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Adelantan el Viernes Negro

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Los venezolanos abarrotan tiendas a pesar del Covid

CARACAS (EFE).— El Black Friday (Viernes Negro) se adelantó ayer en Venezuela desafiando a la pandemia en medio del sistema de flexibilización de cuarentena puesto en marcha por el gobierno de Nicolás Maduro que, según cifras oficiales, mantiene una tasa de contagio baja con una acumulación de 98,665 casos.

Cientos de venezolanos se acercaron a los establecimientos y centros comerciales que abrieron sus puertas desde las 7.00 horas locales para atender la demanda de los compradores, una semana antes de la fecha original, que se fija tradicionalmente el último viernes del mes

Los ciudadanos comenzaron a hacer filas desde antes de la hora de apertura, según los vigilantes de algunos comercios quienes, al mismo tiempo, intentaron mantener el orden ante la normas mundiales para evitar la expansión del Covid-19, que en Venezuela ha golpeado con menos intensidad al registrar 98,665 contagios con menos de 900 muertes.

Los establecimientos y centros comerciales como El Sambil, la cadena más grande del país, desplegó a un equipo de personas para vigilar el uso correcto de las mascarillas y colocaron en varias zonas dispensadores de gel antibacterial.

“Hay muchísima gente a pesar de la pandemia y, bueno, vine a comprarles unas cosas a los niños para diciembre y aquí estamos. Hay muchísima gente, me parece que es bueno para que se reactive la economía del país”, dijo el arquitecto Gerald Gudiño, mientras realizaba una fila para ingresar a una tienda.

En algunos comercios en el este de Caracas que se sumaron al Black Friday las ofertas variaban entre el 20% y 50 % en tiendas de electrodomésticos, ropa y calzado, donde los precios se ofrecen en dólares o al cambio del día. Aunque la demanda fue menor que el año pasado, según los gerentes, se podía apreciar un alto aforo que desafiaba la pandemia.

Oportunidad

Algunos ciudadanos, como Rudolfo Caruzzi, apreciaban el hecho de que se estuviera realizando esta actividad porque es una forma de darles una oportunidad a los comerciantes para que puedan “recuperar algo de tanto que se ha perdido este año”.

Venezuela, sumergida en una compleja crisis económica, no ha escapado este año de los efectos de la pandemia, pues a principios del año la economía se paralizó por las medidas que tomó el Ejecutivo ante la pandemia.

El gobierno venezolano mantiene un sistema de flexibilización llamado 7+7 que consiste en una semana de clausura comercial seguida por otra en la que tiendas, parques y balnearios pueden recibir personas.

Los sectores comerciales han criticado este método debido a que los establecimientos pueden quebrar.

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