in

Macron quiere un G7 útil

Sobre estas líneas

Cumbre comienza en Francia pese a un entorno tenso

BIARRITZ (EFE).— La cuadragésimo quinta cumbre anual del G7 comenzó oficialmente en Biarritz, en el suroeste francés, con una cena informal entre los líderes de Francia, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Italia, Japón y Reino Unido.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anfitrión del encuentro, recibió uno a uno a sus homólogos a los pies del faro de la ciudad y acompañado por su esposa, Brigitte.

La velada en ese lugar fue precedida de reuniones bilaterales y preparatorias para tomar el pulso a sus respectivas posturas en temas como el “brexit”, la guerra comercial entre China y Estados Unidos o el pacto nuclear iraní, protagonistas de la agenda de tres días de discusiones, que concluirán mañana.

Macron mantuvo una comida de trabajo con el mandatario estadounidense, Donald Trump, que se prolongó dos horas, y también se vio, entre otros, con la canciller alemana, Angela Merkel.

“Quiero que este G7 sea útil. Esta reunión es importante. Sin ella, cada uno emprendería su camino”, dijo el mandatario francés.

Aunque la agenda establecida por Francia tiene como eje principal la lucha contra las desigualdades, la actualidad internacional se ha colado en la cita y hará hueco entre otros a la situación en la Amazonía, sobre la que Macron ha prometido que se movilizarán para luchar contra los incendios y ayudar a su reforestación.

Demostración de poder

Las poses de los líderes de las democracias del G7 comenzaron mucho antes de tomarse la fotografía oficial de la cumbre.

El presidente Emmanuel Macron, quien puso como prioridad de la agenda los incendios de la Amazonía, acorraló a Donald Trump en el hotel del líder estadounidense con una espontánea invitación a almorzar.

Fue como una demostración de poder de Macron en la cumbre, que Trump esperaba utilizar para persuadir a sus aliados a apegarse a su mantra de pocos impuestos y poca regulación. Casi todos tenían a la mano una amenaza comercial.

El presidente del Consejo Europeo Donald Tusk y el primer ministro británico, Boris Johnson, intercambiaron críticas sobre quién pasará a la historia con la etiqueta de “Señor brexit Sin Acuerdo”, responsable de un divorcio que parece estar a punto de descarrilarse.

Tusk dijo que la cumbre sería “una difícil prueba de la unidad y la solidaridad del mundo libre y sus líderes”. Para ser una reunión en donde las disputas suelen ventilarse el privado, las perspectivas de resultados parecían desalentadoras.

Todas las miradas estarán puestas en la dinámica entre Trump y Johnson, quienes disfrutan de la imprevisibilidad que han creado.

 

TituloOtro

Contarán historia sobre cráter que cayó en Chicxulub