in ,

Qué fue de la viuda e hijos de Pablo Escobar a 27 años de su muerte

Un 2 de diciembre de 1993, los llamados "Pepes" ( Perseguidos por Pablo Escobar), en colaboración con autoridades de la DEA lograron ubicar y después acribillar al narcotraficante Pablo Escobar, cuyo cuerpo quedó tendido en una azotea.

Aspectos de la persecución que luego acabó con la vida del narcotraficante Pablo Escobar. Foto de Internet

Desde ese día dio inicio el calvario de su viuda e hijos, quienes no solo perderían la fortuna acumulada por el capo colombiano, sino su propia identidad y para siempre la paz en sus vida.

De Juan Pablo a Sebastían Marroquín

En 2015, Juan Pablo Escobar —hoy legalmente Sebastián Marroquín— visitó el Diario de Yucatán para hablar de su libro “Pablo Escobar: Mi padre” (Planeta, 2014).

En aquella ocasión visitó la entidad como parte de su proyecto de charlas en las que, según dijo, busca desmitificar la idea romántica que gira alrededor del narcotráfico y que se ha nutrido en parte por narcoseries; muchas de ellas con su padre como protagonista.

Juan Pablo Escobar y su padre Pablo Escobar frente a la Casa Blanca, en una fotografía de archivo publicada en su libro "Pablo Escobar: Mi padre". Foto de Internet

Más tarde, y a través de la misma editorial, Juan Pablo lanzaría “Pablo Escobar: In Fraganti” (2016) y “Pablo Escobar: Lo que mi padre nunca me contó”; que resumen sus años de investigación detrás del personaje o “el monstruo”, como aún se le recuerda en Colombia a uno de los capos más peligrosos de América Latina.

Si bien Juan Pablo fue el primero en explorar la otra cara del narcotraficante, desde la intimidad de su hogar y su familia, más tarde la viuda de Escobar; Victoria Eugenia Henao, decidió contar su versión de la historia en “Pablo Escobar: Mi vida y mi cárcel” (Planeta, 2018).

¿Quién es Victoria Henao?

Se trata de un relato en el que la viuda de Escobar recorre con detalle lo que significó su relación con el narcotraficante, desde su acenso y hasta su caída. Así como sus razones para soportar conocidas infidelidades y continuar con un hombre que puso en riesgo su vida y la de su familia.

A través de su escrito, Victoria Eugenia se aleja de esa mujer empoderada que la “Tata” de las series sobre narcotráfico han intentando “vender” en actrices como Paulina Gatián (“Diablo Guardián”) o Eileen Moreno (“El Chivo”).

Al mismo tiempo, revela uno de los problemas sociales que aún aquejan a Colombia, el de la sexualización de las adolescentes desde una edad tan temprana.

Imagen de Victoria Eugenia compartida en el libro “Pablo Escobar: Mi vida y mi cárcel” . En ella aparecen Pablo y Victoria después de su matrimonio, él de 26 y ella de 15.

Victoria Eugenia confiesa, y en parte se justifica, al narrar que solo tenía 12 años cuando conoció a Pablo Escobar (de entonces 23 años); tres años más tarde se casaría con él.

Su justificación: era una niña ingenua que se enamoró de la “madurez” de un hombre que le prometía que nunca le iba faltar nada, sin que en ese momento —según su historia— supiera que Escobar iniciaba sus pasos en el tráfico de estupefacientes.

Siempre la esposa abnegada

Además, su historia como esposa de Escobar se aleja por completo del idilio “perfecto”. Victoria confiesa que fue una esposa “abnegada” que sabía de las infidelidades de su marido y lejos de confrontarlo buscaba refugio en una confidente que le pedía “ser paciente” con él.

Para Victoria, su matrimonio fue una cárcel de la que tuvo que “sobrevivir” pensando en sus dos hijos; Juan Pablo y Manuela.

El arte y el diseño de interiores fue su escape y, al mismo tiempo, un espacio para “hacerse de la vista gorda” sobre la clandestinidad de su marido.

¿De dónde surgió la versión de una mujer empoderada?

Victoria revela que no tuvo una vida marital, y su relato parece un extenso tratado para justificar su “ignorancia” o el por qué nunca intervino en las decisiones del capo; quien durante la década de los 80 utilizó el terrorismo para someter al gobierno colombiano.

La muerte de Escobar, un 2 de diciembre de 1993, marcó una liberación para su viuda y sus hijos, quienes tuvieron que ingeniárselas para sobrevivir y escapar de los enemigos de su padre. Esa, considera, es la única versión que han respetado las narcoseries, a los que la familia se opone tajantemente.

Imagen del bautizo de Manuela, en brazos de su padre Pablo Escobar, debajo en la esquina inferior izquierda aparece Juan Pablo y del lado derecho está Victoria. Foto de Internet

La de Victoria Henao, es en la historia de una madre que; tras encontrarse sola (y sin familia política que la protegiera) hizo lo que tenía que hacer para sacar adelante a sus dos hijos.

Victoria Henao reconoce que como esposa, y luego viuda de Escobar, tanto ella como sus hijos siempre fueron rehenes de los enemigos del capo y del propio gobierno colombiano.

Su historia pone en primer plano una de las preguntas que tanto jueces como sociedad se plantean en los casos de narcotráfico: ¿qué culpabilidad tiene la familia de Escobar en su actuar?

El prejuicio de llevar el apellido Escobar

Aunque Victoria, Juan Pablo y Manuela cambiaron su nombre para poder escapar de sus enemigos políticos y del narcotráfico que dejó Escobar; en múltiples ocasiones han denunciado los chantajes de los que han sido víctimas cuando alguien descubría su verdadera identidad, la cual han ocultado desde 1994.

Si bien Juan Pablo y su madre, quienes tuvieron que incluso pagar una pena de varios meses en prisión -sin que quedara claro el delito que se les imputaba-; Manuela es la única que ha podido mantener un perfil bajo y lejos del escrutinio público.

Imagen familiar compartida por la familia de Pablo Escobar, de uno de los cumpleaños de su hija Manuela. Foto de Internet

Poco se conoce de la hija de Escobar, quien fuera su consentida, pues era apenas una niña cuando perdió a su padre y, según el propio Juan Pablo y su madre, realmente no entendía cuál era el "trabajo" de su papá.

No obstante, reconocen que al crecer y ser señalada por las personas, de adolescente tuvo que recurrir a varias terapias psicológicas para superar el estado de shock en el que se encontraba, para hoy tener una vida normal y lejos de la mirada pública.

Magalí Gil asegura que es hija de Diego Maradona: exige prueba de ADN

El ''Vasco'' Aguirre volvería a México para dirigir al Monterrey