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Ruanda a 25 años del genocidio de 800 mil personas

Cientos de personas sostienen velas durante una vigilia por aquellos que murieron en el genocidio de 1994, durante un evento de conmemoración en el estadio Amahoro en la capital Kigali, Ruanda, 7 de abril de 2019. Decenas de miles de ruandeses se reunieron en el estadio para conmemorar el 25 aniversario del genocidio del país en 1994, en el que extremistas de etnia hutu mataron a tutsis étnicos y hutus moderados durante una ola de asesinatos de tres meses que, según Ruanda, causaron la muerte de más de un millón de personas. EFE/ DAI KUROKAWA

La recuperación de Ruanda: El desafío

RUANDA.- A 25 años del genocidio en Ruanda siguen abiertas las heridas de ese oscuro episodio de violencia étnica, en el que murieron 800 mil nativos tutsis asesinados a manos de los hutus en tan solo cuatro meses.

Hoy, el país africano busca ser una nación libre de violencia y está en la ruta de cumplir casi todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, acordados en la Cumbre del Milenio que se celebró en septiembre de 2000.

El genocidio

La génesis del genocidio se dio el 6 de abril de 1994, cuando el avión que transportaba al presidente ruandés Juvenal Habyarimana, miembro de la mayoría hutu, fue derribado en una acción que fue planeada por militares de su propia etnia.

Todas las personas a bordo murieron, incluyendo el presidente de Burundi, Cyprien Ntaryamira. En pocas horas, extremistas hutus se hicieron con el poder y una ola de asesinatos se desató contra la minoría tutsi. En 100 días murieron más de 800 mil personas.

Según el comité independiente creado para dilucidar el caso, los radicales hutus no querían la incorporación del Frente Patriótico de Ruanda (RPF-tutsi) a las filas del ejército y, menos, la creación de un gobierno de unidad nacional. Los inconformes presentaron el atentado como obra del RPF y así justificaron los desmanes.

El coronel Theoneste Bagosora fue hallado culpable de los hechos y fue condenado a prisión de por vida por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) en 2018.

Una etnia casi diluida por el conflicto

Durante el periodo, casi 11 por ciento de la población del país fue asesinada. La mayoría de las víctimas pertenecía a la etnia tutsi, que desapareció en casi 80 por ciento y, según datos oficiales, la ola de violencia provocó más de dos millones de refugiados.

El conflicto entre las etnias hutu y tutsi se desató por la posesión de las riquezas naturales del país. Los tutsis, en su mayoría ganaderos, fueron favorecidos por los colonialistas alemanes, y cuando estos fueron derrotados, fueron sustituidos por los belgas, que siguieron con la misma política, en detrimento de los hutus.

Así, mientras los tutsis recibían una cierta educación y sus jefes eran elevados a puestos políticos, los hutus –agricultores- eran relegados, se les negaba el acceso a las escuelas, a la enseñanza y a otros derechos. Siendo mayoría en el país, eran sometidos por la minoría tutsi.

Aquella primavera de 1994, la radio de las Mil Colinas difundió mensajes políticos contra los tutsis. “Las tumbas están sólo a medio llenar”, repetía la radio, mientras los hutus ejecutaban su planificada cacería.

La radio de las Mil Colinas ofrecía detalles de aquellos que debían ser acosados y asesinados: “Los tutsis no merecen vivir, hay que matarlos”, repetía la voz del locutor, según recoge el Centro de Estudios Internacionales sobre Ruanda.

Toda la masacre se produjo entre vecinos, entre tribus enfrentadas que, a causa de las incoherentes divisiones geográficas llevadas a cabo durante la época del colonialismo, dieron rienda suelta a sus odios ancestrales, según testimonios recogidos por la prensa internacional de la época.

Cronología de la matanza

  • -6 de abril de 1994: Dos misiles alcanzan el avión en el que viajaban el presidente de Ruanda, Juvenal Habyarimana, y su colega de Burundi, Cyprien Ntaryamira. La radio local “La Radio de las Mil Colinas”, también conocida como la ‘Radio del Odio’, inició una campaña contra los tutsis.
  • -7 de abril: Tras el despliegue de los cascos azules de las Naciones Unidas (ONU), la primera ministra de Ruanda, Agathe Uwlingiyimana, fue asesinada por la guardia presidencial. Junto a ella, 10 soldados belgas pertenecientes a las fuerzas de seguridad de la ONU. Los cascos azules se retiran, sin su presencia, comienza la matanza de tutsis.
  • -9 de abril: Jean Kambanda preside un nuevo gobierno sin miembros de ambas etnias. El mismo día, a diferencia de otros conflictos en los que la Comunidad Internacional ha intervenido, Bélgica y Francia sacan del país a todos sus ciudadanos.
  • -11 de abril: Aunque no se pueden dar cifras concretas, la Cruz Roja Internacional comunica que decenas de miles de ruandeses son asesinados ante la pasividad de la ONU. Tres días después el contingente belga deja Ruanda. La ONU ordena a los militares que quedan en el terreno que no intervengan.
  • -17 de abril: Las matanzas se extienden por toda la capital, Kigali. En solo tres meses mueren o desaparecen cerca de 250 mil personas. El incidente más sangriento ocurrió en la iglesia de Kibuye, donde mueren varios miles de tutsis.
  • -21 de abril: El Consejo de Seguridad de la ONU vota de forma unánime retirar por etapas la Misión de Pacificación de Naciones Unidas (UNAMIR) de dos mil 539 soldados.
  • -4 de mayo: El secretario general de la ONU, Boutros Ghali, pronuncia por primera vez la palabra genocidio y en ese mismo mes llegan las primeras cifras concretas: 500 mil ruandeses asesinados, asegura la Cruz Roja.
  • -Primera semana de junio: Ultimátum a los extranjeros residentes en Ruanda para que abandonen el país. Nace el Ejército de Liberación de Ruanda, una guerrilla tutsi.
  • -22 de junio: La Comunidad Internacional reacciona. El Consejo de Seguridad pide a Francia que controle el orden y la seguridad.
  • -Última semana de julio: El Frente Patriótico Ruandés ha conseguido el control de Kigali y obliga al gobierno hutu radical a huir. Sus líderes se exilian en Zaire y, junto a ellos, dos millones de hutus.
  • Nace el campo de refugiados más grande de la historia denominado “Ciudad de los Muertos”.

Ruanda en la actualidad

Ruanda es un país rural cuya agricultura representa alrededor de 63 por ciento de los ingresos de exportación. También cuenta con algunos minerales y un pequeño sector de agroprocesamiento.

El genocidio de 1994 diezmó la frágil base económica de Ruanda, empobreció gravemente a la población, en particular a las mujeres, y detuvo temporalmente la capacidad del país para atraer inversiones privadas y externas. Sin embargo, Ruanda logró progresos sustanciales en la estabilización y rehabilitación de su economía más allá de los niveles anteriores a 1994.

En 2015, el 39 por ciento de la población vivía por debajo del umbral de la pobreza, según estadísticas del gobierno, pero el gobierno ha adoptado una política fiscal expansiva para disminuir la pobreza mejorando la educación, la infraestructura y la inversión extranjera y nacional. Ruanda se clasifica constantemente por su facilidad para hacer negocios.

En el ámbito de la economía internacional, Ruanda es parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco de Desarrollo de África Oriental y la Organización Mundial del Comercio (OMC).

(*) Con información del Centro de Estudios Internacionales sobre Ruanda

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