Ómicron: Lo que se sabe de la variante, 10 preguntas y respuestas

martes, 30 de noviembre de 2021 · 08:01

La nueva cepa de coronavirus no es per se más letal o agresiva y las vacunas siguen siendo una buena arma

La aparición de la nueva variante de Covid-19, Ómicron, hizo resurgir el temor en el mundo por el coronavirus ante la rapidez de su propagación.

Sin embargo, especialistas señalan que el hecho de que la variante Ómicron acumule decenas de mutaciones no la convierte automáticamente en más agresiva o letal.

Además, las vacunas, que se pueden rediseñar con rapidez y facilidad, aún son de las mejores armas para combatir la pandemia, pero no la única.

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En entrevista con EFE, la investigadora Isabel Sola responde a 10 preguntas esenciales sobre la nueva variante del coronavirus que se detectó en Sudáfrica y ya se extendió a al menos medio centenar de países.

Isabel Sola trabaja en el Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en España.

Ahí codirige el grupo de coronavirus donde lidera, junto a Luis Enjuanes, uno de los grupos que busca una vacuna contra el SARS-CoV-2.

Preguntas esenciales sobre la variante Ómicron

Pregunta (P).- La nueva variante presenta decenas de mutaciones respecto al virus original. ¿Sorprende a la comunidad científica la evolución de este coronavirus o es la evolución previsible?

Respuesta (P).- Que el virus cambie es perfectamente esperable, pero esta variante acumula más mutaciones que otras y nos preguntamos por qué.

Se especula con que Sudáfrica es un país donde hay mucha incidencia del Virus de Inmunodeficiencia Humana (HIV) y muchas personas con un sistema inmunodeficiente.

En esas condiciones el virus puede evolucionar más libremente. Con un sistema inmune más potente el virus cambia menos.

P.- El hecho de presentar muchas más mutaciones que otras variantes ¿la convierte automáticamente en más letal o virulenta?

R.- No tiene por qué. Han aparecido más cambios. Eso quiere decir que el virus tiene más libertad para cambiar y esas mutaciones le dan una ventaja.

Pero algunas de esas mutaciones pueden ser neutras y no dar lugar a ningún cambio de comportamiento.

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Otras pueden, sí, dar lugar a un cambio de comportamientos, pero no tiene por qué ser más virulento.

Sería posible incluso que el virus se atenuara y perdiera virulencia. La atenuación es una posibilidad bastante lógica en la evolución de un virus.

P.- ¿Son las medidas de vigilancia y control vigentes (vigilancia epidemiológica, pruebas de diagnóstico, etc) suficientes para controlar la evolución de esta nueva variante?

R.- De momento, precaución. Las medidas no farmacológicas que ya conocemos (cubrebocas, higiene, sana distancia o ventilación) son efectivas frente a cualquier variante.

Las vacunas posiblemente conserven efectividad también. Ahora debemos ser precavidos y mantener la vigilancia para ver cómo se comporta, cómo respira el virus.

P.- ¿Esta justificada desde el punto de vista científico la reacción de alarma desatada en muchos países ante la nueva variante de Ómicron?

R.- Sí, porque el virus cambió y hay que saber en qué se traducen esos cambios.

Hay que pensar que cualquier cambio es porque al virus le viene bien. Se podría pensar, es una posibilidad, que se transmitirá mejor. De momento, y ante eso, cuidado, alerta y la guardia bien en alto.

P.- ¿Se puede mantener que las vacunas contra Covid son efectivas contra la nueva variante?

R.- Ya se prueba en los laboratorios. Lo que se hace es tomar el virus y enfrentarlo al suero de personas ya vacunadas para ver si los anticuerpos siguen neutralizando bien y eliminando al virus.

Las vacunas, ¿efectivas contra la variante Omicron?

Diría que con las mutaciones podría ocasionar que disminuya algo la efectividad de las vacunas, pero no del todo y sea similar a la que tenemos ahora.

