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Papa Francisco: "Navidad, oportunidad para redescubrir la familia"

El Papa Francisco en su mensaje de Navidad, previo a la Bendición “Urbi et Orbi”, hoy 25 de diciembre.- Foto de EFE

En su mensaje de Navidad, previo a la Bendición “Urbi et Orbi” (a la ciudad de Roma y al mundo) de hoy viernes 25 de diciembre, el Papa Francisco recordó que Jesucristo anuncia “que el dolor y el mal no tienen la última palabra”.

También dedicó palabras a la importancia de redescubrir la familia, como cuna de vida y fe.

Y dijo que “resignarse a la violencia y a la injusticia significaría rechazar la alegría y la esperanza de la Navidad”.

La familia

En esta ocasión, el Santo Padre dirigió su mensaje de Navidad desde el aula de las bendiciones, y no desde el balcón central de la fachada de la Basílica de San Pedro, debido a las restricciones sanitarias provocadas por el Covid-19.

Cuna de vida y fe

“Que la Navidad sea para todos una oportunidad para redescubrir la familia como cuna de vida y de fe; un lugar de amor que acoge, de diálogo, de perdón, de solidaridad fraterna y de alegría compartida, fuente de paz para toda la humanidad”, invitó el Papa.

El deseo el Papa lo replicó también por medio de las redes sociales, en particular en Twitter.

En esa parte del mensaje, el Santo Padre destacó que “Jesús nació en un establo, pero envuelto en el amor de la Virgen María y San José. Al nacer en la carne, el Hijo de Dios consagró el amor familiar” .

Familias separadas

Y añadió: “mi pensamiento se dirige en este momento a las familias: a las que no pueden reunirse hoy, así como a las que se ven obligadas a quedarse en casa”.

Además, el Papa advirtió que en Navidad “ha nacido un niño” y agregó que “el nacimiento es siempre una fuente de esperanza, es la vida que florece, es una promesa de futuro. Y este Niño, Jesús, ‘ha nacido para nosotros’: un nosotros sin fronteras, sin privilegios ni exclusiones”.

El Papa Francisco, previo a su mensaje de Navidad.- Foto de EFE

El Hijo de Dios

“El Niño que la Virgen María dio a luz en Belén nació para todos: es el ‘hijo’ que Dios ha dado a toda la familia humana. Gracias a este Niño, todos podemos dirigirnos a Dios llamándolo ‘Padre’, ‘Papá’ ” .

“Jesús es el Unigénito; nadie más conoce al Padre sino Él. Pero Él vino al mundo precisamente para revelarnos el rostro del Padre celestial. Y así, gracias a este Niño, todos podemos llamarnos y ser verdaderamente hermanos: de todos los continentes, de todas las lenguas y culturas, con nuestras identidades y diferencias. Sin embargo, todos hermanos y hermanas”, afirmó.

La pandemia

El Pontífice dijo que “en este momento de la historia, marcado por la crisis ecológica y por los graves desequilibrios económicos y sociales, agravados por la pandemia del coronavirus, necesitamos más que nunca la fraternidad.

Y Dios nos la ofrece dándonos a su Hijo Jesús: no una fraternidad hecha de bellas palabras, de ideales abstractos, de sentimientos vagos... No.

Fraternidad de amor

Una fraternidad basada en el amor real, capaz de encontrar al otro que es diferente a mí, de compadecerse de su sufrimiento, de acercarse y de cuidarlo, aunque no sea de mi familia, de mi etnia, de mi religión; es diferente a mí, pero es mi hermano, es mi hermana ”.

Y esto es válido también para las relaciones entre los pueblos y las naciones. Hermanos todos”.

Llevar esperanza

Por ello, el Santo Padre señaló que “en este día de fiesta pienso de modo particular en todos aquellos que no se dejan abrumar por las circunstancias adversas, sino que se esfuerzan por llevar esperanza, consuelo y ayuda, socorriendo a los que sufren y acompañando a los que están solos”.

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