in

Incendio en un centro deportivo deja 10 muertos

Jugadores de fútbol juvenil de Flamengo oran durante una misa por las víctimas del incendio en el centro de entrenamiento en Río de Janeiro

De luto en Brasil

RÍO DE JANEIRO (AP).— Un incendio destruyó ayer el complejo de entrenamiento de Flamengo, uno de los clubes de fútbol más grandes de Brasil, mató a 10 personas y dejó a tres adolescentes heridos, informaron los bomberos. No se divulgó la causa del siniestro.

Se llamó a los bomberos poco después de las 5 de la mañana a la ciudad deportiva Ninho de Urubu, en el oeste de Río de Janeiro, dijo a The Associated Press un funcionario de bomberos. Fotos aéreas mostraban una sección del complejo ahumada y calcinada.

“Estamos desconsolados”, expresó el presidente de Flamengo, Rodolfo Landim, afuera del centro, en donde amigos, aficionados y vecinos se congregaban, algunos en un círculo de oración.

“Es la peor tragedia del club en sus 123 años”.

Landim no respondió preguntas de la prensa que también estaba afuera del complejo deportivo, pero agregó: “Ahora lo más importante es minimizar el sufrimiento de estas familias”.

“Flamengo está de luto”, dijo el equipo en Twitter.

El alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, ordenó tres días de luto y el presidente Jair Bolsonaro publicó un comunicado en el que lamentaba el incendio que se llevó “vidas jóvenes al inicio de su intento por cumplir sus sueños”.

El club no identificó a los fallecidos, pero eran deportistas, comentó Beatriz Busch, secretaria de seguridad pública de Río de Janeiro.

El estado de dos jóvenes hospitalizados era estable y el de otro más era crítico, agregó. Los tres heridos tenían 14, 15 y 16 años, según un funcionario de bomberos que habló bajo la condición reglamentaria de anonimato.

Fuera de las instalaciones, un periodista de The Associated Press vio dos ambulancias y un camión de bomberos entrar al lugar. Las instalaciones estaban cerradas y ningún funcionario del club salió a hablar con la prensa. Varias personas que parecían ser familiares entraron al complejo sin hablar con los representantes de la prensa. Algunos lloraban.

Samuel Barbosa, un sobreviviente del incendio de 16 años, dijo que el cuarto estaba lleno de humo, reportó Globo TV.

“La mayoría no logró salir porque había muchas llamas”, dijo Barbosa.

Jefferson Rodrigues, quien regenta un hospedaje cerca del club, dijo que habló con un jugador de 15 años de quien se ha hecho amigo.

“Estoy muy feliz. Acabo de hablar con Caix Suárez y está vivo”, dijo Rodrigues. El joven le dijo que salió corriendo al ver las llamas. “Perdió el teléfono y todas sus cosas, pero lo importante es que está vivo”.

También se salvó Joao Pedro da Cruz, un jugador de 16 años de las divisiones juveniles, quien declaró al portal de noticias G1 que decidió no pasar la noche del jueves en las instalaciones porque no tenía entrenamiento el viernes y optó por dormir en casa de un amigo.

Se quema empresa en el Periférico de Mérida

Cartón de Tony: La señora de los tentáculos