Yucatán ya cuenta con más de 98.5% de cobertura total
Producto de los trabajos efectuados en los últimos cinco años para garantizar que el suministro de energía eléctrica llegue a todos los rincones de Yucatán, la entidad ya cuenta con una cobertura superior al 98.5%, con lo que se ubica por encima de la media nacional.
En este lapso, la Junta de Electrificación del Estado (Jedey) emprendió 178 proyectos para dotar de este servicio básico a diferentes regiones del territorio, lo que representó una inversión de fondos mixtos por más de 287 millones de pesos, que contribuye al bienestar directo e indirecto de más de 100 mil habitantes y se traduce en mejores condiciones de vida.
El director de la Jedey, José Enrique Alpuche Avilés, indicó que solo en 2017 se erogaron recursos equivalentes a casi 23 millones de pesos a beneficio de 14 localidades del estado, donde se realizaron 50 ampliaciones y se instalaron 270 postes, 51 transformadores, 373 luminarias, así como 11.5 kilómetros de línea de media tensión y 12.5 kilómetros de baja tensión.
“El gobierno del Estado, en cooperación con las autoridades federales, ha podido establecer un sistema de energía de calidad, lo que ha logrado que la entidad cuente con buena electrificación y pueda ofrecer una forma de vida digna, en la que prevalezca la certeza de que cuentan con este servicio básico”, agregó.
En un comunicado, el funcionario detalló que entre las acciones realizadas está la ampliación de la red de suministro y el reforzamiento de la infraestructura, al igual que la regulación de la línea en diferentes sectores para evitar que los aparatos electrodomésticos de las personas se dañen.
Estas actividades contribuyen al avance de zonas en atraso, así como a la detonación de estos espacios como lugares atractivos para ser poblados.
“En el territorio tenemos muy buena cobertura eléctrica, esto gracias a que el gobierno del Estado en coordinación con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) ha estado invirtiendo mucho y de forma continua en la ampliación del servicio en los sitios lejanos, donde en verdad lo requieren”, dijo.
Asimismo, Alpuche Avilés informó que como parte del convenio 2018 para ejecutar el Programa de Infraestructura Indígena —que la semana pasada firmaron el gobernador Rolando Zapata Bello y el director general de la CDI, Roberto Serrano Altamirano—, este año en la entidad se realizarán 33 trabajos en el mismo número de localidades pertenecientes a 19 municipios, con fondos superiores a 63 millones de pesos.
Estamos hablando, dijo, de obras sociales que se reflejan en una mejora para la población, pues muchas veces los que hemos tenido este servicio siempre no valoramos lo necesario que es, y las comunidades que después de años de asentamiento reciben esta atención en verdad agradecen que llegue el suministro hasta la puerta de sus hogares.
Las acciones que se establecerán este año mediante el Proii impactarán directamente en la vida de más de dos mil 700 vecinos de comunidades de Valladolid, Tzucacab, Tizimín, Tetiz, Tekax, Sotuta, Santa Elena, Mérida, Mayapán, Maxcanú, Huhí, Halachó, Espita, Chemax, Cuncunul, Acanceh, Yaxcabá, Chemax y Temax.
Estos trabajos forman parte del interés de llevar a las localidades mayas en rezago mejoras que impactan en el quehacer de sus habitantes, así como sus niveles de confianza y desarrollo social, al garantizar la iluminación de los espacios y el empleo de herramientas que respondan a esta naturaleza para mejorar sus actividades diarias.
Acciones Red eléctrica
El Programa de Infraestructura Indígena será clave para las 33 obras a realizarse en Yucatán.
Expectativas
Se impactará directamente en la vida de más de dos mil 700 vecinos de comunidades de Valladolid, Tzucacab, Tizimín, Tetiz, Tekax, Sotuta, Santa Elena, Mérida, Mayapán, Maxcanú, Huhí, Halachó, Espita, Chemax, Cuncunul, Acanceh, Yaxcabá, Chemax y Temax.
Objetivo
Estos trabajos forman parte del interés de llevar a las localidades mayas en rezago mejoras que impactan en el quehacer de sus habitantes, así como sus niveles de confianza y desarrollo social, al garantizar la iluminación de los espacios y el empleo de herramientas que respondan a esta naturaleza para mejorar sus actividades diarias.
