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Sorpresa a monjas Clarisas

Foto: Megamedia

El Papa viaja a la región de Umbría a visita especial

ROMA.— El papa Francisco realizó ayer una visita privada al monasterio de clausura de las Clarisas en Vallegloria, Spello, en Italia, para animar a las monjas de clausura y vida contemplativa y compartir con ellas la Eucaristía, la oración y el pan, informó la Santa Sede.

A estas consagradas, dedicó una de sus predicaciones para ponerlas como ejemplo de verdadero amor, que “está más en los hechos que en las palabras”.

“No es un amor de telenovela”, enfatizó.

Los monjes y monjas siguen el criterio del amor, pues, dijo, “el verdadero amor no puede aislarse. Si se aísla no es amor. Es una forma espiritualista de egoísmo, de permanecer encerrado en sí mismo, buscando su propio provecho… Es egoísmo”.

El año pasado, en enero, recordó a las monjas de clausura que su oración “es la que cura las heridas del mundo”. “Queridas hermanas, recuerden una cosa: la Iglesia no las tolera, las necesita. Recen por los que sufren, también los que hacen daño y destruyen a tanta gente. Y siguiendo con la lista de pecadores, no se olviden de rezar por mí”. Así lo dijo en su viaje a Perú, en Lima, a las monjas de clausura de la provincia, en el Santuario del Señor de los Milagros, el 21 de enero 2018.

Ayer, Papa emprendió un viaje por carretera rumbo a al antiguo monasterio de las Clarisas en el pueblo de Spello, en la región de Umbría, que data del siglo XIV. Sus monjas pertenecen a una orden fundada por Santa Clara, una seguidora de San Francisco de Asís, de quien tomó el Pontífice su nombre.

El Vaticano dijo que Francisco recorrió el trayecto de dos horas de y hacia el monasterio en un automóvil para que pudiera animar a las monjas en su vida contemplativa. Agregó que Francisco celebró misa para las monjas y almorzó con ellas. Con frecuencia, Francisco se escapa los viernes del Vaticano para reunirse con enfermos, sin embargo no suele alejarse tanto de Roma.— es.aleteia.org y AP

 

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