in

No pelear delante de los niños, pide el papa Francisco

Foto: Megamedia

Sugerencia a los papás

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco bautizó ayer en la Capilla Sixtina a 26 niños durante una ceremonia en la que animó a los padres a inculcarles la fe cristiana en el hogar y les recomendó no pelear delante de ellos para no generarles angustia.

El Pontífice derramó personalmente el agua sobre la cabeza de 12 niños y 15 niñas, generalmente hijos de empleados del Vaticano y algunos de los cuales hicieron resonar algún que otro grito y llanto entre los extraordinarios muros de la Sixtina, lugar de cónclaves.

Por esa razón el papa Francisco, antes de proceder con este rito, pidió a los padres que procuraran que sus hijos estuvieran a gusto e invitó a las madres a amamantarles en el caso de que estos tuvieran hambre, tal y como ha venido haciendo en años anteriores.

Todo para evitar lo que denominó como “llanto preventivo” de los bebés, una reacción más que comprensible, sostuvo, si se piensa que se sienten en un lugar desconocido, concurrido y en el que se respiraba calor, por lo que pidió no arroparles demasiado.

“Que estén cómodos, estén atentos a no taparles mucho. Si tienen hambre amamántelos, se lo digo a las madres. El peligro es que los niños tienen una vocación polifónica. Uno empieza a llorar y otros le siguen, y se convierte en un coro de llantos”, ironizó el Santo Padre.

Durante su homilía, improvisada, el papa Francisco animó a los padres a que estimulen y hagan crecer la fe de los pequeños, pues esto no puede depender únicamente de lo que aprendan en la Catequesis.

“Esta fe debe crecer. Hay quien dice que deben estudiarla. Si, cuando vayan a catequesis estudiarán bien la fe, la Catequesis, pero antes de estudiar, la fe va transmitida. Y este es un trabajo que les toca a ustedes, y un deber que hoy reciben”, apuntó.

Francisco señaló que la fe siempre debe ser transmitida en lo que denomino “el dialecto de la familia, el clima de la casa”.

“Transmitir la fe con el ejemplo, las palabras, enseñándoles a hacer la Señal de la Cruz. Hay niños que no saben hacer la Señal de la Cruz. Hacen una cosa que ni se comprende lo que es”, lamentó el Pontífice.

Clima de paz

Indicó a los padres de los pequeños la importancia de que generen un clima de paz en sus hogares, aunque reñir de vez en cuando sea algo del todo normal.

“Les aconsejo que nunca peleen delante de los niños. Es normal que los esposos riñan, sería raro si no lo hicieran, pero háganlo sin que ellos lo escuchen o vean. No saben la angustia que recibe un niño cuando ve reñir a sus padres”, dijo.

Tras su breve homilía, Francisco procedió a bautizar a los niños, entre los que se encontraba el pequeño Lucas, hijo de la española Rocío Lancho, en una pila bautismal decorada con ramas de olivo situada frente al altar, ante el Juicio Universal de Miguel Ángel.

Posteriormente, los padres recibieron un pequeño paño blanco que colocaron sobre sus hijos, ya ungidos con aceite, y momentos después cada padre se acercó al Cirio Pascual situado cerca del Papa para encender una vela por cada niño bautizado.

De este modo Francisco continuó un año más una tradición impulsada por el santo Juan Pablo II para recordar el día en el que el calendario litúrgico recuerda el bautizo de Jesús en las aguas del río Jordán.

Tras la administración del bautismo, el Pontífice ofició la eucaristía, y lo hizo en el altar central y de espaldas a los asistentes, igual que se hacía en el rito antiguo y que fue modificado tras el Concilio Vaticano II (1962-1965).

Francisco siempre ha dado mucha importancia al primero de los siete sacramentos y ha desaprobado la práctica de quienes esperan a que su hijo crezca para que decida por si mismo si adquirirlo.

Y en varias ocasiones ha llamado a los fieles a memorizar la fecha de su bautismo como si se tratara de la de su cumpleaños u otras conmemoraciones importantes de sus vidas.

La última vez tras el Ángelus de este domingo, cuando pidió a los fieles que le escuchaban desde la plaza de San Pedro a “conservar siempre vivo y actual en la memoria” el propio bautismo.

 

Lesionado en Sitilpech

Sólidas promesas de postcampaña