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Presionan a Theresa May

El presidente francés

Primera ministra pondrá fecha a su renuncia en junio

LONDRES (AP).— La primera ministra británica, Theresa May, rechazó ayer la presión de los legisladores del Partido Conservador que exigían que pusiera fecha a su renuncia y obtuvo algunas semanas más de plazo para tratar de superar el impasse sobre el “brexit”.

Sin embargo, la gobernante accedió a presentar el mes próximo un calendario para su partida, lo que genera la perspectiva de un nuevo jefe de gobierno para Gran Bretaña antes de su salida de la Unión Europea, prevista para el 31 de octubre.

Los miembros ejecutivos de una poderosa comisión que supervisa las contiendas por la conducción partidaria expresaron a Theresa May la furia creciente de la base del partido ante su incapacidad de consumar el “brexit” en la fecha prevista del 29 de marzo.

Los miembros del llamado Comité 1922 la amenazaron con cuestionar su conducción si no renuncia.

El presidente del comité, Graham Brady, indicó después de la reunión “franca” que Theresa May quería aplazar la fecha de su renuncia hasta después de la nueva votación en el Parlamento sobre su proyecto de “brexit”, prevista el 3 de junio.

“Después de eso… ella y yo nos reuniremos para acordar un calendario para la elección de un nuevo conductor del Partido Conservador”, indicó Brady.

La oficina de la primera ministra dijo que Brady habló bajo acuerdo con Theresa May y que ella seguía concentrada “en asegurar nuestra salida de la Unión Europea” y conseguir respaldo para su acuerdo.

El sucesor de Theresa May será elegido en una contienda en la que puede participar cualquier legislador del partido. El ganador será líder del partido y primer ministro sin necesidad de una elección general.

La primera ministra sobrevivió a un voto de retiro de confianza de sus correligionarios en diciembre y las normas obligan a dejar pasar un año antes de someterla a una nueva votación. Algunos legisladores quieren modificar esa norma para realizar una nueva votación posiblemente en junio.

Legisladores partidarios de que Gran Bretaña abandone la Unión Europea están furiosos porque el país sigue en el bloque, casi tres años después de que los votantes respaldaron el “brexit” en un referendo. Muchos culpan a Theresa May del estancamiento y quieren que la reemplace un partidario acérrimo del “brexit” como el exsecretario del Exterior, Boris Johnson.

La primera ministra sostiene que forjó un acuerdo de divorcio con la UE, pero el documento fue rechazado en tres ocasiones por el Parlamento, incluso por muchos legisladores partidarios del “brexit”.

La gobernante indicó que renunciará una vez que se apruebe un acuerdo para el “brexit” y se abra el camino para un líder que guíe al Reino Unido en la etapa siguiente, que determinará las futuras con la UE.

La primera ministra intentará por cuarta vez obtener una mayoría a favor de su acuerdo con la Unión Europea, en una votación prevista para la semana del 3 de junio. Sin embargo, pocos legisladores de ambos partidos parecen dispuestos a cambiar de posición.

Semanas de conversaciones entre el gobierno y el Partido Laborista para lograr un acuerdo han culminado en un fracaso.

“A mí me parece evidente que si se permite someter a votación el acuerdo de la primera ministra por cuarta vez, fracasará tal como en las tres ocasiones anteriores”, dijo Kei Starmer, vocero laborista en materia del “brexit”.

 

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