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La OTAN pide a Irán abstenerse de actos violentos

Musulmanes chiítas paquistaníes expresan su respeto al general iraní Qassim Soleimani, quien fue asesinado por tropas de Estados Unidos

Alerta ante la amenaza

WASHINGTON (AP y EFE).— Funcionarios estadounidenses se alistaban ayer para la respuesta de Irán a la muerte de su general más poderoso, debido al incremento en la preparación militar dentro del país y a la posibilidad de un “ojo por ojo” que amenace la vida de un comandante militar de Estados Unidos.

Musulmanes chiítas paquistaníes expresan su respeto al general iraní Qassim Soleimani, quien fue asesinado por tropas de Estados Unidos
Iraníes asisten a la ceremonia fúnebre del general Qassim Soleimani

El presidente Donald Trump ordenó el ataque del 2 de enero en contra del general Qassim Soleimani, jefe de la fuerza élite iraní conocida como Brigadas Quds, después del asesinato de un contratista estadounidense en Iraq. Ahora, mientras llegan a su fin las enormes manifestaciones de luto público en Irán por el fallecimiento de Soleimani, las autoridades creen que los siguientes pasos del añejo enemigo estadounidense determinarán el desenlace de la crisis más reciente.

Mientras las autoridades señalan que la inteligencia estadounidense no tiene claro si los movimientos militares más recientes de Irán tienen el objetivo de reforzar las defensas de Teherán o de preparar una ofensiva, Estados Unidos continúa reforzando sus posiciones en la región, incluyendo el reposicionamiento de algunas tropas. Un funcionario dijo que Estados Unidos preveía un “gran” ataque de cierto tipo dentro de los próximos dos días.

Tropas

Ayer, el secretario de Defensa Mark Esper indicó que no se ha tomado una decisión sobre el retiro de tropas de Iraq. Facciones proiraníes en el Parlamento iraquí han presionado por la salida de las fuerzas estadounidenses después del abatimiento de Soleimani en territorio iraquí.

Esper habló con la prensa después de que comenzara a circular una misiva de un general de la Infantería de Marina estadounidense en la que parecía insinuar que se había ordenado un retiro en respuesta a la votación del fin de semana en el Parlamento de Iraq. “No existe ninguna decisión de salir de Iraq”, declaró Esper.

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La muerte de Soleimani, que desencadenó enormes protestas y nuevas amenazas de violencia, ha incrementado la posibilidad de un impredecible conflicto a gran escala en Medio Oriente y escalado las tensiones entre Estados Unidos e Irán.

Las dos naciones han ido de un enfrentamiento a otro desde que Trump inició su campaña de “presión máxima” contra Irán poco después de asumir el cargo. Retiró a Estados Unidos de un acuerdo nuclear de 2015 y reimpuso devastadoras sanciones económicas, ambas medidas con el objetivo de evitar que Irán desarrollara un arma nuclear y disuadirle del tipo de agresiones regionales que encabezaba Soleimani.

Dos funcionarios estadounidenses, que hablaron bajo condición de anonimato a fin de discutir deliberaciones internas, dijeron que el ataque contra Soleimani no representaba un cambio en las políticas estadounidenses hacia Irán, pese a los comentarios del domingo del secretario de Estado Mike Pompeo de que Estados Unidos iba tras los que “toman las decisiones” en Irán y no contra su red de aliados indirectos. Trump ha argüido reiteradamente que no aspira a un “cambio de régimen” en la república islámica, como lo han insinuado algunos de sus asesores de línea más dura.

De cualquier forma, el ataque de Trump contra Soleimani, una venerada figura en Irán cuya muerte generó enormes despliegues de enojo y dolor, fue una decisión riesgosa que sus predecesores republicanos y demócratas optaron por no tomar debido a la preocupación de que podría acercar a Estados Unidos a un conflicto armado.

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Las autoridades estadounidenses también están conscientes de que Irán podría atacar a un líder estadounidense de alto nivel en una ofensiva de “ojo por ojo”, posiblemente a un comandante militar.

Un funcionario indicó que algunas embarcaciones iraníes se han desplegado y, aunque de momento se desconoce la intención, podrían colocarse rápidamente en posición de ataque.

Llamado

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió ayer a Irán que se abstenga de provocaciones o acciones violentas porque un nuevo conflicto “no interesaría a nadie”.

Precisó que las actividades de entrenamiento de la Alianza en Iraq se reanudarán cuando la situación lo permita, tras una reunión extraordinaria de los embajadores de la Alianza celebrada hoy en Bruselas ante la escalada de la tensión entre Teherán y Washington.

“En nuestra reunión hoy, los aliados pidieron moderación y desescalada. Un nuevo conflicto no interesaría a nadie. Así que Irán debe abstenerse de cometer más violencia y provocaciones”

Declaró el político noruego en una rueda de prensa tras la reunión del Consejo del Atlántico Norte, el máximo órgano de decisión de la OTAN, a nivel de embajadores.

Niega la visa

El gobierno de Donald Trump está entorpeciendo la participación de Mohammad Javad Zarif, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, en la sesión del jueves de la ONU, al negarle la visa.

Viola un tratado

La decisión de la administración Trump resultaría violatoria del acuerdo de las oficinas centrales de la ONU, establecido en 1947, que obliga a Washington a recibir a diplomáticos del mundo en su territorio para cumplir con la agenda del organismo.

Solicitud

Javad Zarif solicitó su visa hace algunas semanas para participar en la sesión.

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