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Deborah compartió una selfie, pero alguien la volvió meme; así inició su pesadilla

Deborah tenía 15 años cuando decidió compartir una selfie enFacebook. Estaba en una fiesta familiar y se puso unos lentes; en ese momento sintió que se veía guapa y decidió compartir la imagen en redes sociales, sin saber que pronto esa foto la perseguiría “por siempre”.

Al momento de la publicación obtuvo algunos “likes” de sus conocidos, pero al cabo de un rato se percató que su imagen empezaba a aparecer repetidamente en la red social: en forma de meme. Pronto empezó a vivir una pesadilla.

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Un conocido de sus contactos vio la imagen y decidió convertir a Deborah en un meme, burlándose de la adolescente y convirtiéndola en “la mujer más fea” de Sao Paulo (Brasil). Pero mientras las risas iban creciendo, la humillación y la autoestima de la chica iban cayendo a la misma velocidad.

Me sentía  fea, humillada; menos que otras niñas de mi edad”, recuerda Debohra, hoy a sus 22 años.

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La joven cuenta que le pidió al chico borrar la publicación y así lo hizo; no obstante, la imagen ya se había replicado más allá de sus conocidos.

Los comentarios en el meme eran sobre mi apariencia. No podía dejar de culparme por compartir esa foto”.

Burlas fuera de las redes

Recuerda que supo que su vida “estaba arruinada” cuando fue a la tienda de la esquina de su casa y un grupo de niños comenzó a reírse y señalarla con el dedo: “Sabía que habían visto el meme con mi cara”.

A partir de ese momento decidió esconderse en casa, pues cada que salía veía gente que la miraba de reojo o se reía y la señalaba con el dedo. Recuerda que la imagen se compartió durante un receso escolar, por lo que al volver a la escuela la pesadilla continúo: sus compañeros comenzaron a hacerle burla por el meme.

Pensó en el suicidio

Debora (al frente), junto a su madre. Foto de Internet

Deborah se cambió de escuela, pero el meme seguía compartiéndose. “No tenía fuerzas para nada. Lloraba y lloraba”.

Cuenta que fue en ese momento que incluso pensó en el suicidio y decidió tomarse unas pastillas. Al final se arrepintió y les contó todo a sus familiares, que buscaron ayudarla. Las drogas que tomó no representaron un verdadero peligro a su salud.

Contra el racismo

Han pasado siete años; hoy Deborah es madre de un pequeño de 3 años. Cuenta que el meme ha resurgido en las redes sociales, pero considera que ahora tiene la madurez para enfrentar al problema. Incluso ha amenazado con demandar a las páginas que reproduzcan la fotografía.

“Algo que me sorprendió es que en los memes puedes ver el racismo porque siempre ponen a las chicas blancas como lindas mientras que yo soy la fea. Podrían poner a una mujer negra como guapa, pero no lo hacen. Por todo lo que he pasado y todavía estoy pasando, me doy cuenta que es fundamental luchar contra el racismo”.

Facebook tiene una política contra el ciberacoso. Sin embargo, Deborah dice que por más que ha reportado la imagen, la aplicación señala que no “incumple con las reglas de la comunidad”, y que no es hasta que habla (y en ocasiones amenaza) con los administradores de la página, que la foto es bajada.

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