Reportan que el menor llegó enfermo al refugio
WASHINGTON (EFE).- Un menor guatemalteco que entró solo y de forma irregular a Estados Unidos, falleció el martes en un hospital de Texas cuando estaba bajo custodia de las autoridades.
El joven de 16 años, cuya identidad no ha sido divulgada, murió tras varios días ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital infantil al que fue trasladado desde un centro de acogida en el que permanecía desde el pasado 20 de abril.
“Los médicos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) no detectaron problemas de salud cuando se realizó el ingreso del menor en el refugio. Y en el momento de su llegada el menor tampoco dijo tener ningún problema de salud”, explicó Evelyn Stauffer, portavoz de la Administración de Menores y Familias del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS).

Según relató la portavoz, desde su llegada el joven se encontraba “notablemente enfermo”, con fiebre, escalofríos y dolor de cabeza, por lo que el personal del albergue decidió trasladarle a un centro hospitalario. Horas más tarde se le dio de alta.
“Ya de vuelta en el refugio, la salud del menor no mejoró, así que en la mañana del 22 de abril, se le llevó en ambulancia al servicio de urgencias de otro hospital”, explicó la portavoz, que no diodetalles sobre las clínicas.
Investigan las causas de muerte
Finalmente, el chico fue trasladado a un hospital infantil de Texas, pero su condición no mejoró y los médicos no pudieron hacer nada para salvar su vida.
Evelyn Stauffer sostuvo que se realizaron “gestiones” para que el hermano pequeño del fallecido y un funcionario del servicio diplomático de Guatemala visitaran al joven durante su estancia en el hospital, aunque no confirmó si el encuentro tuvo lugar.
“La familia del menor, que reside en su país de origen, recibió con frecuencia información actualizada por parte del personal del hospital”, aseguró la portavoz, quien añadió que las causas del óbito se encuentran bajo investigación.

La de este adolescente supone la tercera muerte de un menor guatemalteco que se encontraba bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses en menos de seis meses, tras las muertes de Jakelin Caal Maquín y de Felipe Gómez Alonzo, de 7 y 8 años respectivamente, el pasado mes de diciembre.

