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Junta urgente en la ONU por el lío Israel-Palestina

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JERUSALÉN (EFE).— Miles de fieles judíos se congregaron ayer en el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén, principal lugar de culto del judaísmo, para la tradicional bendición sacerdotal que se celebra por la Pascua judía (Pésaj), mientras la presión sigue alta tras días de tensión entre palestinos y Policía israelí en la urbe.

Según marca la tradición, clérigos apellidados Cohen —sacerdotes, descendientes varones del bíblico Aaron, hermano de Moisés—, bendijeron a los presentes en la llamada “Bendición de los Cohanim”, sustituto moderno de los sacrificios en el antiguo templo, que se realiza dos veces al año, durante la Pascua Judía y la Fiesta de los Tabernáculos (Sucot).

Había temores de que la multitud de religiosos judíos en el área derivara en choques con palestinos, pero el evento se hizo con tranquilidad y sin incidentes, y a él asistió una cifra más reducida de la que se esperaba, según medios locales.

El Muro de las Lamentaciones es el principal vestigio del Segundo Templo de Jerusalén (destruido por los romanos en el año 70), y se encuentra en una pared de la estructura donde se alza la Explanada de las Mezquitas, tercer lugar más sagrado del islam, que estos últimos días, en pleno mes sagrado musulmán de Ramadán, fue escenario de choques entre palestinos y Policía israelí.

Todos estos sitios se ubican a su vez dentro de las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalén, en la parte oriental de la urbe ocupada por Israel, la cual es uno de los principales epicentros del conflicto palestino-israelí.

Israel y los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este han sido estas últimas semanas escenario de una fuerte escalada de tensión, con una serie de ataques, redadas violentas y enfrentamientos entre palestinos e israelíes, que este fin de semana llegaron a la Explanada de las Mezquitas, dejando a más de 150 heridos y cientos de palestinos detenidos.

El rito de ayer en el Muro de los Lamentos siguió a los festejos del fin de semana por el inicio de Pésaj, que este año ha coincidido con el Ramadán y las celebraciones de la Semana Santa católica.

El Pésaj dura una semana y conmemora el éxodo del pueblo judío desde Egipto, cuando este escapó de la esclavitud.

Ayer mismo, varios países solicitaron una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar la situación en Jerusalén, después de que el fin de semana pasado los enfrentamientos dejaron más de 150 palestinos heridos, además de tres israelíes.

 

Según anunció la misión de Noruega en la ONU en sus redes sociales, la petición formulada en forma conjunta con Emiratos Árabes Unidos, Francia, Irlanda y China es para que se celebren las consultas, que están previstas para mañana.

Anoche, se informó que extremistas palestinos lanzaron un cohete al sur de Israel por primera vez en meses. El gobierno israelí dijo que interceptó el proyectil y no hubo reportes de víctimas ni daños.

Desde el viernes pasado, han muerto 39 personas en una serie de ataques, redadas violentas y enfrentamientos entre palestinos e israelíes, que comenzaron cuando cuatro civiles israelíes fallecieron en un ataque con cuchillo y atropello en la ciudad de Beer Sheva, en el sur del país, suceso reivindicado por el Estado Islámico y perpetrado por un israelí de origen beduino.