El Centro, reviviendo

Persiste riesgo en algunos predios por su abandono
viernes, 6 de abril de 2018 · 03:00
Persiste riesgo en algunos predios por su abandono Las casas abandonadas y semiderruidas de los barrios de Santa Ana y La Mejorada son cosa del pasado, pues gran parte de ellas ya se remodeló y otras están en ello, pero aún quedan “tesoros enterrados” en espera de que alguien los salve, son casonas que “duermen” en espera de que alguien las rescate… o se caigan. La semana pasada el Ayuntamiento de Mérida suspendió los trabajos que en forma irregular se realizaban en el predio número 468-B de la calle 51 entre 52 y 54. Al no contar con los permisos correspondientes, esa medida causó revuelo, pues se trata de un predio comprendido dentro del Centro Histórico. Ese sector está protegido mediante un decreto federal, así como por la Declaratoria de Zonas de Patrimonio Cultural del Municipio de Mérida y el reglamento correspondiente. Durante un recorrido por el lugar se observó que tan sólo en la calle 51, donde se ubica el predio cuya demolición se suspendió, en el tramo de la 56 a la 50 (tres cuadras) existen 67 predios. De éstos 55 son casas habitación, hay una vivienda deshabitada, una en venta, otra en la que se realizan trabajos (51 entre 56 y 54), hay dos hoteles, tres oficinas, un taller de servicio de motos y dos comercios. El 90 por ciento o más de las fachadas se encuentra en buenas condiciones, remozadas, con pintura nueva y un singular detalle: árboles en las aceras, lo que le da una especial característica a la calles y a las casonas que por ahí se ubican. Algo similar ocurre en las calles aledañas a la 51, por la labor del Programa Permanente de Rescate de Fachadas al cual la Comuna destinó recursos extraordinarios para realizar las intervenciones integrales. La primera etapa abarcó 89 predios entre la Plaza Grande y Santa Lucía. En la actualidad, en una segunda etapa, se labora en 228 predios desde Santa Lucía hasta Santa Ana sobre las calles 60 y 62, y en la 58, desde Santa Ana hasta la calle 61. A este “revivir” de predios hay que destacar la labor realizada por los numerosos extranjeros que han adoptado a Mérida y en especial a su Centro Histórico como su residencia. Esas casas se distinguen por las plantas que siembran a sus puertas, los nombres que les ponen a los predios y los techos que utilizan como jardines y estancias. A pesar de que la zona poco a poco se transforma en un anillo que rodea a la Plaza Grande y que abarca La Mejorada, Santa Ana, Santa Lucía, Santiago, San Juan, La Ermita, San Sebastián y San Cristóbal, todavía hay antiguas casonas en riesgo de perderse y con ella su legado, ya sea por ser modificadas sin los permisos necesarios o por abandono. Hace poco el Cabildo de Mérida aprobó la firma de un convenio marco de cooperación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que vendrá a oficializar los vínculos de trabajo y colaboración que hay entre el Ayuntamiento y el Centro INAH, para la conservación y preservación del importante patrimonio histórico, cultural, y edificado de nuestra ciudad. Las autoridades señalan múltiples causas por las que se abandona un predio y por las que es difícil intervenir, entre ellas la propiedad privada, el intestado, el patrimonio de familia y el desinterés del propietario o su falta de recursos. Por lo que se observa, cada vez es mayor el número de personas que decide rescatar, remozar, poner en venta o renta sus predios, y también aumenta el número de personas que seleccionan el Centro para vivir.— Luis I. Alpuche Escalante   Centro Residencias Existen varias propiedades que representan un riesgo debido a su estado de abandono. Casas Tan sólo en un sector aledaño a la calle 51 se observaron inmuebles “olvidados”: No. 457-D de la calle 47 entre 52 y 50 (esquina), en el cruce de la calle 52 con 53 (no cuenta con una pieza frontal y tiene grafiti), otra en el cruce de la 50 con 55 (ahí funcionó el bar “El Golfo”) y hay otro a media cuadra sobre la 55.

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