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Destaca AMLO el ''respeto recibido'' de Donald Trump

Afectuosos mensajes

WASHINGTON (AP).— El presidente Donald Trump, quien ha denigrado a los inmigrantes mexicanos y amenazado con imponer aranceles a México, le dio la bienvenida al presidente Andrés Manuel López Obrador en la Casa Blanca: lo llamó un “socio querido” y dijo que los vínculos económicos y de seguridad entre ambos países están alcanzando nuevas alturas.

Los mandatarios charlaron en privado 40 minutos y salieron al protocolo y declaratoria conjunta en el Jardín de las Flores
Andrés Manuel López Obrador aplaude el mensaje del presidente anfitrión
La reunión de los presidentes y sus colaboradores en la Oficina Oval de la Casa Blanca
La ofrenda y guardia en el monumento a Lincoln del presidente López Obrador

Esas afectuosas palabras contrastan fuertemente con los días en los que calificó a los mexicanos de “violadores” y despotricó contra los inmigrantes que ingresan ilegalmente a Estados Unidos. López Obrador también tuvo palabras cordiales para Trump, diciendo que, aunque en ocasiones han estado en desacuerdo, es mejor hallar terreno común y evitar los insultos.

La reunión fue promovida como una celebración de los vínculos económicos y del nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, pero a los críticos en México les preocupa que López Obrador esté siendo utilizado como un peón político para impulsar la campaña del mandatario estadounidense y su agenda de “Estados Unidos primero” opuesta a la inmigración ilegal.

A pesar de los elogios mutuos en la Casa Blanca, aún hay asuntos espinosos entre los dos países, desde la inmigración hasta las inversiones.

Trump ha evitado pronunciar palabras duras hacia México desde que López Obrador asumió la presidencia hace año y medio. Y el mandatario mexicano indicó que desea dejar los insultos en el pasado.

“Como en los mejores tiempos de nuestras relaciones políticas, durante mi mandato como presidente de México, en vez de agravios hacia mi persona, y lo que estimo más importante, hacia mi país, hemos recibido de usted comprensión y respeto”, afirmó López Obrador.

Su relación es inusitadamente cálida: López Obrador es un izquierdista veterano y Trump es de derecha.

“Algunos pensaban que nuestras diferencias ideológicas habrían de llevarnos de manera inevitable al enfrentamiento. Afortunadamente, ese mal augurio no se cumplió y considero que hacia el futuro no habrá motivo ni necesidad de romper nuestras buenas relaciones políticas ni la amistad entre nuestros gobiernos”, afirmó el presidente mexicano.

Ambos firmaron una declaración en la que destacaron las relaciones entre México y Estados Unidos y el T-MEC, el nombre del nuevo tratado. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, decidió no acudir a Washington para celebrar el acuerdo argumentando que tenía compromisos programados previamente.

Trump y López Obrador también se comprometieron a cooperar en la respuesta al coronavirus, que ha sacudido fuertemente a las dos naciones. Desde marzo de 2020, el paso a través de la frontera ha sido restringido a los viajes esenciales, aunque sí se ha permitido el flujo de bienes y servicios. El año pasado, México se convirtió en el mayor socio comercial de Estados Unidos.

López Obrador llegó a la Casa Blanca por la tarde, luego de visitar durante la mañana el monumento a Lincoln y una estatua del expresidente mexicano Benito Juárez, un héroe nacional. Trump y una guardia militar de honor le dieron la bienvenida a la Casa Blanca. Ambos posaron para los fotógrafos y Trump hizo una señal de aprobación con el pulgar.

Estados Unidos intenta disminuir su dependencia de la cadena de suministro proveniente de China, ante lo cual México está bien posicionado para ocupar ese vacío, aunque empresas estadounidenses han considerado que algunas acciones recientes tomadas por el gobierno mexicano son dañinas para los inversionistas del país del norte y dicen que socavan el marco de trabajo del T-MEC.

A López Obrador le agrada hacer notar que Trump le ayudó a México a alcanzar un acuerdo con otros países petroleros para que la paraestatal Pemex hiciera un recorte menor a su producción, y que le ayudó al gobierno mexicano a obtener más respiradores artificiales para hacer frente a la pandemia de coronavirus.

Los dos presidentes hablan de una floreciente amistad que parece derivarse de su interés común en desarrollar planes de gobierno nacionalistas.

Sin embargo, muchos mexicanos siguen desconfiando de Trump, cuyos señalamientos están enfocados en arengar a su base de votamtes.

 

 

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