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Cinco claves para refutar las denuncias de fraude electoral en Estados Unidos

Según la OEA no existen pruebas de que haya habido alguna irregularidad en la credibilidad de los resultados.

El hecho de que el presidente Donald J. Trump no acepte el resultado de las elecciones presidenciales de EE. UU., no sólo pone a prueba la institucionalidad de su país, sino que también romperá con una tradición de transición pacífica del mandato presidencial que data desde 1797, momento en que John Adams asumió la presidencia tras el mandato del primer presidente norteamericano, George Washington.

Mientras que el presidente Trump habla de fraude, mandatarios y referentes del mundo saludaron a al nuevo presidente electo, Joe Biden. Cuando las acusaciones infundadas de fraude se utilizan como herramienta política, puede transformarse en una bola de nieve que traerá consecuencias devastadoras para la democracia de dicho país, e inclusive de la región.

Ante varias mentiras que circularon en las redes y diferentes medios, destacamos y claves que refutan las denuncias de fraude electoral en Estados Unidos de América:

  1. Ratificación de la credibilidad de los resultados. Distintos observadores internacionales, como la OEA y el OSCE, ratificaron la credibilidad de resultados.La OEA, por su parte, declaró que no ha "observado directamente ninguna irregularidad” y pidió a los candidatos evitar "especulaciones perjudiciales”. Por el otro lado, los observadores de la OSCE fueron duros con el mandatario al criticarlo por sus "acusaciones infundadas” diciendo que dañan la confianza en las instituciones.
  2. Seguridad en las elecciones. Autoridades electorales, federales y estatales del departamento de Seguridad Nacional, concluyó, el pasado 12 de noviembre, que estas fueron “las elecciones más seguras de la historia de EE. UU.”. Además, agregaron que “No hay evidencia de que ningún sistema haya borrado, perdido, o cambiado un voto, o que se haya visto comprometido”.
  3. Dominion, Indra, Scytl y Smartmatic se pronuncian. Como parte de las acusaciones de Trump están centradas en las empresas de tecnología que brindaron soporte en las elecciones, cada una de estas ha publicado diferentes comunicados de prensa y páginas de verificación de datos para quienes deseen obtener más información. Uno de estos casos fue el de la empresa Smartmatic, que su participación en las elecciones de EE. UU. 2020 se ha limitado únicamente al condado de Los Ángeles, donde fabricaron máquinas para marcar boletas de papel; y que en ningún caso cuentan los votos.
  4. Allegados a Trump abandonan la pelea. Dos de las firmas de abogados del presidente saliente se retiraron del proceso. Adicionalmente, todavía no han entregado ninguna prueba del fraude y solo buscan entorpecer el traspaso de mando para el Presidente. 
  5. Nombrar aquello que llama la atención: Venezuela. El propio Giuiliani, el abogado del presidente Trump, involucró directamente a Venezuela como uno de los responsables en todo este embrollo del supuesto fraude. Sin embargo, la empresa Smartmatic ha trabajado en elecciones en 25 países y ha registrado más de cinco mil millones de votos, avalado por distintas auditorías realizadas que han demostrado la exactitud de los resultados. En la mayoría de estos casos validadas por prestigiosas instituciones como el Centro Carter, la OEA, y la Unión Europea. Jamás, en los 16 años que la empresa lleva en la industria electoral, ha habido un solo reclamo o protesta electoral que haya procedido.

La veracidad e integridad del proceso electoral en EE. UU. es irrefutable, la evidencia lo demuestra, es uno de los procesos más seguros del mundo. Lo que sucederá las semanas siguientes con los embates de Trump, nadie lo sabe; pero de continuar por esta senda, se van a generar heridas profundas que tanto a nivel institucional como a nivel democrático que llevarán muchos años sanar. ¿Continuará Trump con la tradición democrática que ya lleva 223 años o echará todo por la borda?

(I.S)

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