevos contagios en 24 horas, frente a 50,196 hace una semana, según datos del Instituto Robert Koch (RKI) de virología actualizados la pasada madrugada. La incidencia acumulada en siete días registró tras diez días con nuevos máximos otro nuevo pico con 336.9 nuevos contagios por cada 100,000 habitantes, frente a 319.5 ayer. Alemania registró 264 muertos con o por Covid-19 en un día, frente a 235 hace una semana, y la cifra de casos activos se sitúa en 532,600.

“Vergonzoso”

En Austria, tras meses de inacción ante el bajo nivel de inmunización contra el Covid-19, un 65%, que el propio gobierno ha calificado de “vergonzoso”, las autoridades locales llevan dos semanas aumentado la presión a los reacios a vacunarse. Primero, prohibiendo a quien no esté vacunado o sanado ir a locales de gastronomía, ocio o estética. Luego, desde el pasado lunes, con un confinamiento solo para no inmunizados. En las dos semanas que llevan aplicándose las restricciones a no vacunados, el número de primeras dosis creció un 3.4%, duplicando el ritmo de las dos semanas anteriores. Sin embargo, la cifra de nuevos vacunados es ridícula si se compara con la de ciudadanos que se están poniendo ya la tercera. En los dos últimos días, por ejemplo, el 65% de todas las vacunas inyectadas fueron terceras dosis, frente al 21% de primeras y el 13% de segundas. El sociólogo Bernhard Kittel cree que aún es posible convencer con argumentos a una parte de quienes aún no se han vacunado, pero que quedará al menos un 30% de irreductibles. “A los antivacunas radicales el confinamiento los ha reforzado en su oposición”, advierte a EFE Kittel, director del Austrian Corona Panel Project de la Universidad de Viena, un equipo de científicos que analiza cómo la sociedad austríaca reacciona ante la pandemia. Con este panorama, el gobierno austriaco decidirá probablemente mañana extender el confinamiento a toda la población, una medida que ya han anunciado Salzburgo y Alta Austria, las dos regiones donde menor es el índice de vacunación y donde mayor es la incidencia de contagios y el riesgo de colapso del sistema sanitario. En cualquier caso, los expertos creen que las reacciones llegan demasiado tarde. “Debimos haber tomado hace una semana y media todas las medidas que se pueden tomar antes de un confinamiento, lo que significa que también los vacunados deberían soportar algunas restricciones”, dijo Thomas Czypionka, analista de políticas sanitarias del Instituto de Estudios Avanzados. Según este experto, sería necesario reducir rápidamente los contactos en un 30%, pero la indecisión a la hora de qué medidas tomar “hace que un confinamiento sea cada vez más probable”. Cuanto más se tarde, advierte, más aumentará la presión hospitalaria y el número de infecciones y, por tanto, más largo y estricto tendrá que ser el confinamiento. “Renovar constantemente el confinamiento agota la obediencia de la gente y hace que todas las medidas sean menos eficaces”, opina Thomas Czypionka. Respecto a la otra estrategia que se debate, la de imponer la obligatoriedad de la vacunación, tanto Czypionka como Kittel dudan de su eficacia. El primero opina que, aparte de dividir a la sociedad, tardará meses en aumentar el porcentaje de población con la pauta completa. Y Kittel cree que aunque esa medida podría elevar en un par de puntos porcentuales la tasa de vacunación, “hay mucha gente que preferirá pagar una multa”. Numerosos juristas han coincidido de que esa medida no violaría la Constitución. De momento, tras meses de especulación, el Gobierno ha anunciado que el personal sanitario estará obligado a vacunarse.

Test a empleados

En el resto de la región centroeuropea, República Checa sólo permitirá a partir del lunes próximo a personas vacunadas y sanadas de la Covid-19 acceder a bares, restaurantes o reuniones, y estudia reimponer que todas las empresas hagan test a sus empleados. En Eslovaquia, el gobierno planea ir más lejos e imponer que los empleados que no estén vacunados ni hayan pasado la enfermedad tengan que acogerse a vacaciones sin sueldo o, si la empresa lo permite, trabajar desde casa. En Hungría, el Ejecutivo ha anunciado que pronto obligará a todos los trabajadores públicos a vacunarse, mientras que el Colegio de Médicos ha pedido que se prohíba entrar a restaurantes o cines a quien no tenga certificado covid.