Practica la coherencia y toma el control de tu vida

miércoles, 8 de julio de 2020 · 09:21

No son pocas las personas que en momentos de mucho estrés pierden el control de sus emociones y dominados por el enojo, la frustración, la ansiedad o la desesperación dicen, hacen y toman decisiones de las que se arrepienten más tarde, cuando la calma vuelve tras la tormenta.

Otras se sienten víctimas de la mala suerte o del destino cuando alguna adversidad surge en su vida, algunas más evaden las situaciones difíciles por no enfrentarse a sus miedos y hay quienes culpan a los demás –los compañeros de trabajo, el jefe, el tráfico, su pareja- de sus fracasos o de lo malo que les pasa.

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El común denominador de todas esas personas es que perdieron las riendas de su vida y se abandonan a las circunstancias, dejando a un lado todo su potencial, su poder interno.

Entran sin saberlo en un círculo vicioso que les impide crecer tanto en lo personal y familiar como en el plano profesional.

Vivir en coherencia

¿Cómo salir de esa espiral negativa? ¿Cómo recuperar el control de nuestras emociones? La recomendación del coach empresarial y mentor Fernando Moreira es precisa: vivir en coherencia.

La palabra coherencia -derivada del latín cohaerentia, que significa “unión estrecha”- designa la cualidad de lo que presenta una conexión o relación interna y global de sus distintas partes entre sí.

En el caso del ser humano, esas partes son las diferentes dimensiones que lo configuran: espiritual, emocional, mental y física.

“La coherencia es un estado en el que la mente, el corazón, las emociones y el cuerpo están en sincronía”, recuerda Moreira. “O sea, es un estado de funcionamiento óptimo”.

Tomar el control de nuestras vidas

Cuando estamos en coherencia, somos capaces de tomar el control de nosotros mismos y mantener la calma incluso en las situaciones más apremiantes.

Tenemos más energía, el tiempo parece pasar más rápido y parece que estamos fluyendo a través de las situaciones.

Cuando aparecen los retos, podemos pensar claramente, mantener la calma, hacer lo que tengamos que hacer y seguir adelante. Tenemos más energía y estabilidad.

Nuestra habilidad de mantenernos en un estado de balance interno y fluir durante el día es determinada por nuestra capacidad de autorregular nuestras emociones y detener los desgastes de energía.

Señales que son limitantes

Investigaciones científicas han demostrado que cuando una persona está bajo estrés y experimenta emociones que desgastan, como la frustración y el enojo, generas señales incoherentes o caóticas en el ritmo cardíaco.

Estas señales deficientes limitan la habilidad del cerebro de procesar información, lo que perjudica la toma de decisiones, la resolución de problemas y hasta la creatividad.

La velocidad de reacción es más lenta y se altera la coordinación. “Esto ayuda a explicar por qué es difícil pensar claramente y responder eficientemente cuando te sientes molesto o irritado”.

¿Cómo se logra la coherencia?

Moreira nos vuelve a ofrecer –la compartió en una conversación anterior- la técnica Coherencia Rápida.

Esta técnica, dice, te ayuda a crear un estado coherente, ofreciendo acceso a la inteligencia de tu corazón. Utiliza el poder de tu corazón para equilibrar los pensamientos y emociones, ayudándote a lograr un estado equilibrado neutro para el pensamiento claro.

Se trata de una técnica de gran alcance que te ayuda a bajar la intensidad de una reacción o de un sentimiento negativo como la ansiedad o el miedo. Te conecta con la zona energética de tu corazón para ayudar a liberar el estrés, equilibrar tus emociones y sentirte mejor rápidamente.

Cuando estás en coherencia con el ritmo cardiaco, insiste, te desempeñas al máximo, aumenta tu rendimiento, te sientes seguro, positivo, centrado, tranquilo y con energía.

La técnica consta de tres pasos:

I. Enfócate en el corazón

Centra tu atención en el área alrededor de tu corazón, en el centro de tu pecho. Si lo prefieres, el primer par de veces que lo pruebes coloca tu mano sobre el centro del pecho para ayudar a mantener tu atención en el área del corazón.

II. Respiración del corazón

Imagina tu aliento entrando y saliendo del área central de tu pecho, respirando un poco más lento y profundo que lo usual: cinco segundos para inhalar, cinco segundos para exhalar… Continúa respirando con facilidad hasta que encuentres un ritmo interno natural con el que te sientas bien.

“¿Qué es lo que sucede? Aunque sabemos que hay un impacto espiritual cuando haces oración o meditación, esto es ciencia, es fisiología: cuando disminuyes y creas conciencia de tu respiración, ayudas a que tu mente se tranquilice”.

“Hay bastantes técnicas de respiración, incluso hay algunas que son para exaltarte. Esta no, esta busca, primero, que te tranquilices".

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"Y cuando te enfocas en el corazón, pasan dos cosas muy importantes: funciona mejor –que no es poca cosa considerando que es tu centro, por así decirlo- y te desenfocas de todo lo demás, lo que te permite ver lo que está ocurriendo desde otra perspectiva”.

El poner tu atención en el área de tu corazón ayuda a centrarte y entrar en coherencia.

III. Sentimiento del corazón

Con los dos primeros ejercicios puedes entrar en estado de coherencia. Sin embargo, para desarrollarlo en un mayor nivel, lo que se requiere es evocar, traer una emoción renovadora.

Sin este sentimiento positivo no quiere decir que no puedas alcanzar la coherencia, sólo que te va a costar un poco más.

Activa un sentimiento positivo

O sea, a medida que mantienes tu atención en el corazón y en tu respiración, activa sinceramente un sentimiento positivo -como el aprecio, el cariño por alguien en tu vida, un momento en que te sentiste bien interiormente- y trata de volver a experimentar la sensación.

