Yucatecos y campechanos perderían sus ahorros ante estafa

Empresa habría estafado a cientos de personas
domingo, 5 de diciembre de 2021 · 06:45

Cientos de pequeños ahorradores de Mérida, Campeche y Cancún habrían sido estafados por la empresa Aras Investment Business Group, S.A.P.I. de C.V. supuesta promotora de inversiones, mediante un sistema parecido al de las “pirámides”, que ofreció pagarles intereses mensuales de hasta 9 por ciento sobre el dinero que depositaran en esa compañía.

Según información recabada por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, por lo menos en Mérida, entre agosto y octubre, numerosas personas fueron víctimas de una agresiva campaña de mercadotecnia de esa empresa, con sede en Chihuahua, que incluía la operación de una lujosa oficina en el 808 del piso ocho del Edificio Luxur, en Altabrisa.

Los representantes de Aras Investment decían a sus clientes que eran una empresa “consultora en colocación de capital, con el objetivo de generar ganancias a nuestros asociados mediante la distribución estratégica de su capital en negocios rentables”.

Uno de esos negocios eran las acciones de una compañía propietaria de una mina de oro en Chihuahua —que, después se supo, está paralizada desde hace meses—, además de otras supuestas inversiones.

¿A qué se dedican las víctimas de la presunta estafa?

Decenas de meridanos, entre ellos maestros, amas de casa, empleados públicos, pequeños comerciantes pensionados, etcétera, cayeron en el engaño e hicieron depósitos por $60,000, $170,000, $300,000, $500,000 y hasta un millón o un poco más, en pesos y en dólares, la mayoría producto de los ahorros de toda la vida.

Algunos de ellos lograron cobrar los dos primeros meses de réditos, pero muchos no lo hicieron, porque a fines de octubre la empresa anunció tener falta de liquidez, pues muchos de sus socios “habían abandonado la compañía” y eso les impedía pagar los intereses convenidos.

Cuando se comunicó la noticia, cundió el pánico y muchos pidieron la devolución de su dinero y la entrega de sus intereses.

La empresa no lo hizo y a cambio ofreció a los clientes firmar un nuevo convenio por seis meses, mediante el cual se les garantizaba la devolución de su capital, al término de ese periodo, pero sin el pago de los intereses prometidos. Luego de esa fecha, regresaría la vigencia del convenio original con la liquidación de los intereses estipulados.

Muchos de los clientes de Mérida no aceptaron la propuesta e insistieron en la devolución de su dinero.

''Si no quieren firmar, entonces demanden'', amenazan

La representante local de Aras Investment Business Group, Olga Susana Bastarrachea Delval, según testimonio de varios de los afectados, consultados por Central 9, dijo a los inconformes que si no aceptan el nuevo convenio perderían su dinero. “Si no quieren firmar, entonces demanden”, amenazó la representante.

“Pueden hacer lo que quieran, pueden ganar o perder, a mí no me importa porque yo no les firmé nada”, dijo Olga Susana Bastarrachea.

Alberto Medina Manquero, profesor e investigador de Finanzas del Tec de Monterrey, campus Chihuahua, entrevistado, explica que esta demanda sería inútil.

“Muchos de los clientes de Mérida, como de otras ciudades, se confiaron y no leyeron la letra chiquita de los convenios, por lo que es casi imposible reclamarle a la empresa”.

Las posibilidades de recuperar el dinero son pocas, porque, además, Aras compró muchos bienes inmuebles en Chihuahua, con el dinero que recogió, pero en los últimos meses estos bienes los vendió a otras personas incondicionales”.

Una empresa, con presencia en varias regiones

La empresa se fundó en 2019 y logró abrir en forma meteórica decenas de sucursales en el país y en Estados Unidos, logrando una cartera de 8,000 clientes, la mayoría con más de un contrato de inversión.

En la Península, la sucursal en Cancún empezó operaciones en diciembre de 2020, la de Mérida, el 17 de mayo y la de Campeche al día siguiente.

Desde la apertura de Aras, hace casi dos años, la empresa recibía dinero del público y ofrecía el pago de intereses, aunque no tenía autorización para hacerlo de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

No obstante eso y de que sus actividades eran muy notorias, este organismo apenas el 17 de noviembre prohibió a esa empresa seguir con sus actividades, “pero el daño ya estaba hecho”, dice Medina Manquero. Continuará.

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