Costumbres que trajeron obreros chinos a Yucatán

Costumbres que trajeron obreros chinos a Yucatán
19/10/2021 · 05:40

Costumbres que trajeron obreros chinos a Yucatán

Cientos de inmigrantes chinos llegaron a Yucatán entre 1890 y 1910 para trabajar en las haciendas henequeneras, ante la falta de mano de obra suficiente en esa actividad, aprendieron maya y el manejo de la penca y luego se integraron a la sociedad como trabajadores agrícolas y pequeños comerciantes.

Su presencia en el estado impulsó, entre otras actividades, el cultivo de hortalizas y la adopción de costumbres hasta ahora muy arraigadas como la de comer naranja al estilo chino: pelada y chupada.

Parte de la historia de esta migración, que había sido poco estudiada pese a su importancia, ha sido rescatada por el sociólogo Luis Alfonso Ramírez Carrillo, de la Uady, en su libro “El dragón y la ceiba”, de reciente aparición.

En entrevista con el Diario, hoy publicamos la segunda parte, el autor revela que el auge en el cultivo del henequén se enfrentó a la falta de mano de obra.

La Guerra de Castas, recuerda, hizo bajar la población de Yucatán de medio millón de personas en 1846, a 300,000 en 1900.

Lee: Huella china en Yucatán: historia de la migración

“Fue un golpe demográfico brutal y gran parte de la población indígena que sobrevivió se distribuyó en la periferia de la Península, muy lejos de donde floreció la zona henequenera”.

Había muchos mayas en el sur y oriente, añade el investigador, pero se consideraban libres. Se dedicaban a la milpa y no querían trabajar en el henequén.

Fue entonces que los hacendados contrataron a compañías enganchadoras de trabajadores chinos. Éstas cobraban una cantidad para sufragar sus gastos y el costo del viaje en barco de China a Progreso, y ya aquí eran distribuidos en las haciendas con contratos a cinco años.

Los nuevos patrones les ofrecían crédito, a cuenta del dinero que iban a ganar; arroz para su comida y una parcela para cultivar sus hortalizas.

Según Ramírez Carrillo, los trabajadores asiáticos no conocían el cultivo del henequén en absoluto, pero lo aprendieron sobre la marcha, lo mismo que la lengua maya, incluso antes que el español.

Los puertos de embarque en China fueron Hong Kong, Macao, Amoy y Shantou.

Ruta

La mayoría de los barcos con emigrantes chinos que llegó a Yucatán siguió la ruta que empezaba en China, bordeaba África, seguía por el Atlántico y llegaba al Caribe, donde repartía trabajadores de esa nación en las plantaciones de azúcar de Guyana, Jamaica y Cuba.

En el caso de Yucatán, luego de cumplir con su contrato de cinco años la mayoría de estos chinos siguió trabajando en las haciendas, pero se fue a vivir a los pueblos o a Mérida y combinó esa actividad con la apertura de tiendas y restaurantes chinos por toda la zona henequenera.

El trabajo de algunos de ellos en la hacienda continuó, pero como jefe de cuadrilla de trabajadore, es decir, los encargados de enseñar a los nuevos peones, principalmente chinos, el corte de la penca. Por esto muchos chinos ascendieron en el escalafón de las haciendas y llegaron a ocupar el puesto de capataz.

De acuerdo con Ramírez Carrillo, la migración china a Yucatán significó la incorporación a las costumbres locales de algunas prácticas de ellos, como la forma de comer la naranja.

Algunas referencias aseguran que esta fruta llegó a Yucatán durante la primera mitad del siglo XIX, pero su consumo se popularizó, como también ocurrió en otros países de América Central y el Caribe con presencia asiática, más o menos en la misma época en la que los chinos vinieron a Yucatán a trabajar el henequén.

Ellos comían la naranja dulce no en gajos, sino pelada y chupada, costumbre que llegó aquí para quedarse.

Asimismo, gracias a su presencia se extendió en el estado aquí su técnica para el cultivo de las hortalizas, en espacios pequeños, que regaban por los lados, muy temprano.

Las hortalizas proliferaron, sobre todo en la zona henequenera, porque a los chinos no les gustaba comer tortilla ni pan y consumían poca carne, que además era muy cara.

Su dieta era fundamentalmente a base de vegetales, de modo que sembraron las verduras que conocían y otras que fueron adaptando.

¿Los chinos que llegaron durante el auge del henequén fueron discriminados y hostigados como pasó en otras partes del país?, pregunta el Diario.

Obviamente fueron discriminados por los hacendados y por los demás trabajadores mayas, dice Ramírez Carrillo. “Sin embargo, los datos que encuentro son más bien de otredad que de discriminación: se les veía raros y chistosos porque hablaban mal, etcétera”.

El investigador también señala que la migración china a Yucatán fue sustancialmente diferente a la coreana, que llegó a principios del siglo pasado.

Para empezar, afirma, se trata de dos culturas diferentes, con idiomas distintos, además de que los coreanos vinieron casi todos de un solo golpe, 1,017 personas entre 1903 y 1905, y los chinos llegaron en distintas etapas.

"Hasta donde yo entiendo”, agrega Ramírez Carrillo, “no se relacionaron entre sí, aunque esta es una investigación pendiente de hacer”. (Continuará).

Lee: San Sebastián, entre miedo y rumores por la muerte de Majo en Montes de Amé