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Donald Trump descarta declarar polémica medida

Personas protestan contra el cierre del gobierno en el exterior de una oficina de correos en Boston

Da marcha atrás

WASHINGTON (EFE).— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuntó ayer que no tiene previsto declarar una emergencia nacional para construir el muro fronterizo con México “ahora mismo”, dejando atrás días en los que esa decisión parecía inminente.

“Lo que no estamos buscando hacer ahora mismo es declarar una emergencia nacional. No lo voy a hacer tan rápido”, indicó el mandatario a los periodistas en la Casa Blanca después de reunirse con expertos en seguridad fronteriza.

Trump ha insistido en los últimos días en que probablemente va a declarar una emergencia nacional para reasignar fondos militares hacia la construcción de un muro con México, una de sus promesas estrella, debido a la crisis fronteriza que vive el país.

Desde el pasado 22 de diciembre, el magnate ha insistido en incluir fondos para la construcción de la barrera fronteriza en los presupuestos federales, una propuesta que ha chocado frontalmente con la nueva mayoría demócrata en la Cámara Baja.

Ante esta situación, el mandatario ha sopesado la idea de declarar una emergencia nacional, una amenaza que repitió el jueves en Texas, en una zona limítrofe con México.

También ha habido críticas por la posibilidad de que con dicha declaración Trump pudiera derivar fondos destinados a las recuperación por desastres naturales como los huracanes que azotaron a Puerto Rico a la financiación de la polémica barrera.

No obstante, el gobernante reculó ayer en su intención y pidió al Congreso “que haga su trabajo”, a la vez que reclamó a la bancada demócrata que regrese a Washington y vote.

La mayoría de senadores y miembros de la Cámara de Representantes se marcharon a sus hogares, lejos de Washington, a pesar de que el cierre administrativo parcial entró ayer en su vigésimo primer día.

El plan del magnate neoyorquino para financiar el muro a través de una orden ejecutiva, que inicialmente fue vista como una medida radical entre los republicanos, ha empezado a reunir apoyos entre los miembros de su partido, incluyendo al senador Lindsey Graham, uno de los más influyentes en la Cámara Alta.

Favorable

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, también se ha mostrado favorable y bloqueó las propuestas demócratas de la Cámara Baja para reabrir la Administración federal.

El gobierno de Trump afronta desde el 22 de diciembre el cierre del 25% de la Administración, situación que afecta a 800,000 empleados que dejaron de percibir su salario y ha trastocado el funcionamiento de distintos espacios turísticos o las actividades de agencias a las que no se les han asignado nuevos recursos.

 

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