in

Sacerdote sufre ataque de risa en plena misa, está acción lo vuelve viral

Como humano que es, no pudo aguantarse la risa pese a estar en plena celebración eucarística (Twitter)

En redes sociales, la risa del párroco provocó que muchos se sintieran intrigados y quisieran saber de qué se estaría riendo.

BRASIL.— Un sacerdote de la ciudad de Marabá en Brasil ha causado la risa e intriga, ya que a través de un vídeo se puede ver cómo pierde la cordura en plena celebración eucarística.

Además, la grabación del momento vergonzoso del párroco ha generado reacciones de todo tipo, pero la mayoría de los cibernautas han externado su deseo de saber qué le provocó las carcajadas.

La risa del padre se convirtió en tema de redes sociales (Twitter)

Le ganó la risa

Mediante un vídeo se puede ver como el padre Fabrício Rodrigues, de Marabá, se encuentra celebrando una misa virtual.

Con gran solemnidad el religioso lleva al cabo las actividades eucarísticas, sin embargo, en un momento de la ceremonia su mirada se distrajo y segundos después empezó a reírse sin parar.

El sacerdote intenta guardar la compostura, pero la risa era más fuerte, por lo que continuó riendo por algunos minutos. Al ver esta escena, varios usuarios que seguían la trasmisión se preguntaban qué le pasaba al padre Fabrício.

¿Qué le causó tanta risa?

Internautas descubrieron que el sacerdote pudo percibir cuando el músico que lo acompañaba durante la misa tuvo un inconveniente con su instrumento.

En el vídeo se puede escuchar cuando la cuerda se rompe. Y aunque el rostro del música no se ve, probablemente tras el pequeño accidente tuvo una reacción que habría provocado que el sacerdote no parara de reír.-

También podría interesarte: "Chócalas", niña se viraliza cuando sacerdote la bendecía (Vídeo)

Un diligenciero fue herido de bala cuando intentó resistirse a un asalto en Cancún (Foto de Meganews)

Asaltantes balean a un diligenciero en una refaccionaria de Cancún

ricardo salinas pliego twitter

Salinas Pliego "no le perdonará" ni una licuadora a Denise Dresser