Una de las maneras más fáciles de generar una sensación positiva basada en el corazón es recordar un lugar especial al que has asistido, un logro, o enfocarte en el amor que sientes por un amigo cercano o miembro de la familia o una mascota apreciada. Este es el paso más importante.

El cuerpo no sabe distinguir entre la realidad y el pensamiento, lo que nosotros vamos enviando al cerebro es lo que va percibiendo y procesando, por eso imaginar un gran peligro nos hace sentir estrés y nos acelera el corazón, comenta.

Al traer una emoción renovadora –el cariño, el aprecio, la gratitud, la compasión-, el cerebro produce los químicos relacionados con la felicidad y otros sentimientos placenteros.

Manejo de las emociones

Cuando cambias tu enfoque del sólo pensar al sentir, eres capaz de manejar tus emociones, puedes tomar mejores decisiones, tienes una menor pérdida de energía, puedes afrontar los retos y actuar mejor bajo presión. O sea, la coherencia cardíaca brinda bastantes beneficios.

Moreira insiste en que no se trata solamente de pensar cosas positivas, sino de sentir emociones renovadoras… el pensamiento te lleva a que vuelvas a sentir, pero luego tienes que anclar la emoción.

Por ejemplo, el nacimiento de tus hijos es uno de los pensamientos que más rápido te traen coherencia, recordar esos momentos te puede traer una emoción de felicidad.

Pero no te puedes quedar solamente en la evocación del tema: cómo iba yo vestido, dónde estaba sentado o la imagen de mi bebé la primera vez que lo vi… todo eso está en la cabeza, pero cuando me acuerdo cómo me sentí, traigo la emoción y si la anclo, si la vuelvo a sentir con intensidad, ya no necesito pensar en el evento, más bien aprehendo la emoción.

Conexión con lo sagrado

“Cuando estás tratando de dormir sin conseguirlo puedes traer pensamientos positivos, pero más que nada tienes que buscar sentirte tranquilo, en paz, satisfecho”, señala.

“Una de las mejores prácticas para dormir es la oración. Cuando rezas, ese sentimiento de devoción, esa conexión con lo sagrado, te tranquiliza tanto que puedes conciliar el sueño”.

En los momentos en que traemos en la cabeza muchos problemas se nos olvida que lo primero que tenemos que hacer es buscar la forma de tranquilizarnos. Queremos encontrar rápidamente la forma de resolver lo que nos preocupa y nos quedamos en la parte lógica, pero sólo empeoramos las cosas porque además ni siquiera es el momento.

“Cuando hacemos oración para pedirle a Dios que nos ilumine, fisiológicamente lo que estamos haciendo es llevar nuestro cuerpo a un estado de devoción y a partir de esa emoción podemos acceder a la inteligencia del corazón, lo que no quiere decir que no haya una influencia espiritual, divina, en lo que estamos pensando”, continúa.

Estrategias para usar la herramienta

Cada quien puede usar la técnica Coherencia Rápida cuando más le convenga o acomode, cada quien puede hacer su plan. Sin embargo, existen tres estrategias importantes que pueden ayudar a determinar cuándo y dónde aplicar la herramienta:

  1. Como preparación. Si vas a entrar a una reunión complicada de negocios, vas a sostener una plática de conciliación con tu pareja o vas a presentarle un plan a tu jefe, puedes practicar el ejercicio para que las conversaciones y las decisiones no se salgan de su cauce.
    La técnica puede ayudarnos para establecer el tono del día y mantener mayor aplomo ante eventos de mucho estrés o ante rutinas regulares como ir al trabajo.
  2. Cambiar y reiniciar. Cuando ya te echaste un raund con los del servicio del teléfono o el mecánico y estás superenojado, muy estresado, hay que darse un tiempo para un reajuste y volver a entrar en coherencia, para no perder energía y no desquitarse con los demás.
    Puede ser, por ejemplo, que sea recomendable el ejercicio después de un día difícil en el trabajo, para no llevar los problemas a la casa. Es como cuando tu computadora se queda “congelada” y presionas el botón de reiniciar para restaurarla a su estado operativo normal. El mismo principio puede aplicarse a tu cuerpo y emociones.
  3. Como mantenimiento. Puedes hacer los ejercicios en diferentes horarios del día para que tu cuerpo se acostumbre a estar en coherencia. Es decir, puedes hacer uno en la mañana y otro en la noche, o solamente en la mañana, antes de empezar tus labores y te haces el propósito de estar en coherencia todo el día.

Otra técnica recomendada

Existe otra técnica, que se llama “Centrar, sostener y expandir”, que si la realizas diariamente –te lleva de 20 a 30 minutos- comienzas a experimentar cambios fisiológicos relevantes, benéficos y sustentables. Es una técnica que puede ayudarte a acumular energía y recargar tu sistema emocional.

Beneficios de la coherencia

Por último el experto en mentoría y coaching enlista algunos de los beneficios de la coherencia:

  • Cambia tus emociones, cambia tu juicio.
  • Te da más empatía.
  • Te hacer ser más tolerante con los demás.
  • Sella las fugas de energía.
  • Construye la capacidad de resiliencia para una recuperación más rápida de las adversidades.
  • Optimiza el desempeño.
  • Desarrolla tempos de reacción más rápidos y mejor coordinación.
  • Te ayuda a aumentar la capacidad para tomar control de tus reacciones.
  • Alinea los sistemas del cuerpo para trabajar en sincronía, reduciendo el desgaste.
  • Aumenta la habilidad de pensar claramente, mantenerse enfocado y tomar mejores decisiones.
  • Ayuda a dormir mejor.

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