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Gobierno frustra manifestaciones en el aeropuerto de Hong Kong

Manifestantes gritan consignas contra el gobierno de Carrie Lam en un centro comercial en Hong Kong

Refuerzan la seguridad

HONG KONG (AP).— La policía de Hong Kong frustró ayer otra interrupción de la actividad en el aeropuerto por parte de activistas a favor de la democracia, pero se enfrentó con los manifestantes en varias estaciones del metro, mientras los disturbios de varios meses de duración no dan indicios de disminuir, incluso después de que el gobierno les ofreciera una concesión unos días antes.

La policía montó retenes en carreteras e inspeccionó a los pasajeros de trenes y autobuses que se dirigían al aeropuerto para expulsar a los manifestantes. Un periodista de The Associated Press en una zona próxima al aeropuerto presenció cómo al menos dos pasajeros de autobús eran esposados y llevados lejos después de que la policía encontrara máscaras antigás en sus maletas.

El servicio de tren expreso al aeropuerto era limitado, ofreciendo solo el servicio hacia y desde el centro de Hong Kong pero saltándose todas las estaciones intermedias. Solo las personas que tenían boletos de avión podían entrar en las terminales del aeropuerto, y las que se desplazaban en los alrededores de una terminal de autobuses contigua eran ahuyentadas.

El aeropuerto de Hong Kong, el octavo más transitado del mundo, ha sido un objetivo frecuente en las movilizaciones estivales generadas por un proyecto de ley de extradición que habría permitido que los sospechosos de delitos en el territorio semiautónomo chino fueran enviados a la China continental para ser juzgados allí. Muchos vieron esa norma como un claro ejemplo de la erosión de la autonomía de la ciudad desde que la excolonia británica regresó al control de Pekín en 1997.

La jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, anunció el miércoles que su gobierno retirará formalmente la propuesta de ley, pero no logró calmar a los inconformes, que ampliaron su lista de demandas.

El enlace ferroviario con al aeropuerto quedó suspendió el fin de semana pasado luego de que los manifestantes arrojaron objetos a la vía, bloquearon carreteras próximas al aeródromo con barricadas en llamas y dañaron una estación de metro. El mes pasado, el aeropuerto estuvo cerrado durante dos días y se cancelaron cientos de vuelos cuando los inconformes ocuparon las terminales, una acción que derivó en enfrentamientos violentos.

Las protestas nocturnas del viernes se tornaron violentas. En la atestada zona de Kowloon, en el centro de la ciudad, la policía empleó gases lacrimógenos y balas de goma mientras los manifestantes destrozaban estaciones de metro y prendieron fuegos en la calle.

Las operaciones aeroportuarias se desarrollaban normalmente ayer luego de la operación reforzada de seguridad, aunque algunos viajeros se quejaron de que debieron llegar al aeropuerto mucho más temprano.

Susan Reigel, de Denver, Colorado, dijo que llegó al aeropuerto ocho horas antes de su vuelo de regreso a Estados Unidos. “En realidad no tengo ningún sentimiento con respecto a las protestas”, dijo Colorado Reigel, quien pasó tres días en Hong Kong después de un viaje a China continental. “Solo ha sido un pequeño inconveniente”.

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