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Una joven con discapacidad hace turismo extremo

Escrito en MUNDO el

“Si yo puedo, todos pueden”, aseguró Emily después de vivir una nueva experiencia extrema; descender al interior de dos cenotes por medio de cuerdas, con el uso de técnicas verticales.

Emily, originaria de Francia, padece parálisis; no camina y no controla el movimiento de su mano izquierda. Bajar a los cenotes por medio de escaleras es una actividad que le resulta difícil y peligrosa debido a lo resbaloso de la madera, pero eso no le impidió cumplir su deseo de disfrutar del agua azul de estas maravillas del estado.

La joven y su novio, Sebastián, se dieron a la tarea de investigar en internet qué opciones tenían para disfrutar de los cenotes antes de vacacionar en el estado.

“Primero comencé a investigar sobre servicios de sillas de ruedas en Mérida, cuando me topé con la página de ‘Sacred Waters Expeditions’, que ofrece turismo inclusivo. Al ver los vídeos supe que era lo ideal para nuestras vacaciones”, relató Sebastián, también de origen francés.

Sebastián le enseñó a Emily un vídeo de cómo, a través de este grupo que promueve un turismo inclusivo de aventura, personas con alguna discapacidad pueden disfrutar de los atractivos de los cenotes bajando al interior por medio de cuerdas.

“Le mostré el vídeo (a Emily) e inmediatamente dijo que sí lo haría”, recordó el joven.

Pero esta no es la primera vez que la joven francesa realiza una actividad extrema. Emily se ha aventado en paracaídas, ha volado en parapente, así como ha participado en medio maratón con ayuda de su padre, quien la lleva en la espalda y empuja su silla de ruedas.

“Siempre le han gustado las experiencias extremas”, señaló Sebastián.

En Yucatán fueron dos cenotes los que visitaron, el Noh-Mozón y Nayah, ambos ubicados en la comisaría de Pixyá, en el municipio deTecoh.

La joven indicó que fue una experiencia muy emocionante. Al principio sintió miedo pero no se detuvo.

“Al bajar al primer cenote tuve un poquito de miedo, pero sí lo disfrute. Fue mi primera experiencia con cenotes”, comentó.

Cuando Emily llegó al interior del cenote ya le esperaba un integrante del equipo de “Sacred Waters Expeditions”, quien se percató de que todo estuviera bien, desde su estado de ánimo hasta que tuviera bien colocado el chaleco salvavidas, ya que la joven no sabe nadar. También le esperaba su novio, con quien disfrutó del agua y belleza del lugar.

“El equipo de ‘Sacred Waters Expeditions’ hizo muy fácil la experiencia. Cuentan con un equipo muy bien conformado, lo que hace sencillo confiar y tener fácil acceso”, comentó Sebastián.

Emily aseguró que todos pueden vivir este tipo de experiencias. “Es difícil, pero lo intento. Si yo puedo, cualquiera puede”.

“La vida es hermosa, debemos vencer miedos para disfrutarla y olvidarnos de las dificultades”, finalizó Emily.— Rosa Quiñones

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