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Epidemióloga pierde a su padre por Covid-19 y las cadenas de WhatsApp

María Cristina Willemann, una profesional de la salud con maestría en epidemiología, aún recuerda con dolor la pérdida de su padre, contagiado de Covid-19, quien prefirió hacer caso a las cadenas de WhatsApp; antes que las recomendaciones de su hija para protegerse del virus.

Desde marzo de 2020, María Cristina estuvo al frente del manejo de la pandemia al sur de Brasil. Diariamente aparecía en televisión informando sobre la evolución del Sars-Cov-2, así como las recomendaciones para evitar el contagio.

Las cadenas de WhatsApp, la pandemia de la desinformación

Sus padres, dos adultos mayores, estuvieron encerrados durante un mes. Entonces comenzaron a aparecer varias cadenas de desinformación sobre un plan conspiratorio, supuestas fuentes que desmentía la mortalidad del virus y remedios para combatirlo. Toda esta desinformación se propagó por WhatsApp y llegó a cada vez mayor gente.

Tampoco ayudó que el propio presidente Jair Bolsonaro desestimara la urgencia sanitaria y recomendara el uso de cloroquina para combatir y prevenir el Covid-19.

De nada le sirvió a María Cristina advertirle a su padre tantas veces que no había pruebas científicas que demostraran la efectividad de este fármaco contra el Covid-19.

María Cristina y su padre César Willemann, en una foto de archiva compartida a BBC

Es muy frustrante saber que estuve trabajando desde el inicio de la pandemia para evitar que la gente se enfermara, pero no pude convencer a mi propio padre. Es una mezcla de frustración y rabia…”, sostiene la epidemióloga en entrevista para la BBC.

La profesional de la salud explicó que su padre comenzó a salir de casa de manera más recurrente. Al regresar a su hogar y no presentar ningún síntoma, quizá minimizó el riesgo de contagio, así que comenzó a asistir a más lugares, muchos de estos espacios cerrados.

''Recibió información falsa por WhatsApp''

Cree que su padre se contagió en un bar al que asistían varios adultos mayores a jugar dominó. A pesar de que el lugar advertía del uso obligatorio de cubrebocas, señala que en la práctica todo era muy distinto.

Cuando su padre se contagió, prefirió seguir los remedios que le llegaban a través del teléfono celular, mientras su hija intentaba orientar sus cuidados.

Recibió información falsa, incluso sobre la cloroquina, a través de WhatsApp, que era el medio de comunicación que más usaba. Por mucho que le dijeran en televisión que no había evidencia científica sobre la cloroquina, prefirió creer en Whatsapp”.

Al compartir su testimonio, la también enfermera espera que la gente confíe más en las fuentes fiables de información, que en aquello que reciben de otros medios y sin verificar.

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