Sin embargo, son conjeturas, hay que basarse en los resultados experimentales que ya se hacen.

Y eso tampoco significaría que las vacunas ya no funcionan porque la inmunidad son los anticuerpos y más cosas.

Nos darían (los resultados) una idea muy buena de cómo puede el virus escapar a la inmunidad que ya tenemos.

P.- ¿Se puede rediseñar una vacuna en poco tiempo y producirla de forma masiva para cubrir mejor cualquier variante?

R.- Sí. Son vacunas que se hacen mediante biotecnología y los cambios son relativamente sencillos.

Luego está la cuestión de qué van a exigir las agencias reguladoras para este cambio.

La formulación de la vacuna de la gripe se cambia cada año sin necesidad de repetir ensayos clínicos. Directamente se reformula y se produce.

¿Qué medidas preventivas son necesarias ahora?

P.- ¿Debe una vacuna rediseñada volver a pasar las mismas fases de ensayo y procesos para conseguir las autorizaciones que la vacuna original?

R.- Habrá que ver la actitud de las agencias reguladoras. Si aceptan directamente la reformulación, en cuyo caso habría vacunas masivamente en unos meses, o si exigen algún tipo de ensayo.

P.- Demostrado que el aire es la principal vía de contagio del virus, ¿tendría sentido reforzar las medidas preventivas o recuperar algunas de las que se relajaron en los últimos meses (uso obligatorio de mascarillas, aforos, etcétera)?

R.- Creo que sí es necesario recuperar medidas no farmacológicas, no solo por esta nueva variante, que no sabemos cómo se comportará.

Simplemente con la Delta, que es la que está circulando, estamos comprobando la incidencia en muchos países. Aunque se está vacunando a la gente, no es suficiente.

Es necesario recuperar, si queremos mantener el control de la situación, esas medidas no farmacológicas y más ahora que vienen fechas de reuniones, fiestas, celebraciones, que nos hacen cambiar de comportamientos.

¿Por qué no es suficiente con la vacunación?

Mientras el virus siga circulando esas medidas no se pueden abandonar.

La vacunación es importante pero no suficiente. No nos podemos jugar todo a una carta, la vacunación.

P.- ¿Tiene sentido seguir avanzando en la vacunación en los países más desarrollados (terceras y cuartas dosis) mientras en los países y continentes más pobres las tasas son tan bajas?

R.- Es fundamental afrontar el problema de tener una vacunación universal porque en países donde la vacunación es muy baja el virus se puede reactivar y aparecer nuevas variantes.

Hay que llegar a un punto de equilibrio en el que los países más desarrollados, donde hay acceso casi ilimitado a las vacunas, se usen de una forma racional.

Hay colectivos en los que posiblemente sea necesario terceras dosis (gente mayor o personas más vulnerables) pero a lo mejor no es necesario extender terceras y cuartas dosis a todo el mundo, y esas dosis habría que repartirlas de forma más igualitaria.

Hay que mirar más allá de las fronteras porque nadie estará protegido hasta que todo el mundo lo esté.

¿Y que pasó con la "inmunidad de rebaño"?

P.- ¿Tiene sentido seguir hablando de "inmunidad colectiva" (o "de rebaño") ante la proliferación de nuevas variantes o es un concepto que carece ya de sentido?

R.- Es un concepto que hay que tomar de forma relativa.

No es un número mágico que cuando se alcanza nos garantiza la protección absoluta y para siempre.

Cuantas más personas estén vacunadas más obstáculos tendrá el virus para transmitirse y eso permite controlar mejor su impacto en la salud pública.

Para vencer al virus, cuantas más personas estemos vacunadas mejor.

Ya comprobamos que cuanto mayor es el número de personas vacunadas en un país menor es el número de personas hospitalizadas o los fallecimientos.

Esa cifra mágica tendría sentido si las vacunas nos dieran inmunidad del cien por ciento y para toda la vida, y que fuera además una inmunidad esterilizante, pero no es el caso.

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