“Necesitamos que todo el país se parezca a Yucatán”

“Necesitamos que todo el país se parezca a Yucatán”
viernes, 6 de marzo de 2020 · 05:05
En pos del crecimiento Al subrayar que “necesitamos que todo el país se parezca a Yucatán”, por sus condiciones de seguridad y crecimiento, Gustavo de Hoyos Walther, presidente nacional de la Coparmex, planteó ayer en esta ciudad cuatro desafíos que consideró importantes y a la vez urgentes para el país: recuperar el crecimiento, preservar la democracia, recuperar la seguridad y la concordia. “Este país tiene todo para crecer, recursos naturales, capital humano, ubicación geográfica... no podemos permitir que en la parte inicial de un gobierno se acepte la mediocridad y se diga que crecer no importa, crecer sí importa, es todo en términos económicos”, puntualizó. El líder empresarial llegó a esta ciudad para presidir y encabezar, en el Club Campestre, la ceremonia de compromiso de la nueva directiva de la Coparmex en Yucatán, encabezada por Fernando Ponce Díaz, de lo que informamos en nota aparte de esta misma edición. En esta ceremonia De Hoyos Walther, luego de la toma de compromiso para asumir la directiva estatal de la Coparmex, encabezada por Fernando Ponce Díaz, puntualizó que “aunque no le guste a algunos el principal inhibidor de que no se dé el crecimiento (del país) ha sido el gobierno federal”, y advirtió que ya no permitirán “que continúe o siga ese acobardamiento político del presidente (de la República), que le hace posponer decisiones y sigue predicando una política de abrazos”. En su discurso ante autoridades estatales, militares, empresarios, líderes obreros y empresariales, así como de partidos políticos, el presidente nacional de la Coparmex consideró como el desafío más importante recuperar el crecimiento, “y déjenme decirlo sinceramente, necesitamos que todo el país se parezca a Yucatán”. Entrevistado al término de la ceremonia, acotó que sin crecimiento no hay trabajo para el millón de jóvenes que lo requieren cada año, no hay recaudación fiscal suficiente para que el gobierno cumpla su función de dar seguridad y servicios. “Así que es muy sencillo, solo requerimos que se dejen atrás esas declaraciones erráticas, mensajes polarizados, para que se pueda otorgar el verdadero desarrollo del país”.

“No es opción”

El empresario señaló que decrecer no es una opción para el país, más allá de lo que se pueda decir en un discurso o se afirme que el crecimiento es una posición neoliberal, de lo que se diga en contra de ese desarrollo, lo cierto es que no hay programa social, no hay asunto público que pueda suplir la generación del bienestar que proviene del crecimiento. “Y para que haya crecimiento, aunque se refiere claro en la intención, hay un ingrediente indispensable, un componente primario del crecimiento que tiene que ver con la confianza, o con la certidumbre, certidumbre jurídica”, indicó. Dijo que los riesgos para hacer las inversiones pueden ser normales, calculables, los habituales, pero que cuando no hay confianza, y en vez de eso hay consultas públicas o prácticas irrazonables, pues todo eso vuelve exponencial a los riesgos y hace que se pospongan las decisiones y las inversiones. “Así es que en 2020 todo el esfuerzo del sector público, y me refiero particularmente al ámbito federal y el Ejecutivo, debería estar concentrado en recuperar el crecimiento, por eso nuestro llamado cotidiano es a eso, a restablecer la confianza y con ello pueda llegar la inversión y finalmente tengamos crecimiento”, indicó. “No habíamos observado ya hace una década, desde 2009, que México no creciera, y claro que en ese año se le podría atribuir a algunas circunstancias internacionales, pero hoy el principal inhibidor ha sido el gobierno federal, por eso esto es lo que se debe de cortar”. El segundo desafío es la preservación de la democracia, “y cuando lo digo de esta manera me refiero fundamentalmente, aunque no de manera exclusiva, a la importancia de preservar las capacidades, la objetividad y sobre todo la imparcialidad del árbitro electoral”. De Hoyos Walther consideró que de ninguna forma se puede explicar la votación democrática del país si no es a partir de la instauración de la ciudadanización, así se hizo el IFE, así se transformó en INE, y la prueba más fehaciente de la eficacia de esta institución es que el propio jefe del estado mexicano (Andrés Manuel López Obrador) pudo llegar a la presidencia, a pesar de ser el principal crítico y adversario ideológico de esa institución. El líder empresarial comentó que por eso es que están en el comité técnico que habrá de seleccionar a los cuatro nuevos integrantes del INE. “Debemos hacer un llamado para defender al INE, y esa defensa tiene que ver con discutir que las postulaciones que se hagan que este comité elija a los mejores perfiles que garanticen la burocracia y funcionalidad del órgano electoral, para tener la certeza de que los cuatro que se adicionaran a los siete mantendrán a esta institución, que sin duda es la joya de la democracia en el país”, subrayó. El tercer desafío —continuó— es recuperar la seguridad. “Afortunadamente hay ínsulas que hoy se ven como este estado, pero hablando de lo general, de lo que desafortunadamente es lo cotidiano en la mayor parte del país, hoy no hay duda en la exigencia es para recuperar la paz y la seguridad”. Ante la nueva directiva estatal de la Coparmex el empresario recordó que esta agrupación acompañó de manera clara y contundente las dos principales propuestas del presidente en materia de combate a la inseguridad, que incluye la creación de la Guardia Nacional “Pero desafortunadamente las decisiones tácticas, la aplicación de lo estratégico a lo cotidiano, allá ha dejado mucho qué desear”, añadió De Hoyos Walther. El empresario advirtió que esto implica incluso tomar decisiones que son a veces impopulares e incluso pueden costar vidas humanas, pero si el Estado no ejerce ese monopolio legal que tiene del uso de la fuerza pública, entonces se desbordan los asuntos criminales y con eso se incrementa la inseguridad. “Lo que no vamos a permitir, y lo decimos con palabras claras, es que continúe o siga ese acobardamiento político del presidente que le hace posponer decisiones que sigue predicando una política de abrazos, en lugar de una política de aplicación rigurosa de la ley”, puntualizó. “Hoy tenemos que exigir, que aquella persona que sobre todo atente contra la ley, que rete a las instituciones nacionales, tenga que pagar por ello las consecuencias, y dejo desde luego total testimonio de reconocimiento al profesionalismo a la entrega y capacidades de los mandos profesionales de las fuerzas armadas en todo el país”, manifestó. El cuarto desafío es lograr la concordia. “Las elecciones de presidente quedaron atrás, en México tenemos un sistema político en el cual el presidente encarta o reúne en sí mismo la calidad de jefe de gobierno, como la del jefe de Estado, aquí no hay rey o reina, no hay más que un presidente que debe ser factor de unidad”.

Mensajes polarizantes

De Hoyos Walther manifestó que por eso es que los mensajes polarizantes que plantean diferencias ideológicas entre buenos y malos, liberales y conservadores, esas llamadas a desunión, no pueden seguir teniendo lugar. “La única división que se le puede permitir a un jefe de Estado es entre los ciudadanos que están dentro de la ley y aquellos que están fuera de la ley; cualquier otra división que se ejerza no cumple con la función de representar a los que forman parte de la nación”.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA

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