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En medio de abucheos, Trump guarda silencio ante el féretro de Ruth Ginsburg

WASHINGTON.- Este jueves, cuando el presidente de Estados Unidos Donald Trump, acompañado de su esposa Melania, visitó el Tribunal Supremo, y participar en las exequias de la jueza Ruth Bader Ginsburg, una multitud de personas lo abucheó.

El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, acompañado de su esposa, Melania, presentaron sus condolencias ante el féretro de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, este jueves 24 de septiembre de 2020, en Washington, DC.- (EFE / EPA / MICHAEL REYNOLDS)
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, acompañado de su esposa, Melania, presentaron sus condolencias ante el féretro de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, este jueves 24 de septiembre de 2020, en Washington, DC.- (AP Photo/Alex Brandon)
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, acompañado de su esposa, Melania, presentaron sus condolencias ante el féretro de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, este jueves 24 de septiembre de 2020, en Washington, DC.- (EFE / EPA / MICHAEL REYNOLDS)
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, acompañado de su esposa, Melania, presentaron sus condolencias ante el féretro de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, este jueves 24 de septiembre de 2020, en Washington, DC.- (AP Photo/Alex Brandon)
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, acompañado de su esposa, Melania, presentaron sus condolencias ante el féretro de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, este jueves 24 de septiembre de 2020, en Washington, DC.- (EFE/EPA/ERIN SCOTT)
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, acompañado de su esposa, Melania, presentaron sus condolencias ante el féretro de la jueza de la Corte Suprema de EE.UU., Ruth Bader Ginsburg, este jueves 24 de septiembre de 2020, en Washington, DC.- (EFE/EPA/ERIN SCOTT)
Una persona sostiene un cartel que representa al presidente de EE.UU., Donald J. Trump, al otro lado de la calle de la Corte Suprema, mientras la gente presenta sus respetos a la difunta jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, en Washington, este jueves 24 de septiembre de 2020.- (EFE / EPA / MICHAEL REYNOLDS)

La jueza Ruth Bader Ginsburg, quien fuera todo un icono del movimiento feminista en Estados Unidos, falleció el jueves pasado.

Ataviados con sendas mascarillas, Trump y su esposa Melania se situaron a ambos lados del ataúd de Ginsburg y guardaron apenas un minuto de silencio, mientras los abucheos de la multitud congregada frente al Supremo se hacían más fuertes.

“¡Votemos para que se vaya!”, corearon los ciudadanos una y otra vez, hasta que Trump se dio media vuelta y se metió al edificio judicial para luego marcharse.

Quienes le gritaban eran las decenas de personas que esperaban en la fila para acercarse al féretro de Ginsburg, y que cuando se acercó la limusina del presidente también exclamaron: “¡Respeta su deseo!”.

Con esa frase se referían al mensaje que la magistrada dejó escrito antes de morir, en el que expresaba que su “deseo más ferviente” era “no ser reemplazada hasta que haya un nuevo presidente“, tras las elecciones del 3 de noviembre.

Ginsburg, una de las cuatro jueces progresistas del Tribunal Supremo, era consciente de que, si Trump la sustituye, puede inclinar firmemente hacia la derecha el equilibrio de poder en la máxima corte, donde apenas quedarían tres jueces de su tendencia ideológica frente a otros seis conservadores.

Trump ha dejado claro que no tiene intención de retrasar su nominación y de hecho planea anunciarla este mismo sábado, tras asegurar que ha reducido su lista de candidatas a cinco, todas mujeres.

La mayoría republicana en el Senado ha confirmado que tiene los votos para aprobar a la nominada de Trump, incluso antes de saber de quién se trata; y aunque quedan menos de seis semanas para las elecciones, el mandatario ha insistido en que su objetivo es haber resuelto el tema para entonces.

Cientos de personas se acercaron entre este miércoles y jueves al Supremo para rendir homenaje a Ginsburg, cuyo féretro se trasladará este viernes al Capitolio, donde se convertirá en la primera mujer funcionaria de EE.UU. a la que se le concede ese honor en el Congreso, antes de ser enterrada en una ceremonia privada.

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