Rehabilitación del “paso deprimido” podría alargarse

Rehabilitación del “paso deprimido” podría alargarse
sábado, 10 de julio de 2021 · 05:30
Los tiempos pueden alargarse, lo importante es que las obras de rehabilitación y remodelación del “paso deprimido” de Prolongación Paseo de Montejo y Circuito Colonias se realicen correctamente para garantizar su operación, señalaron directivos del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán. La instancia forma parte del grupo interdisciplinario que supervisa los trabajos en esta polémica vialidad de la capital yucateca. Los ingenieros Miguel Ángel García Domínguez y Jorge Alfonzo Arcila Arjona, presidente y representante de supervisión externa del colegio, respectivamente, en entrevista con el Diario explicaron que los trabajos avanzan al atenderse cuidadosamente los aspectos técnicos que la obra demanda como estaba planeado. Se afrontan algunos contratiempos por situaciones que han ido apareciendo como elementos estructurales no considerados o el comportamiento del manto freático, el cual si bien ya no es de dos metros sobre su nivel como estaba el año pasado, si persiste una crecida de 50 centímetros que debe ser vigilada. Desde mediados del año pasado el “paso deprimido” dejó de operar debido a que se inundó, primero por los efectos de la tormenta tropical “Cristóbal” y posteriormente por el paso de los huracanes “Gamma” y “Delta”. La inundación fue el resultado del crecimiento inusitado del manto freático en alrededor de dos metros, lo que colapsó la estructura de la vialidad. El Ayuntamiento de Mérida convocó a diversas instancias de especialistas para analizar la situación del paso y estudiar posibles soluciones. Una vez que el órgano multidisciplinario presentó sus conclusiones, se optó por la idea de levantar el nivel de la superficie de rodamiento un metro y medio y reforzar las paredes de la estructura entre los aspectos que saltan a la vista. Tras una convocatoria de obra, la firma Sacbé se adjudicó el proyecto que en su momento, en palabras del alcalde Alejandro Ruz Castro, tendría un costo entre 25 millones y 30 millones de pesos. El pasado 30 de abril la empresa tomó posesión del paso para intervenirlo; se fijaron 75 días para entregar el proyecto terminado, plazo que se supone se cumple a mediados de éste mes de julio; sin embargo, a la vista de los avances que la obra presenta será muy difícil que así ocurra. Al respecto los directivos del Colegio de Ingenieros Civiles hablan de la obra y dan su punto de vista sobre la misma. Los ingenieros García y Arcila coincidieron en que la prioridad es que la obra se realice bien y garantizar la calidad de los trabajos, no se trata de terminarla a tiempo sin haber atendido todos los desperfectos, hacerlo así implicaría problemas estructurales a futuro que harán vano el esfuerzo. “Suele pasar que en este tipo de obras, cuando comienzas a demoler, te topas con algo que no estaba contemplado en los estudios preliminares, por ejemplo un tubo que no se sabía que estaba ahí, ¿qué hay en su interior? (cables o agua) y ¿cuál era su función?; el flujo de agua que aún está presente y que corre de sur a norte, para lo cual hay que redirigir para evitar encharcamientos”, explicó García Domínguez “Se van dando situaciones que día a día hay que resolver, la obra va a buen ritmo si entendemos que están haciéndose los trabajos dentro del programa presentado a la autoridad; hay situaciones que han ido aflorando y se tienen que resolver”. “La ingeniería es tomar decisiones importantes ante una base de datos habitualmente incompleta; dentro del proceso licitado estaban contemplados los parámetros necesarios para los trabajos con base en los problemas detectados y las soluciones acordadas” añadió Arcila Arjona.

Prórroga

Arcila señaló que en este tipo de obra es común encontrarse con cosas ocultas que van apareciendo y esto da pie para que la empresa contratista pueda solicitar una prórroga para la entrega, lo que permite la ley de obra pública. Agregó que los tiempos tienen que ajustarse cuando se trata de un proyecto de estas características y ante problemas que van surgiendo; quizá la intervención no comenzó desde el primer día (el “banderazo”), la constructora encuentra problemas en el subsuelo, elementos no contemplados y por ende debe saber cómo abordarlos. Las lluvias siempre alterarán el ritmo de una obra de éstas características, el nivel del manto freático es fluctuante, recuerdan los ingenieros. Si bien reconocen hasta ahora no ha llovido como el año pasado, cuando el nivel del manto freático cubrió dos metros la superficie de rodamiento inferior, la lluvias más recientes propiciaron una elevación de 50 cm del nivel ejerciendo presiones estructurales no previstas.—Emanuel Rincón Becerra El manto freático no es parejo en todas partes y para trabajar en seco hay que habilitar estructuras que permitan desviar ese lujo de agua para así poder avanzar y eso también toma tiempo. “Una obra como esta no depende de una sola persona, depende de un grupo interdisciplinario, se trabaja en equipo y consensuando las decisiones; se trata de que la obra se realice bien, con calidad, que sea funcional, que no implique que en un futuro se tengan que arreglar cosas que, por cuestiones de tiempos de entrega, no se hubieran atendido cómo debe ser. A veces retrasar la entrega de una obra puede ahorrar muchos problemas a futuro”, apuntó el ingeniero Arcila.

De un vistazo

Obras lentas

Los trabajos de rehabilitación del “paso deprimido” continúan, pero debido a una serie de inconvenientes la obra podría verse retrasada y no estar lista para mediados de este mes.

Afectado por las tormentas

Desde mediados del año pasado el túnel dejo de operar debido a que se inundó, primero por los efectos de la tormenta tropical “Cristóbal” y posteriormente por el paso de los huracanes “Gamma” y “Delta”.

Plazo

El pasado 30 de abril la empresa Sacbé tomó posesión del paso para intervenirlo; se fijó un plazo de 75 días para entregar el proyecto terminado, que en teoría se cumple a mediados de este mes de julio.

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