Proponen al Gobierno ajustar el Plan de Desarrollo a la nueva realidad

lunes, 18 de octubre de 2021 · 05:50

Especialistas plantean, en un foro de Grupo Megamedia, la conveniencia de que el gobierno del Estado establezca estrategias postpandemia.— Visiones de 5 y 10 años

El economista Raúl Vela Sosa es enfático: la visión de los próximos tres años del gobierno de Mauricio Vila Dosal debe ser de más gasto al desarrollo y menos gasto a la administración, y dentro del gasto al desarrollo más gasto al bienestar que gasto a los negocios.

“Tenemos que establecer prioridades”, enfatiza. “Recordemos que vamos a salir de una emergencia médica, de una emergencia social, y no podemos pensar con los mismos criterios, indicadores y propósitos que tuvimos antes de la pandemia”.

Eduardo Alvizo Perera, también especialista en economía y en temas de desarrollo social, subraya: “La economía lo antes posible”.

El doctor Perera se refiere específicamente a la reapertura económica, que, insiste, debe ser más rápida, sin que eso signifique descuidar la salud.

“Tenemos ya que reactivar la economía, y no necesariamente inyectando capital”, apunta. “Hay que abrir lo que está cerrado, lo que el gobierno ha decidido cerrar por el tema de la salud, pero que está asfixiando la economía de nuestro Estado”.

“Sé que hay que cuidarnos y que hay que cuidar la salud de las demás personas. Esto no significa que dejemos de cuidarnos, pero si no reactivamos la economía nos vamos a estancar y el Estado no va a crecer y a superar otros temas como la salud mental”.

Como ya publicamos, los doctores Vela Sosa y Alvizo Perera participaron en el foro “Balance del tercer año en el poder”, por invitación de Grupo Megamedia. En este ejercicio se evaluaron aciertos, fallas y pendientes del tercer año de gobierno de Mauricio Vila Dosal y se plantearon proyecciones para la segunda mitad de la administración.

Ajustarse a la nueva realidad

Sobre los pendientes y las proyecciones para los próximos años, el doctor Vela opina que necesariamente el gobierno de Vila Dosal debe plantearse los escenarios de la postpandemia, pues los que se expusieron en 2018 —cuando se elaboró el Plan Estatal de Desarrollo para el sexenio— ya son inoperantes.

De entrada, el exdirector de la Facultad de Economía de la Uady señala un factor importante los ingresos a las finanzas del Estado que se obtuvieron mediante créditos bancarios y se registraron como aumento en el gasto público.

“Desde luego, hubo más dinero para gastar, se generó una impresión de que había un crecimiento relativo en la economía yucateca, porque esos recursos estaban fluyendo y se pensaba que eran estructuralmente vinculados al Producto Bruto, cuando en realidad eran un gasto excedente por préstamos que se hicieron y que se fueron a diversos sectores”, subraya.

“Al ser recursos no generados por un Producto Bruto real, por la productividad real, se evidenció un repunte en el crecimiento de los precios. Eso explicaría en parte por qué Mérida, que es el centro de la economía en Yucatán, está catalogada como una de las ciudades de la república con más altos precios, y ahora vemos que con más bajos ingresos”.

El doctor en Comercio Internacional recalca que esos préstamos generaron la percepción de que la economía estaba creciendo, porque estaban fluyendo las transacciones, pero todo era resultado de un efectivo adicional que se incorporó a la circulación de la economía y originó inflación.

“El sector industrial yucateco ha venido creciendo a tasas menores que las del sector terciario, el tercer sector de la economía, que no genera bienes”, prosigue. “El empresario, si no es atractivo un sector que no está creciendo, pues migra a otro, y en Yucatán hemos visto que están migrando al sector inmobiliario”.

“Entonces, está generando una burbuja de recursos que circulan en torno a la actividad inmobiliaria y están fuera de la actividad generadora de bienes reales, que finalmente es la que fortalece…”.

Servicios, comercio y turismo, los pilares

Más adelante explica que, ante esa situación, Yucatán sigue descansando sobre la dinámica del sector servicios, del sector comercio y el sector turístico, que son los contribuyentes tradicionales.

“Ésa es la base de contribuyentes que soportan el recurso fiscal que se va al Estado y que mantiene el crecimiento de la entidad”, indica.

“Esto, sumado a los incentivos federales, a las aportaciones y a las transferencias, es lo que ha mantenido la actividad económica en Yucatán y por eso no se ha visto una crisis mayor”.

“¿Por qué señalo esto? Porque se tienen que replantear los escenarios del Yucatán de la postpandemia. Ya lo decíamos: las proyecciones, las metas que se hicieron en 2018 ya no nos satisfacen ante lo que estamos enfrentando”.

El especialista recalca que la visión concebida en el Plan Estatal de Desarrollo tiene que ser sometida a una revisión ante los efectos que han resentido la salud y la economía por la pandemia de Covid-19, a fin de adecuarla a las nuevas condiciones económicas y de desarrollo social.

“El desafío, a mi juicio, es plantear una estrategia de corto plazo para los próximos tres años de esta administración y una visión de largo plazo para los siguientes diez años, en la que se articulen todas estas empresas locales que nos generan bienes, que se articulen a la dinámica de las empresas de inversión extranjera asentadas en Yucatán, que son de mayor capital (Continuará).

 

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