INTERNACIONAL

Crisis en Honduras por el Parlamento

Desacuerdos en los principales grupos políticos

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TEGUCIGALPA, Honduras (EFE).— La nueva crisis política que vive Honduras derivó ayer en la elección de dos juntas directivas en propiedad en el Parlamento, una en la sede del legislativo, y otra en las afueras de Tegucigalpa, a cuatro días de que la nueva presidenta electa del país, Xiomara Castro, asuma el poder.

El júbilo que vivía Honduras desde el 28 de noviembre por el triunfo arrollador de Xiomara, lideresa del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), con 1.7 millones de votos, se ha convertido en un descontento, repudio e incertidumbre y el asomo de algunos brotes de violencia.

La crisis se comenzó a gestar poco tiempo después de que, en octubre de 2021, antes de las elecciones generales del 28 de noviembre, Xiomara y su esposo, el expresidente Manuel Zelaya, coordinador general de Libre, suscribieron una alianza, solo para el nivel electivo presidencial, con otros dos partidos minoritarios.

Como parte de esa alianza, el presidente del Partido Salvador de Honduras (PSH), Salvador Nasralla, que obtuvo 10 diputados, exigió que, el candidato a la presidencia del Parlamento la escogería él, lo que fue avalado por Xiomara Castro y el coordinador general de Libre.

Nasralla escogió como candidato a presidir el Parlamento a Luis Redondo, del PSH, quien tuvo el rechazo de una buena parte de los 50 diputados que obtuvo Libre en los comicios generales.

Los líderes y diputados de Libre y el PSH sabían que para elegir la nueva junta directiva provisional del Parlamento no contaban con la mayoría simple de 65 diputados, por lo que necesitarían del apoyo de otros partidos, como el Liberal (22), Anticorrupción (1) y Democracia Cristiana (1), y eventualmente unos pocos del gobernante Partido Nacional (44).

Con ese panorama, que ya se presagiaba incierto, por el rechazo a Luis Redondo por una veintena de diputados de Libre, el viernes se llegó a la elección de la junta directiva provisional, en la que fue elegido Jorge Cálix, del partido que lidera Castro.

La presidenta Castro no reconoció a la junta directiva encabezada por Cálix, quien contó con 30 votos de Libre y al menos los 44 del Partido Nacional.

Además, el mismo viernes, Xiomara Castro dio lectura a la decisión del partido Libre de expulsar a los 20 disidentes, de los que dos rectificaron, y los tildó de “traidores”, que se aliaron con el Partido Nacional, contra el que se votó en noviembre para sacarlo del poder, después de 12 años de mandato.

Según los diputados de Libre que apoyan a Castro, la elección del viernes se celebró violentando normas parlamentarias y sin escuchar al portavoz de su partido para proponer a Redondo.

La elección de Cálix terminó en una confrontación y golpes entre diputados de Libre disidentes y afines a Xiomara Castro.

Con base en la ley, correspondía ayer la elección de la junta directiva en propiedad del Parlamento, lo que no fue posible en su sede en Tegucigalpa, porque en sus predios se concentraron desde el sábado miles de personas apoyando a la presidenta Castro, en una vigilia a la que ella había convocado y a la que también asistió.