El caso del Isstey requiere atención objetiva, subrayan
Santiago José Pérez Arjona, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Grupo Yucatán, manifiesta que cualquier cambio relacionado con el sistema de pensiones del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán (Isstey) tiene que ser analizado bajo tres puntos de vista: objetivo, técnico y financiero, sin sesgos políticos.
“Si se toma como bandera política puede poner en riesgo al mismo sistema de pensiones”, puntualiza. “Hay que tomar en cuenta que los recursos destinados a ese fin alcanzarán hasta cierto monto y cierto plazo, y una vez que acabe la fuente de ingresos, una vez que quiebre el sistema de pensiones, ya no habrá vuelta atrás”.
“Y ahora sí, en ese caso ya no serán costos políticos sino que habrá responsabilidades políticas. Y también saldrán responsabilidades sociales, porque sabemos que si hoy no se hace nada estará en peligro el sistema de pensiones del Isstey para los pensionados actuales, a corto plazo, y para los futuros jubilados, porque tal vez ya no existirán recursos con los cuales se puedan jubilar”.
Durante una entrevista, de la que ayer publicamos la primera parte, el maestro Pérez Arjona recalca que se necesita una reforma legal de fondo para superar los problemas deficitarios del Isstey relacionados con el esquema de pensiones.
Hace notar que la venta de todos los activos del Isstey no resolvería la situación, sino que solo ayudaría a retrasar las soluciones.
“La venta de los activos únicamente servirá para cumplir los compromisos presentes y de corto plazo , porque al ser vendidos se convierten en ingresos de única ocasión, y al ser de única ocasión solo podemos disponer de ellos una vez”.
“Es decir, vendo los activos y hago frente a los pasivos de jubilados, pero ¿hasta qué punto? Si no se arregla el tema de balance de ingresos y egresos hay que buscar ingresos que sean ordinarios o consuetudinarios. No pueden ser ingresos de única ocasión, aquellos que provienen de algo que vendes y allí se acaba”.
El presidente de IMEF en Yucatán considera que entre los cambios más relevantes a la Ley de Seguridad Social para los Servidores Públicos del Estado de Yucatán deben analizarse los siguientes:
1) Modificar el porcentaje de aportación de los trabajadores y el patrón (el Estado), porque es una responsabilidad compartida.
2) Analizar un cambio a la edad de jubilación del trabajador. Hoy es de 30 años de servicio y hay empleados que a los 50 ó 55 años ya tienen derecho a jubilación.
3) Modificar el tema de la herencia de la pensión.
4)Ajustar las actualizaciones a la Unidad de Medida y Actualización (UMA), como se ha establecido en todos los ámbitos, en lugar de que se haga en salarios mínimos.
Cifras y más cifras
A continuación indica:
—El Estado tiene compromisos con los trabajadores. Hoy existe un monto de jubilación “topado” a ocho salarios mínimos por día. Si el salario actual es de 141 pesos con 70 centavos, el monto mayor con el que se jubilaría una persona es de 34,461 pesos. Claro, es el tope de hoy, que se va actualizando. Técnicamente la ley establece que se actualizará conforme crezca el salario mínimo.
—Para tener algunos ejemplos, el salario mínimo actual subió un 15 por ciento en relación con 2020. Y de 2019 a 2020 aumentó un 20 por ciento. En 2016 era de 73 pesos con 4 centavos y ahora es de 141 con 70 centavos.
—En resumen, en cinco años el salario mínimo casi se ha duplicado. Ha crecido un 94%.
—En todo el país solo dos estados no han hecho reformas de fondo a su sistema de pensiones para los trabajadores. Uno de ellos es Yucatán. El otro es Nayarit.
—Valdría la pena un análisis sobre los montos de aportación, tanto del trabajador como del patrón, a los fondos de pensión y enfermedad, sobre todo a los de pensión.
—Actualmente el trabajador aporta un 6% (de su salario), y el patrón un 7.75 por ciento. El patrón es cada entidad federativa.
—En otros estados hemos visto que las aportaciones son casi el doble. Hay algunos donde el trabajador aporta 13% y el patrón un 15%, o un poquito más.
Edad y expectativa
—En el aspecto de la edad hay todo un tema. Siendo objetivos, jubilarse a los 55 años es algo que no va de acuerdo con la esperanza de vida que actualmente se tiene.
—Veamos: una persona que empezó a trabajar para el Estado a los 25 años tendrá derecho a la jubilación al cumplir los 55. Si resulta que vive hasta los 80 ú 85 años, entonces habrá recibido la pensión durante 30 años. Es algo que económica y financieramente no se puede aguantar.
—El esquema del Isstey permite a una persona jubilarse con su sueldo de los dos últimos años, a diferencia del IMSS, que te fija el de los últimos cinco años.
—Supongamos que un trabajador del Estado ganó 20,000 pesos durante 30 años. Eso significa que aportó mensualmente al Isstey 1,200 pesos, o $14,400 cada año, sin considerar aún la parte que dio el patrón, que fue de 7.75 por ciento.
—Si consideramos las dos aportaciones —del trabajador y del patrón— la aportación mensual con ese mismo sueldo fue de 2,750 pesos. Tendríamos que en un año se aportaron 33 mil pesos, y en 30 años el monto total fue de 990,000 pesos.
—Si esa persona que gana $20,000 se jubila hoy, la pensión que recibirá será de $20,000. Sin embargo, con sus aportaciones solo alcanzaría para pagarle 49 meses y medio, es decir, para cuatro años.
—En la actualidad las personas viven hasta 65 años mínimo. Entonces, de entrada esa persona le va a costar el doble al sistema de pensiones del Isstey si llega a esa edad. Eso sin considerar que si tiene esposa ésta heredará el derecho a recibir la pensión. Y si la esposa vive otros diez años, pues el trabajador ya le costó al Estado prácticamente cuatro veces o más de lo que aportó.
—De esa forma, el sistema de pensiones es financieramente insostenible y por eso requiere una reforma de fondo.— ÁNGEL NOH ESTRADA
Isstey Reforma
Algunos aspectos que se propone considerar en una reforma a la ley del Isstey.
Aportaciones
El primero sería una probable modificación al porcentaje de aportación de los trabajadores y la parte patronal, de acuerdo con Santiago Pérez Arjona, presidente del IMEF Grupo Yucatán. En otros estados es notoriamente superior a lo que se aplica entre la burocracia yucateca.
La edad
Otra propuesta es analizar un cambio a la edad de jubilación del trabajador.
Herencia y UMAS
Otros cambios estarían relacionados con la herencia de la pensión y un ajuste en UMAS.
