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“EE.UU. siempre culpa a otros”

Expertos explican las raíces de una guerra comercial

PEKIN.— Varios académicos latinoamericanos consideran que la raíz de las fricciones comerciales entre Estados Unidos y China es que el primero siempre culpa de sus problemas a otros países y busca mantener su hegemonía. Opinan, además, que el proteccionismo no resolverá el problema estructural que aqueja a su economía.

“Yo observo que el gobierno de Trump busca trasladar problemas internos de su modelo económico a un contexto internacional, responsabilizando a otras naciones”, manifestó Andrés Bórquez Basáez, director del Programa de Estudios Chinos en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile.

Por su parte, Osvaldo Rosales, exdirector de la División de Comercio Internacional e Integración de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, indicó en un artículo publicado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales que “el mensaje electoral de Trump ha capturado bien el descontento de sectores medios norteamericanos con los efectos de la actual modalidad de la globalización, sectores que han visto deteriorarse su calidad de vida por estancamiento salarial, pérdida de empleos manufactureros, viéndose presionados a enrolarse en servicios de baja remuneración. Para ello, ha construido un discurso donde culpa al comercio y particularmente al comercio con China de dichos males”.

El docente señaló que el gobierno estadounidense no permite que los datos de la realidad distorsionen sus prejuicios.

“De ese modo puede argumentar que el déficit comercial se arreglaría con aranceles más altos; que las rebajas tributarias tendrían un efecto neto de mayor recaudación; que el cambio climático no existe; que los acuerdos comerciales maltratarían a Estados Unidos; que los inmigrantes son la causa principal de la delincuencia”, agregó.

Felipe Camargo Gaiotto, investigador asociado del Centro de Estudios Peruanos del Centro de Cooperación e Intercambio Internacional de la Universidad Normal de Hebei, consideró que Estados Unidos ve China como un desafío tanto en relación con la innovación tecnológica como en la cuestión del control del sistema monetario y financiero internacional.

“Con el proteccionismo, Estados Unidos cree que puede disminuir todo ese proceso de expansión comercial de los chinos y obstaculizar el período de oportunidad estratégica para el desarrollo de China”, dijo el investigador brasileño.

El docente agregó que, “en el actual sistema político y económico internacional, Estados Unidos sigue creyendo que el mundo puede ser organizado solamente según sus principios y visiones, como si fueran verdades universales”.

Camargo agregó que ahora la inestabilidad económica mundial favorece a los norteamericanos, pues la inseguridad financiera mantiene la demanda por el dólar en la economía mundial y asegura que Estados Unidos mantenga sus ventajas políticas y económicas en el sistema político internacional.

“Lo que estamos sintiendo por medio de crisis políticas, sociales y económicas es ese fin, de hecho”, apuntó.

A su vez, Andrés Bórquez indicó que se observa que Trump busca trasladar las fricciones a una disputa tecnológica donde Estados Unidos ha ido perdiendo protagonismo y las empresas chinas han ido aumentando su competitividad y procesos de innovación.

Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM, advirtió que China, en la actualidad, es un rival desde la perspectiva de Estados Unidos.

“Más significativos son los cambios del contenido tecnológico del comercio de China: la participación de las exportaciones de nivel tecnológico medio y alto a Estados Unidos se duplicó durante 1995-2017 para alcanzar el 62% en 2017, mientras que la participación de las importaciones chinas de Estados Unidos aumentó ligeramente en el período para alcanzar el 50% en 2017”, señaló.—Xinhua

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