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“México, sujeto de crédito”

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Experto analiza el pacto de Pemex con tres bancos

La firma de una serie de acuerdos del gobierno federal con tres instituciones bancarias para ampliar el fondo revolvente por 8,000 millones de dólares para Petróleos Mexicanos (Pemex) es una estrategia financiera para mostrar a los mercados internacionales, para decirlo en términos populares, que México es sujeto de crédito.

Así, de forma sencilla define el maestro Gabriel Alejandro Rodríguez Cedillo, catedrático de la Facultad de Economía de la Uady, el convenio que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció ayer en la acostumbrada conferencia matutina en Palacio Nacional, en Ciudad de México.

En el evento, el jefe del Ejecutivo federal afirmó que el contrato con las entidades financieras HSBC, J.P. Morgan y Mizujo Security será para fortalecer las finanzas de Pemex, y precisó que “no se trata de contratar deuda” sino crear un fondo revolvente pagadero en un período máximo de cinco años “por si las moscas”.

Sin embargo, para el coordinador de la Licenciatura en Comercio Internacional, “en el ámbito político utilizar el término de deuda suena a un eufemismo”, ya que una cantidad de dinero se convierte en un adeudo cuando hay que devolver ese recurso.

El especialista en Finanzas Públicas considera que el gobierno de López Obrador actuó bien en el refinanciamiento de la deuda de Pemex, ya que es una señal a los mercados financieros de que el país tiene acceso a créditos que lo validan en el plano internacional.

El especialista, en cinco puntos, explica la nueva medida que tomó la administración federal del caso del refinanciamiento y renovación de las líneas de crédito de Pemex:

1. ¿Fondo revolvente o deuda?

“Utilizar el término de deuda, en política suena ambiguo, pero para determinar si un dinero se convierte en una deuda es cuando se adquiere una cantidad que sirve para realizar dos cosas: Para hacer frente a pasivos financieros o para aplicarlo a proyectos de desarrollo. Es una deuda porque hay que devolver ese monto, y casi siempre es por la vía de los impuestos, aunque esos gravámenes se cobrarían a las generaciones futuras”.

“El matiz que se maneja de por qué no es una deuda es porque es una refinanciación, un dinero que no se utilizará a un fin, servirá para generar un “guardadito” y se destina a un fondo revolvente. Pero hay un costo, la tasa de interés que se paga de dos formas, con ahorro del gobierno en el gasto público o aumentando los impuestos”, agrega.

Y la tasa de interés por ese dinero que se solicitó, “para pagar poquito”, es mayor al 8%, sí generará un adeudo.

2. ¿Es una solución a los s problemas de Pemex?

“No es una solución pero sí un posible respiro financiero, siempre y cuando los proyectos de la paraestatal sean viables”. Una lectura es que en realidad México estará pagando un alto interés y por eso es atractivo ese refinanciamiento. Yo diría que ese dinero se empleará para financiar proyectos de desarrollo, no porque los planes de Pemex sean malos, pero como está la situación financiera del país, el refinanciamiento es competitivo y lo avalan grandes instituciones”.

3. ¿Qué beneficios reciben los bancos con ese acuerdo?

“Los principales beneficios son los réditos de la tasa de interés que es del 8.25%. Y si se hacen números, el gobierno federal pagará más del 100% de capital que recibirá. Se pagará el doble de lo que prestan. El atractivo es por la tasa de interés”.

4. El convenio ¿beneficia o perjudica a la economía mexicana?

“Si ese dinero no se utiliza, si es para ‘por si algo pasa’ o bien para los proyectos de desarrollo, no perjudica al país. Sin embargo, si se invierte en otras cosas, en otros instrumentos financieros sería diferente. Pemex es como el aval, y esos 8,000 millones de dólares no es mucho dinero comparado con la magnitud financiera que representa el gobierno”.

5. ¿Cómo impactará en los consumidores, en la población ese plan?

“No impactará siempre y cuando no suban los impuestos en el país, si no afectan la dinámica económica del consumidor Y tendría un efecto positivo para la población pero a futuro, si se usa, por ejemplo para construir la refinería y se produzca gasolina barata”.— Carlos F. Cámara Gutiérrez

“Si se ve más allá, el gobierno lleva al cabo el acuerdo por estrategia financiera. Es como decir, ya casi pagué mi deuda, y tres importantes instituciones garantizan , avalan que en México hay un buen panorama económico, es una garantía para los inversionistas.

“Y lo que hace el gobierno de López Obrador no es nada nuevo. Actúa en el mismo marco institucional de las anteriores administraciones, las de Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto…. Los bancos te prestan cuando la economía crece, pero hipotecando algo a cambio. Aunque está ahí la duda, no creo que la administración actual dilapide esos recursos para cumplir sus proyectos sociales, sus promesas de campaña, me parece que sí lo mantendrá como fondo revolvente para respaldar financieramente su proyecto energético”.— Carlos F. Cámara Gutiérrez

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