Memoria con cicatrices: supervivientes del 11-S recuerdan el ataque terrorista

Supervivientes del 11-S recuerdan el ataque terrorista

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NUEVA YORK (AP).— Atrapado en lo profundo de los escombros del World Trade Center, Will Jimeno vivió lo impensable. Veinte años después, todavía vive con eso. Una banda ortopédica y una hendidura del tamaño de una moneda en su pierna izquierda reflejan las lesiones que terminaron con su carrera policial, el sueño de toda una vida. Tiene trastorno de estrés postraumático. Tiene estantes de recuerdos, incluida una cruz y Torres Gemelas en miniatura hechas con acero de los edificios. Apareció en una película y escribió dos libros sobre cómo sobrellevar la terrible experiencia. “Nunca desaparece para aquellos de nosotros que estuvimos allí ese día”, dice. Casi 3,000 personas murieron cuando los secuestradores de la red terrorista Al Qaeda de Osama bin Laden estrellaron cuatro aviones comerciales en el World Trade Center, el Pentágono y un campo de Pensilvania, en los Estados Unidos, el 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, se clcula que 33,000 o más personas desalojaron de manera exitosa los edificios afectados. Navegaron por montañas de humo en las escaleras de las Torres Gemelas del World Trade Center, o salieron del Pentágono en llamas. Algunos huyeron de una nube de polvo sobrenatural en la zona cero. Otros se abrieron paso entre escombros en medio de la oscuridad. Los supervivientes del 11 de septiembre tienen cicatrices y el peso de preguntas sin respuesta. Algunos lidian con su sitio en una tragedia definida por una enorme pérdida de vidas. Les dicen que “superen” el 11 de septiembre. Pero ellos también dicen que han ganado resiliencia, propósito, aprecio y resolución. “Una de las cosas que aprendí”, dice Jimeno, “es a no rendirme nunca”. No fue la primera vez que Bruce Stephan estuvo tan cerca de la muerte. En 1989, su automóvil quedó atrapado peligrosamente en el Puente de la Bahía San Francisco-Oakland cuando ocurrió el terremoto de Loma Prieta y la cubierta superior se derrumbó mientras conducía para cruzarlo. Doce años después, el ingeniero y abogado se preparaba para iniciar su jornada laboral en el piso 65 de la torre norte del World Trade Center cuando uno de los aviones se estrelló unos 30 pisos arriba. Sólo después de su descenso de una hora por las escaleras llenas de gente, Stephan se enteró que otro avión se había estrellado contra la torre sur —el edificio donde trabajaba su esposa, Joan, también abogada, en el piso 91, arriba de la zona del impacto. Incapaz de comunicarse con ella por teléfono celular, Bruce Stephan corrió hacia un teléfono público y llamó a sus familiares, quienes le dijeron que ella había logrado salir. Después, la torre sur cayó y el miedo de Stephan se disparó de nuevo. ¿Había quedado atrapada Joan en el colapso? Horas más tarde, finalmente supo que ella estaba bien. (Al menos otra pareja, los operadores de ascensores Arturo y Carmen Griffith, también sobrevivió; su historia inspiró una reciente experiencia inmersiva de realidad virtual: “Lovebirds of the Twin Towers” o “Los enamorados de las Torres Gemelas”).

Tragedia Testimonios

Dos testimonios de personas que lograron salir de entre los escombros de las torres.

Falsa seguridad

Mark DeMarco, oficial del Departamento de Policía, ahora de 68 años y jubilado, todavía lleva un brazalete con los nombres de los 14 integrantes de la Unidad de Servicios de Emergencia que murieron ese día. Le preocupa que la memoria pública de los ataques del 11 de septiembre se esté desvaneciendo y que el paso del tiempo haya creado una falsa sensación de seguridad.

Algo para afrontar

“La gente te dice: ‘Bueno, (el 11 de septiembre) sucedió hace mucho tiempo. Supéralo’. Pero es un trauma”, dice el técnico de emergencias médicas Guy Sanders. “No es algo que se deba superar. Es algo que se debe afrontar”.